El Carnaval d’Encamp 2026, en Andorra, incluyó este sábado una representación pública en la que una figura identificada como "Israel", marcada con una estrella de David visible en la cabeza, fue sometida a juicio satírico, condenada simbólicamente y posteriormente quemada en la plaza del Consell ante numeroso público.
El acto se celebró dentro del programa oficial del carnaval, organizado institucionalmente por el Comú d’Encamp y ejecutado por la Comissió de Festes de la parroquia. La escena formó parte de la tradicional "penjada del rei Carnestoltes", ritual festivo que cada año incorpora sátira política.
Sin embargo, en esta edición la representación no caricaturizó a un dirigente político concreto ni a una medida gubernamental específica. El personaje central fue identificado mediante el uso visible de la estrella de David, símbolo religioso e identitario del pueblo judío.

Aunque en algunas explicaciones posteriores se ha sugerido que la representación estaba vinculada al primer ministro israelí Biniamín Netanyahu, en las imágenes difundidas no aparece ninguna fotografía, caricatura ni rasgo identificable del dirigente. El único elemento visual claramente visible como marcador del personaje fue la estrella de David, símbolo religioso e identitario del pueblo judío, lo que refuerza la controversia sobre el carácter simbólico de la escenificación.
La escena incluyó juicio simbólico, proclamación y quema pública de la figura. Las imágenes difundidas muestran al personaje vestido de azul, trasladado en procesión antes de su ejecución simbólica.
Una línea cruzada
Expertos en antisemitismo afirman que la utilización de la estrella de David como elemento identificador desplaza la sátira del plano político al plano identitario y religioso, dado que la estrella de David no es únicamente un símbolo estatal presente en la bandera de Israel; es, ante todo, el símbolo religioso y cultural central del judaísmo desde hace siglos.

En ese sentido, la crítica a políticas de un Estado forma parte del debate democrático. Sin embargo, representar la condena y quema pública de una figura marcada con un símbolo religioso colectivo plantea interrogantes sobre los límites de la sátira cuando intervienen identidades históricamente objeto de persecución.
El medio israelí Ynet, que informó del incidente, recogió la preocupación de miembros de la pequeña comunidad judía del Principado, estimada en aproximadamente 150–160 personas. Según ese medio, algunos residentes expresaron consternación ante el uso de símbolos judíos en una escenificación de destrucción pública.
El episodio se produce en un contexto europeo marcado por un aumento de incidentes antisemitas desde octubre de 2023, lo que intensifica la sensibilidad en torno al uso público de símbolos judíos en escenarios de violencia simbólica.

Responsabilidad institucional
El Carnaval d’Encamp es una actividad organizada oficialmente por el Comú d’Encamp, institución de gobierno parroquial. La ejecución operativa corresponde a la Comissió de Festes.
El conseller de Cultura, Infància i Joventut del Comú d’Encamp valoró positivamente el desarrollo del acto y señaló que la representación se llevó a cabo conforme a lo previsto.
Hasta el momento no consta una reacción oficial específica en relación con la controversia generada por la utilización de la estrella de David en la representación.
Sin embargo, el caso abre un debate que trasciende la polémica local: ¿Dónde termina la sátira política y dónde comienza la estigmatización identitaria y religiosa? Cuando el objeto de la representación no es un dirigente concreto sino un símbolo religioso colectivo, la discusión deja de ser exclusivamente política ▪
