Francia ha pedido la renuncia de la relatora especial de la ONU para los territorios palestinos, Francesca Albanese, tras sus recientes declaraciones en un foro en Doha, organizado por la cadena Al Jazeera, en las que habló de un "enemigo común" que habría permitido un "genocidio" en Gaza, en referencia a Israel. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, afirmó este miércoles ante la Asamblea Nacional que París condena "sin ninguna reserva" sus palabras y que estas resultan "absolutamente inaceptables".
"Francia condena sin ninguna reserva las declaraciones escandalosas y culpables de la señora Francesca Albanese, que no se dirigen al gobierno israelí, cuya política puede ser criticada, sino a Israel como pueblo y como nación, algo absolutamente inaceptable", declaró Barrot ante los diputados.
Durante su intervención por videoconferencia el sábado en Doha, Albanese sostuvo que "el hecho de que, en lugar de detener a Israel, la mayoría de los países del mundo lo hayan armado, le hayan proporcionado excusas políticas, un paraguas político y también apoyo económico y financiero es un desafío". En ese contexto, agregó: "Quienes no controlamos grandes capitales financieros, ni los algoritmos ni las armas, constatamos ahora que, como humanidad, tenemos un enemigo común".
Las declaraciones generaron una inmediata reacción en círculos judíos, pero el ministro de Relaciones Exteriores se sumó a ellas este miércoles al sostener que las palabras de la funcionaria de nacionalidad italiana "se suman a una larga lista de posiciones escandalosas" y la acusó de justificar los ataques del 7 de octubre de 2023 perpetrados por el grupo islamista palestino Hamás en Israel, que Barrot calificó como "el peor atentado antisemita desde el Holocausto". También la señaló por hablar de un "lobby judío" y por comparar a Israel con el Tercer Reich.
Pedido formal de destitución y defensa en redes
El cuestionamiento no quedó solo en declaraciones públicas. La diputada Carole Yadan y otros 20 legisladores del oficialismo enviaron una carta al canciller en la que advirtieron que Albanese debería ser "despojada de cualquier mandato de la ONU con efecto inmediato" debido a sus continuas afirmaciones contra Israel y el pueblo israelí.
Barrot reforzó esa postura al afirmar que la relatora se presenta como una "experta independiente" de las Naciones Unidas, pero que en realidad no es "ni experta, ni independiente, es una activista política que alimenta el discurso de odio y perjudica la causa del pueblo palestino", en respuesta a una pregunta formulada en el recinto parlamentario.
Desde la extrema izquierda, en cambio, surgieron críticas al planteo del Ejecutivo. La diputada de La Francia Insumisa, Mathilde Panot, consideró que los argumentos del Gobierno "no son convincentes" y denunció una decisión basada en "una noticia falsa que compromete la política exterior de Francia".
Frente a la controversia, Albanese respondió el lunes a través de un mensaje publicado en la red social X. Allí aseguró que "el enemigo común de la humanidad es EL SISTEMA que ha permitido el genocidio en Palestina", en un intento por precisar el alcance de sus declaraciones.
Las palabras pronunciadas en el foro de Doha, donde estuvo acompañada por un representante de Hamás y otro de Irán, provocaron una respuesta del Gobierno francés que escalaron rápidamente al plano institucional, con un pedido explícito de remoción del mandato de la relatora ante Naciones Unidas.
También Alemania se ha sumado a las críticas contra la relatora de la ONU y en declaraciones a Jewish Allgemeine, su ministro de Exteriores, Johann Wadephul, "condenó" la posición de Albanese como "insostenible".
Wadephul subrayó al diario alemán que respeta el sistema de relatores independientes de Naciones Unidas, pero añadió que "la Sra. Albanese ha cometido errores reiterados en el pasado", poniendo en duda su idoneidad para el cargo ▪
