Vaigash

Acercarse sin rendirse

Acercarse no siempre es ceder: puede ser una estrategia consciente para transformar la relación, influir sin perder integridad y convertir la distancia en oportunidad.
Acercarse sin rendirse
Actualizado el 26/12/2025, 14:59 hs.
Rabi David Libersohn

La parashá Vaigash nos presenta un momento clave en la historia de Yosef y sus hermanos, centrado en la idea de acercamiento. La palabra Vaigash, que literalmente significa "acercarse", va mucho más allá de la proximidad física: implica un movimiento consciente hacia el otro, capaz de transformar la relación y abrir nuevas posibilidades de acción.

Acercarse no es rendirse ni ceder la propia voluntad. Por el contrario, es un acto de estrategia y entendimiento. Significa observar y comprender al otro, conocer sus fortalezas y debilidades, y así poder influir de manera inteligente. La conquista que surge del acercamiento no es por la fuerza, sino por la capacidad de conectar, persuadir y transformar la relación.

Un ejemplo claro se encuentra en Yehuda, quien se acerca a Yosef y le dice: "Bi Adoni" – "a su merced, mi señor". Esta expresión no refleja humillación, sino reconocimiento y respeto calculado. Permite que quien está más distante perciba que domina la situación, mientras el acercante mantiene su autonomía y propósito. Es una manera de acercarse que puede convertir a un enemigo en aliado, o al menos permitir utilizar sus recursos de manera positiva si no se logra la transformación.

La tradición jasídica ofrece un concepto relacionado, llamado התכפיא (Hitkafiyá). Este principio describe la habilidad de acercarse sin perder la propia voluntad. La persona reconoce la fuerza del otro y aparenta cierta vulnerabilidad, pero lo hace con intención: para poder influir, educar y transformar la situación, siempre manteniendo la propia integridad. Es un equilibrio entre ceder externamente y mantener firmeza interna.

En Vaigash, el acercamiento de Yehuda no solo protege a su familia, sino que demuestra cómo la acción inteligente y consciente puede cambiar la dinámica entre las personas. La Torá enseña que acercarse no significa debilidad, sino la capacidad de convertir distancia en vínculo, resistencia en cooperación y amenaza en oportunidad.

En la vida cotidiana, este principio sigue vigente. Acercarse a quien parece distante o incluso contrario a nosotros permite comprenderlo mejor, influir de manera positiva y, muchas veces, transformar la relación sin necesidad de confrontación. La estrategia de acercamiento es, en última instancia, una combinación de respeto, inteligencia y acción consciente que puede abrir caminos donde antes había barreras.

Shabat shalom