En un escenario global atravesado por el resurgimiento de discursos de odio y el aumento de tensiones sociales, el nuevo presidente de Honduras, Nasry Asfura, dio un paso diplomático que proyecta al país como referente regional en la defensa de la convivencia democrática e intercultural.
El mandatario mantuvo una reunión clave con un representante del Movimiento de Lucha contra el Antisemitismo (CAM) para explorar la adopción de la definición internacional de antisemitismo de la IHRA y robustecer políticas educativas y legislativas contra la discriminación, informó el medio Infobae.
Shay Salomon, director de Asuntos Hispanos del CAM, calificó el diálogo como "productivo" y destacó la "apertura" del nuevo Gobierno hondureño hacia la implementación de medidas concretas, entre ellas el reconocimiento de la definición promovida por la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA).

La cita no solo abordó definiciones conceptuales. También puso sobre la mesa la posibilidad de articular esfuerzos entre el Estado, la sociedad civil y organismos internacionales para consolidar políticas públicas orientadas a combatir toda forma de intolerancia religiosa o étnica. De prosperar esas iniciativas, Honduras podría ampliar su rol en Centroamérica como promotor de la diversidad religiosa y cultural.
En el plano diplomático, CAM también extendió al presidente Asfura una invitación para participar en el sexto Foro Latinoamericano contra el Antisemitismo en Santo Domingo, que reunirá en agosto de este año a delegados de al menos 18 países, además de representantes de EEUU e Israel, con el objetivo de intercambiar experiencias y fortalecer redes de cooperación.
Memoria histórica, educación y cooperación regional
El simbolismo también ocupó un lugar central en la reunión. Como gesto de amistad y respeto mutuo, Salomon entregó al presidente hondureño una menorá, el tradicional candelabro de siete brazos del judaísmo, emblema asociado a la luz, la sabiduría y la presencia divina. El intercambio fue interpretado como una señal de sintonía institucional en torno a valores compartidos.
Asfura, nieto de emigrantes palestinos llegados a Honduras, reafirmó el compromiso de su administración con la defensa de los derechos humanos, la educación en valores y el combate firme contra cualquier manifestación de intolerancia. La reunión contó además con la participación de altos funcionarios, entre ellos la designada presidencial y el secretario privado de la Presidencia, quienes respaldaron la agenda de cooperación y promovieron el fortalecimiento de alianzas internacionales.
Ambas partes coincidieron en que la memoria histórica constituye un mecanismo preventivo fundamental. Recordar las tragedias del pasado, en especial las vinculadas al antisemitismo y al Holocausto, fue presentado como una herramienta para generar conciencia pública sobre los riesgos de la intolerancia y reforzar el compromiso colectivo de evitar que episodios similares vuelvan a repetirse. Este enfoque pedagógico apunta a inculcar valores de respeto y convivencia desde la infancia.

Salomon subrayó que Honduras tiene la oportunidad de convertirse en modelo regional mediante políticas activas destinadas a garantizar la libertad religiosa y la integración social. En ese marco, la colaboración entre el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional fue señalada como clave para impulsar reformas legislativas que refuercen las garantías de todos los ciudadanos, sin distinción de credo o identidad cultural.
El CAM, organización internacional que reúne a más de 850 entidades interreligiosas y cuenta con el apoyo de cinco millones de activistas en todo el mundo, dispone además de una red de 250 figuras de alto impacto en redes sociales. Esa estructura le permite articular iniciativas de activismo de base, diplomacia pública y diálogo con responsables de políticas públicas ▪
