La decisión del Gobierno del primer ministro israelí, Biniamín Netanhyahu, de avanzar en la creación y regularización de 19 asentamientos en Cisjordania ha provocado una reacción inmediata de España, que ha condenado oficialmente la medida al considerarla contraria al "derecho internacional" y un obstáculo directo para cualquier avance hacia la paz en la región.
En un comunicado oficial difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo de Pedro Sánchez afirma que "España condena la decisión del Gobierno de Israel de aprobar 19 nuevos asentamientos en Cisjordania" y considera que "esta decisión viola el derecho internacional". En línea con esta postura, "el Gobierno pide su revocación en los términos más enérgicos".
El comunicado denuncia cualquier iniciativa que pueda bloquear la solución de dos Estados y recalca que esta fórmula sigue siendo "la única vía para una paz duradera en la región", reiterando una posición alineada con la legalidad internacional y con resoluciones ampliamente respaldadas en foros multilaterales.
Además de la cuestión territorial, el Gobierno manifiesta su alarma por el deterioro de la situación sobre el terreno. "España expresa su profunda preocupación por la gravísima situación en Cisjordania", señala el texto oficial, en referencia a "la violencia de los colonos contra la población palestina y sus medios de vida", un fenómeno que, según Exteriores, se ve agravado por "la impunidad, las operaciones militares y la política expansionista" del actual Gobierno israelí.
Para el Ejecutivo español, estos factores combinados constituyen "claros obstáculos para la paz, la seguridad y la prosperidad", tanto para palestinos como para israelíes.
19 asentamientos: once nuevos y ocho regularizados
La reacción española se produce tras el anuncio formal del Gobierno de Israel sobre la creación de nuevos asentamientos en Cisjordania. Según la información difundida, el Ejecutivo israelí confirmó que 11 nuevos asentamientos serán establecidos en el territorio, junto con la legalización o el reconocimiento de ocho puestos de avanzada y barrios de asentamientos ya existentes pero que no estaban reconocidos como tales por la ley israelí. Ahora, pasan a ser considerados asentamientos regularizados.
Estas decisiones fueron recogidas en una resolución propuesta por el ministro de Defensa, Israel Katz, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y aprobadas por el gabinete de seguridad el 12 de diciembre. Los nuevos asentamientos se distribuyen a lo largo y ancho de Cisjordania, abarcando tanto zonas cercanas a la Línea Verde —que separa el territorio de Israel— como áreas situadas en el interior del territorio.
Entre los asentamientos y puestos de avanzada ahora reconocidos figuran Kida, Esh Kodesh, Givat Harel, Mishol, Kochav Hashachar-North, Nof Gilad, Ganim, Kadim, Shalem, Har Bezek, Reihanit, Rosh Ha’ayin-East, Tammun, P’nei Kedem, Yatziv, Ya’ar El Keren, Allenby, Yitav-West y Nahal Doron. Aproximadamente la mitad de estos enclaves se encuentra profundamente dentro de Cisjordania, mientras que el resto está más o menos disperso a lo largo de la Línea Verde.
Algunos de estos poblados existen desde hace más de veinte años.
En declaraciones públicas, el ministro Bezalel Smotrich señaló que el anuncio tenía como objetivo bloquear la creación de un Estado palestino, un planteamiento que choca frontalmente con la posición expresada por España y con el marco de la solución de dos Estados defendido por la comunidad internacional.
"Estamos deteniendo el establecimiento sobre el terreno de un Estado terrorista palestino. Seguiremos desarrollando, construyendo y asentándonos en la tierra de nuestros antepasados, con fe en la justicia del camino", dijo el ministro israelí ▪
