Mundo Judío

La FCJE elude mencionar al Gobierno al hablar de la ola de antisemitismo que sacude España

El máximo representante de la comunidad judía española no aprovechó la tribuna para exigir responsabilidades políticas ni para señalar la relación entre el auge del antisemitismo y la política exterior del Gobierno.
La FCJE elude mencionar al Gobierno al hablar de la ola de antisemitismo que sacude España
Actualizado el 30/10/2025, 12:16 hs.

El presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), David Obadía, evitó señalar la responsabilidad del Ejecutivo español, y de ministros en el Gobierno, en la escalada de hostilidad contra los judíos españoles de los dos últimos años, y se limitó a hablar del problema de forma ambigua y sin atribuir responsabilidades.

En un discurso parve (en hebreo, sin carne ni leche; o sea, sin esencia real), Obadía reconoció el impacto que "la guerra entre Israel y la organización terrorista Hamás" ha tenido sobre la comunidad judía en España, pero evitó cualquier mención explícita a las decisiones o declaraciones del Gobierno español que, directa o indirectamente, han alentado esa ola de antisemitismo. El Gobierno ha sido acusado repetidamente desde grupos nacionales e internacionales judíos de alentar el antisemitismo con su posicionamiento extremo contra Israel.

"La marea pro-palestina que ha provocado la guerra entre Israel y la organización terrorista Hamás ha devenido en una situación de antisemitismo como nunca habíamos imaginado en España", afirmó el dirigente en uno de sus discursos, difundido por la emisora institucional de la FCJE Radio Sefarad.

"Hemos visto nuestras casas, sinagogas, centros comunitarios y cementerios señalados", continuó el máximo dirigente judío, describiendo un panorama de inseguridad creciente. "Nuestros niños y jóvenes han vivido situaciones desafiantes en sus centros educativos", añadió, aludiendo a un contexto en el que el discurso del odio se ha normalizado en redes sociales y en espacios públicos.

Agradecimiento a los cuerpos de seguridad

Obadía intervino esta semana en el Foro Estratégico convocado en Madrid por AJC Latino, un encuentro internacional iberoamericano, a puerta cerrada y sin medios de comunicación, enfocado en el antisemitismo y el desarrollo de la vida judía después de la masacre del 7-O. El discurso del presidente difundido fue de tono institucional, y en él sólo menciona al Gobierno para agradecerle al Ministerio del Interior y a los cuerpos de seguridad la protección brindada y sus esfuerzos para garantizar la continuidad de la vida judía.

"Vaya siempre por delante nuestro agradecimiento al Ministerio del Interior y a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado", expresó el dirigente judío, en una mención que puede ser interpretado como un merecido reconocimiento a la actuación policial, pero también como un gesto de prudencia frente al Ejecutivo de Sánchez.

Mientras que entidades como ACOM han denunciado la falta de una denuncia clara del antisemitismo "institucional y promovido desde el Gobierno", según un comunicado difundido el sábado, la FCJE optó por un tono conciliador. En palabras del propio presidente, "son tiempos de grandes desafíos en los que se pone a prueba la voluntad de luchar contra el antisemitismo y que esa voluntad se haga acción".

Sin embargo, no hubo referencia alguna a la retórica del Gobierno español o a los ataques diplomáticos contra Israel, que, según numerosas organizaciones, han contribuido a legitimar el clima hostil hacia los judíos españoles. Tampoco mencionó el papel de ciertos partidos políticos, como Sumar, que, desde el poder, han participado en manifestaciones o declaraciones abiertamente antisionistas, lo cual según la declaración de la IHRA -de la que España es firmante- constituye antisemitismo.

Críticas por el silencio institucional

El encuentro, convocado por el AJC Latino y la FCJE, ha sido duramente criticado desde dentro y fuera de la comunidad judía española. Asociaciones como ACOM denunciaron la ausencia de una posición clara frente al antisemitismo institucional.

El propio discurso de la FCJE, aunque reconoció la gravedad de la situación, eludió cualquier denuncia directa. "Las expresiones de odio antisemita han corrido por las redes sociales como la pólvora, y muchos judíos han renunciado a mostrar sus símbolos identificativos por miedo a ser apedreados", dijo el presidente, destacando el impacto social de la ola de antisemitismo.

No obstante, las críticas apuntan a que el máximo representante de la comunidad judía española no aprovechó la tribuna para exigir responsabilidades políticas ni para señalar la relación entre el auge del antisemitismo y la política exterior del Gobierno. En su lugar, el discurso insistió en la reflexión y la cooperación entre organizaciones judías, en un tono excesivamente institucional y ajeno al contexto político actual.

Llamamiento a la cooperación y tono conciliador

En la parte final de su intervención, el presidente de la FCJE hizo un llamamiento al entendimiento entre comunidades y a la acción conjunta contra el odio. "Entre nosotros, las organizaciones judías, necesitamos reflexión, cooperación y decisión. Por ello, este foro representa una oportunidad única para compartir experiencias, analizar la actualidad con rigor y construir juntos soluciones que nos ayuden", afirmó.

Participantes del foro confirmaron a Enfoque Judío que el tema del antisemitismo en España había sido analizado a fondo, y la llamada "Declaración de Madrid", difundida el viernes por la FCJE, así lo corrobora. También sin mencionar al Gobierno.

Obadía también expresó su esperanza en que el encuentro sirviera como espacio de diálogo: "Estamos convencidos de que la riqueza de este foro no solo estará en los debates y las ideas, sino también en conocernos personalmente y en la colaboración que podamos generar entre todos nosotros". Y concluyó con un mensaje optimista: "Que estos días sean un espacio de inspiración, aprendizaje mutuo y fortalecimiento de los lazos profesionales y humanos".

Sin embargo, el tono de cierre —centrado en la paz y la cooperación— contrasta con el malestar creciente dentro de la comunidad judía española, que reclama una voz más firme frente a la pasividad del Gobierno. Mientras los ataques antisemitas aumentan y las instituciones públicas evitan reconocer su propia responsabilidad en el clima de hostilidad, la ausencia de una denuncia política explícita por parte de la FCJE ha sido interpretada como una renuncia a ejercer un liderazgo moral en un momento crítico