Agentes de seguridad tardaron al menos 25 minutos en desalojar a tres manifestantes pro palestinas que este sábado aprovecharon la apertura de FITUR al público general para protestar frente al stand de Israel, tras tres días de feria sin incidentes. La acción se produjo en el Pabellón 4 de IFEMA y quedó limitada a un grupo reducido que, según testigos presenciales, no superó en ningún momento la docena de personas.
Testigos presenciales relataron a Enfoque Judío que inicialmente se trataba de tres mujeres que comenzaron a corear consignas pro palestinas y a instar al boicot de Israel. Con el paso de los minutos, otras cinco o seis personas que se encontraban en las inmediaciones se sumaron a la protesta, hasta alcanzar "diez o quince como máximo".
Una de las testigos explicó que el stand de Israel se encontraba acordonado, con presencia de seguridad en ambos lados. "Llegamos al stand a los tres minutos. Íbamos simplemente a ver la feria, a hacer fotos y coger información, y cuando pasamos por ahí a saludar, ocurrió todo", relató.
Gritos, forcejeos y una intervención tardía
Según los testimonios recogidos por Enfoque Judío, durante la protesta -frente al mostrador exterior- se produjeron gritos continuados y un forcejeo puntual cuando una de las manifestantes arrebató el teléfono móvil a una visitante que estaba grabando la escena y se lo lanzó.
"Luego vino la seguridad. Estuvieron gritando como 25 minutos. La policía tardó entre 25 y 30 minutos en aparecer y finalmente se las llevaron", señaló una testigo, que calificó el episodio como "ridículo" y "patético".
La protesta se limitó a gritos, con una sentada en el suelo y lanzamiento de pegatinas –según exponen las imágenes-, sin que se produjeran agresiones físicas graves.
Las manifestantes habrían accedido al recinto sin símbolos visibles, como kufiyas u otros distintivos políticos, y realizaron una sentada frente al stand hasta que fueron desalojadas. Durante los tres días previos, en los que la feria estuvo cerrada al público general y abierta solo a profesionales del turismo, el stand de Israel había funcionado con normalidad y con una afluencia constante de visitantes del sector.

"Ninguna provocación desde el stand de Israel"
Consultada por Enfoque Judío, Dolores Pérez, directora de la Oficina de Turismo de Israel en España, presente en el stand en el momento del incidente, dijo que "apareció un grupo, tres mujeres que se han sentado", una de ellas "con pañuelo", mientras que las otras dos eran de apariencia española "por encima de los 60 años". Desde ese momento "empezaron a increparnos, gritarnos, y mirarnos".
Pérez detalló que las manifestantes se sentaron en el suelo "de espaldas a nosotros, con un pañuelo palestino" y que posteriormente se sumaron hombres que comenzaron a gritar consignas. "Nos han empezado a llamar asesinos, genocidas, todas estas simpáticas palabras", señaló. Durante la protesta, añadió, "han tirado también papeles de Palestina libre", mientras el personal del stand optó por seguir atendiendo con normalidad a los visitantes que se acercaban.
La directora de la Oficina de Turismo de Israel subrayó que la intervención del servicio de seguridad de IFEMA "tardó bastante en reaccionar". En ese sentido, explicó que "es IFEMA quien tiene que movilizar a su gente e invitarla a que salgan del lugar, no están autorizados a hacer esa manifestación".

Finalmente, la Seguridad desalojó a las manifestantes. Todo el episodio duró alrededor de 20-25 minutos, según los testimonios recogidos.
"Por nuestra parte no ha habido ni reacción, no les hemos increpado", aseguró Pérez. También destacó que durante el incidente recibieron "el apoyo de varias personas que estaban en ese momento en el stand", entre ellas "un eurofan al que le encanta Eurovisión, sin entrar en política", así como de visitantes desde fuera del espacio expositivo que intervinieron verbalmente frente a las manifestantes.
Contexto político y presiones externas
La protesta se produjo en un contexto de presión política previa sobre la organización de FITUR. Grupos de izquierda habían solicitado a la dirección de la feria que prohibiera la participación de Israel, alegando la situación en Gaza, una petición que no fue atendida.
Como en ediciones anteriores, Israel contó con un pabellón de aproximadamente 300 metros cuadrados y la participación de unas 30 empresas del sector turístico, situado frente a los stands de Portugal y Turquía, y no lejos de otros representantes de Oriente Medio, entre ellos un stand palestino y otro iraní, este último sin ningún tipo de incidentes o protestas de izquierdas pese a la brutal represión de manifestantes llevada a cabo por el régimen en Irán de las últimas semanas.

Fuera del recinto ferial, en las inmediaciones de la boca de Metro de IFEMA, una decena de activistas pro palestinos se había manifestado durante los primeros días sin que se registraran incidentes.
Ya al margen de lo ocurrido en el pabellón, varios medios locales informaron el viernes de que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha abierto una investigación sobre la posible oferta, desde el stand de Israel, de viajes a "territorios palestinos ocupados", que podrían ser considerados "publicidad ilícita" según el Real Decreto-ley 10/2025.
Según la descripción en ese decreto, publicitar visitas a la ciudad vieja de Jerusalén, donde se halla el Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado del judaísmo, incurriría en esa ilegalidad.
En ese mismo marco, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, de origen palestino, anunció en redes sociales el envío de una carta a la directora de FITUR solicitando la expulsión de Israel de la feria ▪

