En medio de la creciente polémica generada por el desalojo de un grupo de adolescentes judíos de un avión de Vueling en Valencia, el empresario tecnológico Martín Varsavsky ha salido en defensa del piloto al mando de ese vuelo: Iván Chirivella. "Está destrozado", afirma Varsavsky, quien mantiene una relación de confianza con Chirivella desde hace más de dos décadas cuando fue su piloto privado. "Lo conozco bien. Lo contraté después del 11-S cuando nadie quería hacerlo, y si entonces no dudé de él, menos ahora".
La historia entre ambos comenzó tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Chirivella, entonces instructor de vuelo en EE.UU., había entrenado a dos de los terroristas implicados, sin saber quiénes eran realmente ni cuáles eran sus planes. "Lo engañaron como a tantos otros. Nadie le daba trabajo y yo sí lo hice. No era culpable de nada", recuerda Varsavsky. "Y en todo este tiempo, jamás he visto en él ni una pizca de antisemitismo".
La polémica se ha originado por la falta de imágenes de lo ocurrido en los 20 minutos antes del despegue, período sobre el cual hay testimonios contradictorios por parte de algunos de los adolescentes y un testigo ajeno al grupo juvenil, y la postura de Vueling. Esta es la primera vez que uno de los miembros de la tripulación habla sobre el suceso en primera persona y lo hace en una conversación por Whatsapp en el que le graba una respuesta de 14 minutos con su versión de lo ocurrido, que hoy sábado se ha propagado por grupos judíos en España y el extranjero.
En medio de la polémica
Lo ocurrido el miércoles pasado en el vuelo de Vueling con destino a París, que terminó con la expulsión de un grupo de menores judíos franceses, ha desatado una tormenta mediática y política. Diversos actores, incluyendo autoridades israelíes, han calificado el episodio de "acto antisemita". Vueling, por su parte, publicó un comunicado en el que mencionó expresamente el nombre del comandante Chirivella, dejándolo expuesto a una oleada de insultos, amenazas y acusaciones en redes sociales.
Según la grabación difundida, está recibiendo "mensajes terribles", y ha tenido cerrar sus redes sociales. Y todo, se le escucha decir, "por haber hecho mi trabajo" y que no "No tenía idea de que eran judíos". Según le explica a Varsavsky en la grabación, los adolescentes "no llevaban símbolos identificativos, no tenían kipá ni banderas, ni camisetas. Para él eran simplemente un grupo de adolescentes con mala conducta".
Según lo que Chirivella le relató a Varsavsky, los hechos se desarrollaron de forma progresiva durante el proceso de embarque y los preparativos del vuelo. "Al principio fue la sobrecargo quien me informó que algunos chicos estaban comportándose de forma disruptiva. Le pedí que pusiera orden, sin darle mayor importancia. Pero luego volvieron a insistirme: estaban manipulando equipamiento de emergencia, sacando chalecos salvavidas, incluso botellas de oxígeno. Y me dijo: ‘Eso ya no podía permitirlo. Eso es grave’".
"30 vuelos a Tel Aviv"
El empresario destacó además que el piloto ha volado a Tel Aviv en numerosas ocasiones en los 20 años que trabaja para Vueling y que no alberga dudas sobre la rectitud de Chirivella. "Hablamos largo rato. Me recordó que ha hecho más de 30 vuelos a Tel Aviv. ‘He llevado a miles de pasajeros judíos, incluyendo a ti (EJ. A Varsavasky). ¿De verdad crees que soy antisemita?’". Varsavsky responde sin titubeos: "Yo le creo. Porque lo conozco, porque su historial habla por él y porque su explicación es coherente".
Para Varsavsky, la acusación de antisemitismo se ha usado con ligereza y el empresario cree que la versión de Chirivella tiene solidez. "Lo escuché con atención. Lo noté sereno, afectado, pero seguro. Me dijo que no tiene nada que ocultar. Y yo le creo. No porque quiera justificar lo injustificable, sino porque todo lo que me relató tiene sentido, y sobre todo, está basado en hechos, no en prejuicios" ▪

