El Gobierno de Pedro Sánchez envió, apenas una semana después de confirmarse el espionaje con Pegasus al móvil del presidente, un avión con emisarios a Israel con una misión concreta: reclamar a la empresa propietaria del software, NSO Group, el material —o al menos una descripción detallada— de lo que Marruecos había extraído del teléfono del jefe del Ejecutivo.
Así lo informó en exclusiva el medio The Objective, que afirma que la operación se realizó en el mismo avión privado que días antes había volado a Málaga para realizar tareas de "contención de daños" junto a técnicos israelíes.
Según este medio, el equipo enviado por Moncloa viajó a Tel Aviv en el jet con matrícula EC-KOL, que desapareció de los radares en pleno Mediterráneo y reapareció cuatro días después cuando regresaba a Madrid.
La respuesta obtenida en Israel no fue del agrado del Gobierno, que continuó sin saber con certeza qué información había sido sustraída del dispositivo presidencial.
The Objective ha venido recopilando en la última semana reuniones, vuelos y movimientos producidos en torno al episodio de espionaje que afectó al presidente y a varios ministros. Entre ellos, el desplazamiento a Málaga de ingenieros y representantes de NSO Group apenas 24 horas después de que los servicios de inteligencia de Marruecos extrajeran más de 2,5 gigabytes de información del móvil de Sánchez. Días después, la pista de la Costa del Sol recibió al EC-KOL, aeronave de la compañía Gestair Aviation que el PSOE alquila cuando evita el uso de la flota Falcon.
Misión a Israel y respuesta
El ajetreo diplomático y de inteligencia culminó con un viaje urgente a Tel Aviv de representantes españoles. La misión, según el citado medio, era clara: conocer con exactitud qué había sido robado del teléfono del presidente y qué contenía el paquete de 2,6 gigas sustraído, que podría incluir vídeos, fotografías, audios, chats o documentos reservados.
The Objective asegura haber confirmado la existencia de ese viaje, que incluyó contactos con la inteligencia exterior israelí (Mosad) y con la cúpula de NSO Group. Fueron cuatro días de encuentros de alto nivel en los que se intentó dimensionar el alcance de la intromisión de los servicios de inteligencia de Rabat en el teléfono de Sánchez.
La contestación recibida en Israel no fue, según el medio español, "del agrado" de Moncloa. El Ejecutivo siguió sin conocer con precisión qué había sido extraído mediante Pegasus y, según dijeron fuentes al diario, aquel episodio está relacionado con decisiones posteriores adoptadas por el Gobierno respecto a Israel, que llegaron prácticamente a la ruptura de relaciones diplomáticas.
Vuelos que ‘desaparecen’
El 28 de mayo, casi diez días después del episodio más grave del caso Pegasus, el EC-KOL despegó del aeródromo de Cuatro Vientos con destino a Tel Aviv. A mitad de trayecto, sobre Italia, su rastro desapareció. Cuatro días más tarde reapareció en ese mismo punto, sobre el mar Tirreno, ya en ruta de regreso a Madrid, siempre según la versión de The Objective.
Fuentes de inteligencia explicaron al medio que este tipo de "desapariciones" son características de vuelos de carácter militar o de alta seguridad, como una misión diplomática secreta. Las aeronaves militares no están obligadas a mantener activo el sistema ADS-B, que permite el seguimiento en tiempo real de trayectoria, altura y velocidad.
Cabezas de turco en el CNI
Lo revelado hasta ahora, según The Objective, evidencia varios hechos: que Moncloa supo del espionaje a las pocas horas; que Israel actuó con diligencia en las primeras horas; y que el incidente se produjo, según fuentes de inteligencia, por un grave fallo de cálculo al priorizar una foto política en Ceuta —en plena crisis fronteriza— frente al criterio que desaconsejaba ese desplazamiento.
Un año después, en mayo de 2022, el Gobierno hizo público el espionaje al presidente en plena crisis con el independentismo, que denunciaba supuestas infecciones con Pegasus en teléfonos de más de medio centenar de dirigentes. Al menos 18 habían sido interceptados bajo control de la Audiencia Nacional por su presunta participación en los hechos del Tsunami Democràtic.
El 2 de mayo de 2022, el ministro Félix Bolaños anunció el espionaje al móvil del presidente y señaló al CNI por fallos en la custodia de dispositivos. Ocho días después, la entonces directora del Centro, Paz Esteban, fue destituida entre acusaciones de "errores". Según lo publicado, Moncloa conocía las causas y el alcance de la crisis desde hacía un año. La destitución fue interpretada como la primera pieza que el independentismo se cobraba en los servicios de inteligencia españoles, donde aún se recuerda con pesar aquel episodio que puso en cuestión el prestigio del Centro, según el citado medio.
Causa archivada
En paralelo a estas revelaciones, el pasado 22 de enero, el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, acordó por segunda vez el sobreseimiento provisional de la causa abierta por la infección con Pegasus en los móviles del presidente y de los ministros Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Luis Planas. El magistrado consideró que la "frustración de la ejecución" de las comisiones rogatorias por parte de Israel "impide investigar sobre la atribución de la autoría de los hechos investigados a persona concreta alguna".
Calama ya había archivado la investigación en julio de 2023 y la reabrió meses después para incorporar información remitida por autoridades judiciales francesas, en un procedimiento sobre infecciones con Pegasus a periodistas, abogados, personalidades públicas y miembros del Gobierno francés.
Sin embargo, en su nuevo auto sostuvo que no se habían obtenido datos que permitieran determinar la autoría de los hechos, que podrían encuadrarse en delitos de descubrimiento y revelación de secretos. El instructor subrayó que la falta de ejecución de las comisiones rogatorias dirigidas a Israel —emitidas, ampliadas y reiteradas en los últimos años— generaba una situación que el Tribunal Supremo calificó de "impotencia investigadora", dejando la causa en estado de latencia a la espera de una eventual y "poco probable" cooperación ▪
