Un grupo desconocido, que se presenta como integrado por "periodistas, profesores y estudiantes", ha lanzado un proyecto que no deja lugar a dudas sobre sus intenciones: un mapa de Cataluña que identifica a negocios judíos, empresas israelíes con intereses en España y compañías españolas o internacionales que operan en Israel.
El sitio, denominado Barcelonaz y alojado en la plataforma francesa GoGoCarto, categoriza actualmente 152 negocios y entidades bajo el objetivo declarado de "comprender cómo (el sionismo) opera y bajo qué formas se presenta, con la intención de visibilizar y denunciar el impacto de sus inversiones en nuestro territorio".
El mapa es público, interactivo y colaborativo, invitando a los usuarios a donar y a añadir nuevos establecimientos "sionistas" según criterios fijados por los propios creadores del proyecto.


Antisemitismo desenfrenado en Cataluña
El proyecto se enmarca dentro de una ola popular desenfrenada de antisemitismo en España alentada desde grupos de izquierdas en la sociedad civil y, según denuncias públicas de organismos judíos nacionales e internacionales, desde las mismas filas del Gobierno que preside Pedro Sánchez, particularmente por los ministros de su partido aliado Sumar. Las reiteradas decisiones anti-israelíes del Ejecutivo y la tipificación de Israel como "estado genocida" en el contexto de la guerra en Gaza contra el movimiento terrorista Hamás, han contribuido a la institucionalización, popularización y folclorización del antisemitismo en España.
"Barcelonaz no es un mapa inofensivo: es un instrumento de estigmatización que contribuye a ese clima de hostilidad y de forma directa o indirecta invita a la discriminación de los judíos y de los ciudadanos israelíes, al boicot de sus negocios, y hasta a la violencia. Ya vimos en Australia el proceso que condujo al atentado de Sídney hace unas semanas", dijo a Enfoque Judío una fuente involucrada en la lucha contra el antisemitismo.
En ese contexto nacional, Barcelona y Cataluña se han convertido, en los últimos años, en uno de los principales focos del antisemitismo contemporáneo que, disfrazado de "anti-sionismo", se ha traducido en cientos de manifestaciones, miles de pintadas, protestas, llamamientos al boicot y decisiones gubernamentales y municipales que normalizan e institucionalizan el odio hacia Israel y, por derivación, hacia la comunidad judía.

Señalando la "economía sionista"
En su presentación, Barcelonaz se define como un proyecto "colectivo" que pretende mostrar y señalar "las múltiples ramas de la economía sionista en nuestra ciudad", incluyendo armamento, tecnología, turismo, energía, sector inmobiliario, gastronomía y educación. No hay distinción entre empresas israelíes, negocios judíos locales o multinacionales que operan en Israel: todos son marcados con la misma etiqueta ideológica sesgada.
Entre los sectores señalados, destacan 20 empresas de armamento, como Airbus, Indra o Thales; siete compañías tecnológicas, incluidas IBM y Microsoft; 11 firmas de logística, entre ellas Siemens y Volvo; cuatro empresas energéticas, dos aseguradoras y 39 entidades financieras, desde Deutsche Bank hasta BBVA. También figuran negocios inmobiliarios, turísticos y de alimentación kosher, así como el colegio judío Hatikva de Barcelona. Todo este entramado económico y educativo aparece catalogado bajo la etiqueta de "sionista", con el único objetivo de visibilizar y estigmatizar.
El proyecto invita a los usuarios a ampliar el listado y ofrece criterios de selección que revelan su sesgo: se centra en empresas cuya supuesta vinculación con el sionismo no es "tan obvia" y da prioridad a sectores estratégicos como armamento y ciberseguridad. Incluso se establecen exclusiones deliberadas de grandes compañías, pero eso no evita que otras sean marcadas y asociadas a una supuesta agenda ideológica.

Reacciones y denuncias
Miembros de la comunidad judía española han denunciado Barcelonaz ante la plataforma francesa GoGoCarto, comparando la iniciativa con las prácticas discriminatorias que condujeron al boicot de negocios judíos, la Noche de los Cristales Rotos y, finalmente, al Holocausto.
En una carta a la plataforma francesa, se solicita la retirada del sitio y se advierte que el proyecto "tiene claramente un carácter antisemita y discriminatorio, ya que pretende identificar y estigmatizar a una población sobre la base de su pertenencia religiosa, real o supuesta".
El texto subraya además que la iniciativa infringe la legislación francesa sobre incitación al odio y discriminación, y exige que GoGoCarto "adopte las medidas necesarias para que cese" esta práctica.
La carta sostiene que "un proyecto de este tipo tiene claramente un carácter antisemita y discriminatorio, ya que pretende identificar y estigmatizar a una población sobre la base de su pertenencia religiosa, real o supuesta" y subraya que "un contenido así es contrario a la legislación francesa, en particular a los artículos 225-1 y 24 de la ley del 29 de julio de 1881 sobre la libertad de prensa, que reprimen la incitación al odio o a la discriminación" ▪
