El Museo Etnográfico de Melilla alberga hasta el próximo mes de abril la exposición temporal ‘Hajatuná’, una propuesta cultural que invita a conocer en profundidad una de las ceremonias más importantes del judaísmo: la boda judía, en este caso bajo una óptica sefardí.
Organizada por la asociación sociocultural Mem Guímel, con la subvención de la Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y la colaboración de Museos de Melilla, la muestra busca difundir y visibilizar el legado judío como parte esencial de la historia e identidad cultural de la ciudad, informó el diario local El Faro.
"Es una exposición donde hemos querido recrear las distintas fases de la boda judía apoyándonos en elementos museísticos y expositivos, para que el visitante pueda entender todo el proceso, desde los preparativos hasta la ceremonia", explicó el presidente de Mem Guímel, Mordejay Guahnich, a ese medio, y añadió que el objetivo ha sido reproducir fielmente cada etapa del enlace.

Un recorrido completo por el ritual del matrimonio judío
La exposición ofrece un itinerario cronológico y simbólico por los principales elementos del matrimonio judío. Entre las piezas destacadas figura la ketubá, el contrato nupcial, junto a documentos antiguos que permiten observar su evolución histórica y comprender su valor como texto que recoge los derechos y obligaciones de los contrayentes.
"La ketubá no es solo un papel, es un compromiso legal y moral que refleja la importancia que el judaísmo concede a la familia y a la protección de la pareja", subrayó Guahnich al diario melillense.
La muestra incorpora también fotografías históricas de bodas judías de distintas épocas.
Uno de los atractivos de la muestra es una imagen a tamaño natural del traje de berberisca, que introduce visualmente la riqueza de la tradición nupcial sefardí, pese a que hoy en día ya no es usado en la boda misma sino en una ceremonia previa a la boda. "Este era el traje con el que se casaba la novia en el Reino de Castilla y es una tradición que ha llegado hasta nuestros días", recordó Guahnich.

Se expone un traje del siglo XVIII, cedido para la ocasión —aunque incompleto—, junto con coronas tradicionales que evidencian la elaboración artesanal y el valor histórico de la indumentaria.
La muestra incluye además un traje infantil, recordando que antes del siglo XIX las niñas que participaban en determinadas ceremonias vestían de manera similar a la novia. "Antiguamente, las niñas que iban al llamado correo de espejo también vestían un traje de berberisca a usanza, como lo llevaba la novia", explicó a El Faro el presidente de Mem Guímel, precisando que esta vestimenta también se utilizaba en festividades especiales y visitas destacadas dentro de la comunidad.
La henna, la jupá y las siete bendiciones
Entre los elementos que despiertan mayor interés figura la henna, tradición previa a la boda que, según Guahnich, también forma parte del ritual sefardí, especialmente en comunidades que pasaron por el norte de África.
"Es una tradición que une a diferentes pueblos y etnias, porque las comunidades judías hemos pasado por el norte de África y hemos ido adquiriendo costumbres de los lugares por donde hemos ido viviendo", explicó Guahnich. En este contexto, destacó la mezcla entre tradiciones sefardíes del Reino de Castilla y costumbres marroquíes: "Nosotros somos judíos ortodoxos, sefardíes de costumbres marroquíes, y todo ese entrelazado de culturas es lo que nos da una idiosincrasia tan especial aquí en Melilla".

La exposición dedica asimismo un espacio destacado a la jupá, el palio nupcial bajo el que se celebra la ceremonia. En la sala puede contemplarse una jupá blanca, símbolo de pureza. Junto a ella se explican las siete bendiciones que se recitan durante el enlace.
Incluida dentro de la Ruta Sefardí organizada por Mem Guímel, la muestra forma parte de un recorrido que integra también el Museo Etnográfico. Guahnich recordó que Melilla cuenta con 17 hitos judíos posteriores a la expulsión, en referencia a la condición de Melilla como puente de regreso de los judíos a España después de 400 años.
La exposición, con cartelería explicativa en español e inglés, puede visitarse en el horario habitual del museo, de mañana y tarde, excepto los lunes, y los domingos solo por la mañana ▪
