Hadlakat Nerot

Encendiendo luz, encendiendo Shabat

Cada viernes, el encendido de las velas de Shabat transforma el tiempo ordinario en sagrado, marcando una pausa semanal de luz, calma y conexión espiritual en el hogar.
Encendiendo luz, encendiendo Shabat

Cada viernes al atardecer, justo antes de que el Shabat comience, en miles de hogares judíos se encienden las velas de Shabat. No es una simple costumbre familiar: es un acto ritual que marca la transición del bullicio de la semana al reposo sagrado de Shabat —un momento de paz, presencia y conexión.

La tradición rabínica establece que este encendido debe ocurrir antes del ocaso, y suele hacerse 18 minutos antes del anochecer para respetar la llegada del Shabat según el calendario judío.

En muchas casas se encienden dos velas. Este número no está ordenado literalmente en la Torá, sino que fue vinculado por nuestros sabios a los dos mandamientos que rigen Shabat: zajor ("recuerda") y shamor ("observa") —dos aspectos inseparables de mantener y santificar el día. 

Pero más allá de la ley y la costumbre, la luz de las velas tiene un significado profundo:

  • Santifica el tiempo: La luz simboliza cómo el Shabat entra en el espacio cotidiano, transformando lo profano en sagrado.
  • Invita a la calma y la presencia: Donde antes hubo prisa y ruido, ahora hay resplandor suave: un ambiente propicio para la reflexión, la familia y la espiritualidad.
  • Une tradición y cotidiano: Es una forma de "tecnología espiritual": un gesto físico que cambia nuestra percepción del tiempo y nos prepara para vivir Shabat con intención.

En el momento del encendido es necesario detener la actividad, cubrir los ojos y pronuncian la bendición de Hadlakat Nerot —una frase de gratitud que reconoce a Dios por santificar nuestras vidas con la mitzvá (el precepto) de encender la luz de Shabat.

De esta forma, cada llama encendida no es solo luz física, sino un símbolo de paz, unión familiar y transformación interior: un recordatorio humilde de que, semanalmente, somos invitados a descansar, reflexionar y encontrar luz y calma en medio del bullicio cotidiano y la oscuridad ▪