Con la vocación de sumar, conectar y fortalecer la vida judía en el Levante y el sur de España, distintos grupos y comunidades han puesto en marcha el Brit Ibn Ezra (Pacto de Ibn Ezra), una iniciativa que se presenta como una red judía abierta, inclusiva y sionista, basada en la cooperación, la educación y el acompañamiento comunitario, en una zona donde la presencia judía es escasa y la dispersión grande.
El proyecto fue difundido públicamente a través de un cartel-manifiesto compartido en redes sociales y nace desde Almería con una clara proyección territorial en esa parte de España.
Según el documento fundacional, Brit Ibn Ezra surge de la unión de comunidades judías del Levante sur de España y se define como un espacio que respeta la diversidad de trayectorias personales, sensibilidades religiosas y formas de vivir la identidad judía.
"Creemos que la diferencia enriquece la vida comunitaria", señala el texto, que subraya como objetivo central fortalecer y ampliar la vida judía desde la cooperación, la apertura y el compromiso.
Proyecto regional
"Brit Ibn Ezra es una iniciativa que parte desde Almería y que tiene por objetivo unificar esfuerzos en todos los lugares que se recogen en el manifiesto. Hemos visto desde hace tiempo que a nuestras actividades acuden personas de todas partes, y es el momento de empezar a conseguir una unión real, despacito, con buena letra y contando con todos los que quieren sumarse", explicó el presidente de la iniciativa, Luis Díaz, en declaraciones a Enfoque Judío.
El rabino masortí Mario Stofenmacher, promotor de la idea, manifestó a Enfoque Judío que la iniciativa responde a una realidad comunitaria fragmentada y de baja masa crítica en el sureste peninsular.
"En Alicante hicimos una actividad de Janucá y vino gente de Murcia. La comunidad de Alicante tiene gente fluctuante que no acude a la sinagoga ortodoxa. En Murcia hay unas 20 personas, en Almería otras 20, en Jaén unas 10 y en Granada apenas seis", detalló. En ese contexto, señaló que "si queremos que fructifique un proyecto comunitario regional tiene que transformarse en un entorno común, con una pequeña agenda a lo largo del año".
En ese sentido Stofenmacher la agenda puede incluir, además de clases de judaísmo y cursos online que ya están en marcha, la celebración conjunta de ciertas fiestas emblemáticas como Purim, Pésaj, Rosh Hashaná o Shavuot, más un par de actividades a lo largo del año. Según sus estimaciones, en un radio de unos 200 kilómetros hay alrededor de "unas 200 personas en total", repartidas entre Alicante, Benidorm, Murcia, Almería, Jaén y Granada, que bajo "un modelo realista y de servicio" bien pueden impulsar una agenda conjunta con la que "mantenerse conectados y ofrecerles servicios dentro de ese radio de acción, con un presupuesto prácticamente inexistente".
Ocho pilares
El manifiesto del Brit Ibn Ezra detalla ocho pilares sobre los que se apoya su propuesta.
El primero de ellos es la vida comunitaria, entendida como eje central de un judaísmo vivido, compartido y transmitido, favoreciendo el encuentro, la participación y el sentido de pertenencia. A este se suma la educación judía en todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la edad adulta, como garantía de continuidad y profundidad identitaria.
Otro de los ejes destacados es el acompañamiento para una vida judía plena, con el objetivo de que toda persona que lo desee pueda vivir el judaísmo conforme a la halajá (ley rabínica) y desarrollar su vida personal y espiritual del modo más satisfactorio. En esa misma línea, el documento pone el foco en el fortalecimiento de la vida judía en jóvenes y adultos, promoviendo espacios de encuentro, formación, participación comunitaria y liderazgo.
La iniciativa también subraya la acogida y el acompañamiento comunitario como expresión del valor judío de la responsabilidad mutua, así como la transmisión cultural y la identidad sefardí, entendida como un patrimonio vivo que se expresa a través del estudio, la difusión y la actualización de la historia, la lengua y las tradiciones. Todo ello, indica el texto, "en concordancia con el interesante y valioso legado ashkenazí tan presente en nuestro país".
Proyección territorial y mirada de futuro
Entre sus principios fundacionales, Brit Ibn Ezra incluye la acción social y la responsabilidad ética, inspiradas en los valores de la Torá y el principio de tikún olam, impulsando iniciativas de solidaridad, justicia social y ayuda mutua tanto dentro de la comunidad como en la sociedad en general. Asimismo, destaca el diálogo interreligioso e intercultural como una responsabilidad cívica y moral orientada a contribuir a una sociedad más justa, respetuosa y cohesionada.
En cuanto a su ámbito de actuación, la red desarrolla su labor en las provincias de Almería, Granada y Jaén, en la Región de Murcia y la provincia de Alicante, con la voluntad expresa de abrirse a la incorporación de comunidades ubicadas en otras zonas, conectando personas y proyectos en un mismo marco de colaboración.
El cartel-manifiesto que acompaña el lanzamiento resume el espíritu de la iniciativa: "Con raíces profundas y mirada de futuro, trabajamos por un judaísmo vivido con sentido, pertenencia y compromiso".
El documento está firmado por el rabino Mario Stofenmacher y por Luis Díaz, presidente de Brit Ibn Ezra, y concluye con una invitación clara: compartir, crecer juntos y construir un judaísmo vivido con sentido, fiel a la tradición y abierto al mundo ▪
