Alicante volvió a convertirse en un espacio de memoria y reflexión al conmemorar, este pasado martes, el 81 aniversario de la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, en un acto en el Salón Azul del Ayuntamiento que reunió a representantes institucionales, a la Comunidad Judía de Alicante y a numerosos miembros de la sociedad civil en el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, según un comunicado.
La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, subrayó durante su intervención el significado de esta fecha para la ciudad y recordó que "más de seis millones de personas, entre ellas 24 alicantinos, fueron asesinadas por ser judías, en el máximo exponente de la barbarie, la crueldad y el desprecio a los derechos humanos". En ese contexto, apeló a la "concordia, el diálogo y la negociación para superar cualquier litigio porque el conflicto bélico nunca será una solución".

Beldjilali afirmó además que "Alicante ratifica nuevamente su compromiso contra el racismo y la intolerancia y en defensa cerrada de los derechos humanos y del entendimiento entre las personas", y concluyó con un mensaje directo a las víctimas del Holocausto: "Hoy rendimos tributo a las víctimas de esta sinrazón y les decimos alto y claro que esta ciudad no les olvida, ni les olvidará jamás".
La memoria como herramienta frente al antisemitismo
Desde la Comunidad Judía de Alicante Centro, su presidente, José Benatar, puso el acento en el valor de la memoria como pilar esencial, aunque insuficiente por sí solo, para combatir el odio. "La memoria es una herramienta fundamental pero no suficiente", afirmó, advirtiendo de que el antisemitismo "sigue muy presente en Europa y en buena parte del mundo". En ese sentido, destacó que "recordar juntos es un compromiso con la dignidad y un homenaje a todas la personas perseguidas simplemente por sus ideas e identidad", según la nota de prensa.

En la misma línea, el vicepresidente de la entidad, Leonardo Azubel, recordó en su intervención que el genocidio nazi no fue un hecho aislado ni repentino: "El Holocausto no comenzó en los campos de exterminio nazis, sino años atrás con las palabras, el odio y el señalamiento de los judíos", señaló, subrayando que también existió un linchamiento social protagonizado por "vecinos de a pie, que no eran militares alemanes". Para Azubel, "es necesario mantener encendida la llama de la memoria que destierra la oscuridad porque la persona siempre es el último reducto de la libertad individual".

El acto incluyó el encendido de velas por parte de los portavoces de los grupos municipales y de la concejala de Cultura, en recuerdo de los seis millones de judíos asesinados, del millón y medio de niños exterminados en las cámaras de gas, de las víctimas españolas, de todos los colectivos perseguidos por el régimen nazi y de los supervivientes que lograron rehacer sus vidas. La ceremonia contó además con la participación del cuarteto de cuerda del Conservatorio Superior de Música.
La comunidad educativa y el compromiso con la paz
La dimensión educativa tuvo un papel destacado en la conmemoración. Alumnos del colegio Aire Libre participaron en el homenaje y subrayaron que el recuerdo y el reconocimiento "son clave para cerrar heridas y avanzar como sociedad". En su intervención afirmaron: "Tenemos el deber de honrar a los que sufrieron y reforzar la verdad histórica. Porque la memoria es una forma de respeto profundamente emocional y viva".

Posteriormente, la profesora Mónica Sánchez, del colegio Inmaculada Jesuitas, leyó en nombre de los alumnos un manifiesto contra la violencia y en defensa de la paz. El Salón Azul contó también con la presencia del coronel de la Guardia Civil, Francisco Poyatos, de la Bellea del Foc, Adriana Vico, y de representantes de instituciones y asociaciones alicantinas.
Durante el acto institucional se recordó que el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto fue instaurado por la ONU el 27 de enero de 2005, coincidiendo con el aniversario de la liberación de Auschwitz por el Ejército Rojo. Desde entonces, esta jornada se mantiene como un recordatorio permanente de uno de los episodios más oscuros de la historia contemporánea y como una llamada a preservar la memoria frente al odio, la discriminación y el antisemitismo ▪
