Entrevistas

"Organízate y lucha": el llamamiento urgente contra el antisemitismo que marcará el II Encuentro Anual de la CELCA

La Coordinadora Estatal de Lucha contra el Antisemitismo (CELCA) encara su segundo encuentro con una misión clara: levantar un movimiento cívico y social que frene la expansión del antisemitismo en España, un fenómeno que, según denuncian sus impulsores, alcanza hoy dimensiones alarmantes.
"Organízate y lucha": el llamamiento urgente contra el antisemitismo que marcará el II Encuentro Anual de la CELCA
Esteba Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia (MCI) (Foto: Cedida)
Actualizado el 13/12/2025, 17:02 hs.
Elías L. Benarroch

La CELCA nació hace un año y, desde entonces, ha buscado consolidar un espacio unitario para combatir un antisemitismo que —según sus promotores— ya no solo afecta a judíos, sino que se ha extendido con fuerza hacia quienes se solidarizan con ellos. En palabras de Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, se trata de un "antisemitismo global", omnipresente y capaz de penetrar en lo político, lo religioso, lo social, lo cultural y lo deportivo.

El propio Ibarra explica que la creación de la CELCA surgió a iniciativa de un pequeño grupo de personas articuladas en torno a la Plataforma contra el Antisemitismo, un organismo mixto de activistas intra y extracomunitarios. La voluntad inicial fue movilizar a la sociedad y construir un movimiento social de amplio alcance. "Se crea con la intención de movilizar a la sociedad, de construir un movimiento cívico social contra el antisemitismo", afirmó.

A lo largo de este año, la CELCA ha logrado ampliar su radio de acción consolidando grupos territoriales, comisiones temáticas y un entramado de entidades asociadas. En esta segunda conferencia anual, los organizadores esperan la presencia de representantes de numerosas organismos, comunidades autónomas y múltiples organizaciones, incluida la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), que ha confirmado que se suma a esta iniciativa y cuyo presidente, David Obadía, está previsto que acuda.

Antisemitismo en expansión: "De izquierda a derecha, religioso y social"

Para Ibarra, el antisemitismo actual presenta un rasgo distintivo: su carácter expansivo y transversal. "Partimos de la constatación de un hecho que es que estamos sufriendo un antisemitismo global", señala. El fenómeno, explica, no se limita a un ámbito ideológico concreto: "Desde el izquierdismo hasta el derechismo, hasta dimensiones religiosas, sociales, culturales, deportivas".

Ese antisemitismo, afirma, ha adoptado un nuevo paradigma tras el 7 de octubre. "Además de recoger las antiguas expresiones y realidades del antisemitismo, desde el 7 de octubre se proyecta de una manera clara con el epicentro de la destrucción del Estado de Israel". Ibarra sostiene que esta corriente niega el derecho a la existencia del Estado israelí y extiende una acusación global: "Se califica de genocida a todo un país, ‘Israel genocida’, y se acusa a todo el mundo".

El también presidente del Movimiento contra la Intolerancia (MCI) alerta también sobre el uso de consignas que incitan a la eliminación de Israel: "Hemos visto en una universidad en la Complutense exhortar la destrucción de Israel con el eslogan ‘del río al mar’". Y según explica, muchas manifestaciones no se dirigen a la política del gobierno israelí "sino contra el pueblo israelí".

Preguntado sobre la frontera entre crítica legítima a Israel y antisemitismo, Ibarra es tajante: "La crítica a una política, como en todo país, es absolutamente legítima, pero lo que no puede ser es la demonización, la criminalización, el doble rasero, la deshumanización". Esta última, subraya, es clave en el paradigma actual: la deshumanización y la desinformación salvaje que afectan no solo a Israel sino también a quienes se relacionan con él.

"Ahora es descaradamente también contra no judíos"

Uno de los fenómenos más preocupantes, según Ibarra, es la ampliación del antisemitismo hacia personas no judías. "Antiguamente también era contra no judíos, pero ahora mismo es descaradamente", afirma, señalando casos recientes de represalias y cancelaciones. Menciona expresamente los ejemplos de la historiadora Laura Miró Bonnín y de la periodista y escritora Pilar Rahola, pero advierte de que hay muchos otros no tan públicos.

El criterio, explica, lo marca el agresor: "¿Quién define la víctima del antisemitismo? El antisemita cuando te ataca". Ese ataque puede dirigirse tanto a símbolos e instituciones judías como a organizaciones o personas que luchan contra el antisemitismo. El resultado: "No hay libertad de opinión, no hay libertad de expresión, hay cancelaciones", resume.

Ibarra subraya que el problema se agrava ante la actitud de las instituciones españolas. "Que en España esto se esté produciendo a gran escala con la pasividad de las instituciones es más que inquietante", asegura. Y cuando se le pregunta si se trata de pasividad o de aliento explícito, consiente que hay desde las instituciones una "emisión de mensajes antisemitas y aliento de comportamientos que son claramente antisemitas y presumiblemente delictivos".

Para la CELCA, este primer año ha sido clave para desarrollar mecanismos de apoyo y denuncia. Sus entidades asociadas han presentado denuncias en Fiscalía por delitos de odio y también en los órdenes administrativo y civil. Además, se han desplegado acciones educativas, culturales y sociales para frenar lo que Ibarra denomina una "ola antisemita que ha echado raíces en toda esquina y en todo lugar".

Del activismo a la organización: "Un frente unido desde la diversidad"

La CELCA, explica Ibarra, funciona con un modelo participativo que integra tanto grupos informales como entidades organizadas. Su filosofía es clara: unidad desde la diversidad. "No entramos en si unos tienen una corriente religiosa u otra, si unos son de izquierdas o de derechas… Lo que planteamos es un frente unido social contra el antisemitismo".

Actualmente, la coordinadora cuenta con decenas de grupos, entre territoriales y comisiones temáticas (cultura, sanidad, jurídica, etc.). Muchos de ellos ya operan en prácticamente todas las comunidades autónomas. Además, se han incorporado organizaciones que apoyan el proyecto aunque no puedan formar parte formalmente por su naturaleza institucional.

La gran novedad de este segundo encuentro, cuyo lema es "Organízate y lucha", será el salto hacia la estrategia de largo alcance. La apertura contará con intervenciones institucionales —entre ellas la del Defensor del Pueblo adjunto y la de la viceconsejería social correspondiente—, así como con la participación de la FCJE y otras personalidades del ámbito social y comunitario.

Ibarra destaca un rasgo distintivo: "El encuentro se hace con presupuesto cero… la gente se financia su viaje, su estancia, absolutamente todo". El esfuerzo, subraya, es militante y basado en el compromiso.

Entre las reivindicaciones clave que se presentarán figuran:

  • Superar el Plan Nacional contra el Antisemitismo, considerado por la CELCA como ineficiente e insuficiente.
  • Crear un Consejo para la Eliminación de la Discriminación Antisemita, equivalente a otros existentes para la discriminación racial o para la integración de inmigrantes.
  • Impulsar programas educativos y apoyos económicos que permitan una lucha real contra el antisemitismo.
  • Promover una ley general contra el antisemitismo, independiente de las leyes de discriminación y racismo, porque —según Ibarra— "el antisemitismo no se subsume en el racismo, es mentira".

Hacia un movimiento social masivo

A lo largo de la conversación, Ibarra insiste en la necesidad de construir una mentalidad colectiva dentro del mundo judío y de quienes se oponen al antisemitismo.

Para él, la clave es abandonar la lógica del activismo disperso y adoptar una mentalidad de movimiento. "Un movimiento no es un partido político, no es un sindicato… Tiene unos objetivos generales y, a partir de ahí, la gente es diversa". Lo fundamental, remarca, es mantener la unidad en la diversidad.

La CELCA aspira a convertirse en un movimiento social masivo, extendido desde Galicia hasta Canarias. Y aunque el antisemitismo sea, en palabras de Ibarra, un fenómeno global y planetario, también lo es —o debe ser— la respuesta. "Frente al antisemitismo global, la propuesta de la coordinadora es un movimiento global contra el antisemitismo. No queda otra", afirma.

Para el presidente del MCI, no hay tiempo que perder. La urgencia es evidente: "Si no te pones en marcha, no se consigue. Se pierden las batallas que no se libran". El segundo encuentro de la CELCA será, según sus palabras, un paso más en ese proceso de organización, estrategia y movilización.

La pregunta que queda en el aire —y que la propia coordinadora buscará responder— es cómo convertir esa energía cívica en una estructura sólida y permanente que pueda confrontar un antisemitismo que, según sus impulsores, ya está presente "en universidades, escuelas, barrios, empresas, sindicatos y ayuntamientos… por todos los lados"