Ni triunfalismo absoluto ni apocalipsis inminente: Esa fue la idea que el analista y ex oficial israelí repitió una y otra vez durante una visita a Madrid, organizada por EIPA/EJA ● Su mensaje central fue claro y contundente: Irán sigue siendo peligroso, pero ya no posee la misma capacidad estratégica que antes de la guerra ● «No es un tigre de papel, pero le han sacado los colmillos», asegura.




