El encendido público de la januquiá en la plaza Sant Jaume volvió a situar a Janucá en el centro simbólico de Barcelona. El acto, organizado por Jabad Lubavitch Barcelona con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y diversas instituciones y comunidades judías, reunió a representantes políticos, líderes religiosos y miembros de la comunidad en una celebración abierta al conjunto de la ciudadanía.
La iniciativa, a la que respondieron con su presencia cientos de personas, contó con la colaboración de entidades como ARCCI, Mozaika, Juntos, ACAI, Amics dels Calls Jueus de Catalunya y BBYO España, así como de las comunidades judías Bet Shalom (reformista), Bet David y Atid (masortí). Preguntadas por Enfoque Judío por la ausencia del logo de la Comunidad Judía de Barcelona (CJB, ex CIB) entre los convocantes al acto, fuentes de la organización explicaron esta noche que "fue esa comunidad invitada al acto, pero no respondió a la convocatoria ni estuvo representada en el evento".
El lema que presidió la celebración fue claro y explícito: "No nos doblegamos ante el terror: nadie puede detener la luz de un pueblo, que construye el bien y la paz", una consigna que aludía al terrorismo y al antisemitismo de los dos últimos años y que atravesó tanto los discursos como el sentido simbólico del encendido público de Janucá.
Autoridades presentes y respaldo institucional
El encendido de Janucá estuvo acompañado por la presencia de diversas autoridades institucionales. Asistieron Jordi Martí Galbis, concejal-presidente de Junts per Barcelona en el Ayuntamiento; Víctor Martí de Villasante, concejal del Partido Popular en el consistorio barcelonés; Lorena Elvira, secretaria general del Departamento de Acción Exterior de la Generalitat; Ramon Bassas, director general de Asuntos Religiosos; y Pedro Aguilera, comisionado de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Barcelona.
Desde Jabad agradecieron públicamente la asistencia de los representantes institucionales y de todos los participantes, subrayando el carácter abierto y plural del acto. La celebración incluyó canciones en hebreo y en yidish, que acompañaron el encendido de las velas y los distintos momentos simbólicos de la jornada.
En sus publicaciones en redes sociales, Jabad Lubavitch Barcelona destacó el clima festivo y comunitario del encuentro: "Celebramos la luz que nos guía, la libertad y la convivencia. Que esta luz ilumine todos los rincones y a cada uno de nosotros", decía uno de sus mensajes. Un clima posible gracias a las medidas de seguridad excepcionales adoptadas por los Mossos para garantizar la seguridad del evento y pese a algunos gritos desde calle aledañas de grupos antisemitas.

"Luz contra el antisemitismo y la ignorancia"
Uno de los discursos centrales del acto fue pronunciado por Ramon Bassas, director general de Asuntos Religiosos de la Generalitat de Catalunya. En su intervención, articuló un mensaje centrado en el valor simbólico de la luz como herramienta de conocimiento y como respuesta frente al odio y la intolerancia.
"Luz contra el antisemitismo, contra la ignorancia. La luz es la forma que tenemos las personas de conocer, de saber", afirmó Bassas. En su discurso, hizo referencia a episodios recientes de violencia antisemita ocurridos en distintos lugares del mundo y advirtió sobre los peligros del prejuicio y del desconocimiento. "No conocer, no saber quiénes son los otros, tirar del prejuicio para hablar de los demás, es lo que hace más daño", señaló.
Bassas también vinculó el mensaje de Janucá con la defensa de la democracia y de los derechos y libertades: "No puede ser. Tenemos que trabajar para que esta democracia de los derechos y de las libertades se mantenga viva en el conjunto de todos nosotros". En ese contexto, reivindicó la ilustración como valor compartido y la luz como símbolo de esperanza.
El encendido de las velas contó con la bendición del rabino Libersohn y con la subida al escenario de representantes de las distintas comunidades e instituciones judías de Barcelona. Desde Jabad se destacó el significado del quinto día de Janucá: "Nos recuerda que tiene el poder de unir a las personas y de iluminar el camino hacia la convivencia y la comprensión mutua", según difundió la organización.
Janucá como declaración y memoria
Por su parte, el rabino Libersohn, director de Jabad, fue el encargado de cerrar el acto con un discurso centrado en el significado profundo de Janucá y en su dimensión ética y contemporánea. "Janucá no es solo una fiesta, es una declaración: una declaración de que la luz existe, de que la luz insiste y de que incluso una luz pequeña tiene la capacidad de romper la oscuridad", afirmó.
En su intervención, subrayó que la presencia judía no depende del lugar ni del número: "Donde hay un sentido de judaísmo y de judíos, vivimos con sentido y allí puede haber luz". También destacó que la tradición judía no busca esconderse, sino "iluminar y elevar la vida humana", transformando valores como la ética, la dignidad y la responsabilidad en actos concretos y cotidianos.
Libersohn abordó de forma directa el terrorismo, al que definió como una realidad que no debe ser banalizada. "El terrorismo no es una idea: es muerte, es ausencia, son familias rotas, es miedo sembrado con intención", dijo. En ese marco, recordó con dolor a víctimas recientes del terrorismo durante celebraciones de Janucá en Australia, mencionando a los rabinos Schlanger y Levitin. "No hablamos de símbolos, hablamos de personas. Hablamos de vidas dedicadas a enseñar, a construir y a dar sentido", expresó.
El rabino concluyó con un llamado a la acción y a la responsabilidad individual y colectiva. "Encender una vela esta noche no es un gesto decorativo, es un acto de resistencia. No aceptamos la oscuridad como destino", afirmó, destacando que la luz no se impone por la fuerza, sino que "se enciende con buena voluntad y, al encenderse, transforma".
El acto en la plaza Sant Jaume cerró así una celebración de Janucá marcada por la música, la participación institucional y un mensaje explícito contra el antisemitismo, la ignorancia y la violencia, reafirmando el valor de la luz como símbolo de convivencia y esperanza en el espacio público de Barcelona.
Otros actos
El acto de este jueves siguió a otro el domingo de la comunidad israelí Juntos en Valldoreix, al que también asistieron varios cientos de personas, principalmente israelíes.
Además del acto central en la plaza Sant Jaume, Jabad Lubavitch Barcelona anunció una nueva convocatoria abierta al público para continuar las celebraciones de Janucá en la ciudad. El domingo 21 de diciembre, tendrá lugar un encendido tradicional de la januquiá en el Turo Park, en un encuentro pensado para compartir la festividad en un entorno comunitario y familiar.
La actividad incluirá música en vivo, el encendido de la januquiá y la degustación de sufganiot, en una propuesta que combina tradición, celebración y encuentro ▪
