La matanza ocurrida durante una celebración de Janucá en Sídney, que dejó 15 personas asesinadas, provocó una rápida reacción institucional de la Iglesia católica en España.
La Conferencia Episcopal Española (CEE) condenó el atentado de Sídney, que dejó 15 personas asesinadas, y realizó un llamamiento explícito al cese de todo tipo de violencia antisemita, subrayando la necesidad de no permitir que el odio eclipse los valores de fraternidad y convivencia.
En una carta abierta publicada el pasado martes, la Subcomisión Episcopal para las Relaciones Interconfesionales y el Diálogo Interreligioso de la CEE, hace un llamamiento "al cese de todo tipo de violencia antisemita, uniéndose así a la Iglesia en Australia y al mensaje del Papa León XIV".
"Asimismo, quiere expresar su cercanía y oración por los convalecientes, y hacer llegar el más sentido pésame a todos los familiares y amigos que lloran la pérdida de sus seres queridos en estas trágicas circunstancias", agrega.
El atentado tuvo lugar el domingo en Bondi Beach, Sídney, durante una celebración de Janucá convocada por Jabad. En el ataque murieron 15 personas cuando dos atacantes, vinculados aparentemente a la ideología del Estado Islámico, abrieron fuego contra los participantes. Organizaciones judías atribuyeron lo ocurrido a un clima y discurso de odio alentado por las políticas y declaraciones anti-sionistas del Gobierno de Australia.
Un mensaje de fraternidad frente al odio
En el texto difundido desde Madrid, la Subcomisión Episcopal subraya el profundo contraste entre el significado religioso de Janucá y la violencia del atentado. "Janucá es fiesta de luz que desgraciadamente se ve oscurecida ante estos nuevos atentados", afirma el comunicado, poniendo el acento en el carácter simbólico de la festividad judía y en el impacto moral que supone un ataque de estas características durante una celebración religiosa.
Se trata de actos, dice el comunicado, en los que "manos fratricidas aniquilan despiadadamente vidas de seres humanos creados ‘a imagen y semejanza de Dios’" y pide no dejar que "la oscuridad del odio apague la luz de fraternidad". En ese sentido, el texto llama a trabajar de manera concreta por "impulsar comunidades que eduquen
La condena expresada por la Conferencia Episcopal Española se suma a otras voces religiosas que han reaccionado ante el ataque, reforzando un mensaje común de rechazo a la violencia antisemita y de solidaridad con la comunidad judía ▪
