La Knéset acogió este lunes una sesión parlamentaria especial que dio el pistoletazo de salida a la Segunda Conferencia Internacional de Lucha contra el Antisemitismo, convocada por el ministro de Asuntos de la Diáspora de Israel, Amihai Chikli. En ese marco intervinieron los eurodiputados españoles de VOX Hermann Tertsch y Jorge Buxadé, ambos integrantes del grupo Patriotas en el Parlamento Europeo, con discursos centrados en la relación entre antisemitismo, islamismo radical y la crisis de identidad de las sociedades occidentales.
La sesión fue inaugurada por Chikli y contó con un discurso principal del presidente de la Knéset, Amir Ohana. A lo largo de la mañana intervinieron parlamentarios y responsables políticos de distintos países en paneles dedicados, entre otros temas, a las herramientas legislativas contra el islamismo radical, que no el islam -según aclaró un representante israelí- y a la educación sobre el Holocausto. En ese contexto, Buxadé, que encabezaba la delegación española, participó en el panel sobre instrumentos legislativos contra movimientos radicales, mientras que Tertsch intervino en dos sesiones, incluida una dedicada al uso político del antisemitismo y a la alianza entre socialismo e islamismo.
Desde España, también acudieron al encuentro contra el antisemitismo varios representantes de la organización ACOM, entre ellos su presidente Ángel Mas y su vicepresidenta Rosa Reigia.

Tertsch: antisemitismo, socialismo e islamismo
En su intervención, Tertsch sostuvo que el atentado terrorista del 7 de octubre supuso "días de compasión por las víctimas judías, seguidos inmediatamente por años de pasión antisemita contra Israel". A su juicio, las sociedades occidentales han sido testigo en los últimos años de cómo "las calles de sus ciudades fueron invadidas y controladas por enormes multitudes altamente movilizadas de antisemitas militantes y odiadores de Israel".
El eurodiputado afirmó que el argumento según el cual el antisionismo no es antisemitismo quedó "radicalmente refutado por las acciones de socialistas, islamistas y demasiados gobiernos", que pasaron —según describió— de exigir a Israel que no se defendiera a corear consignas como "Palestina del río al mar", lo que calificó explícitamente como "genocidio". En ese contexto, denunció llamados a represalias "contra los judíos por ser judíos" y comparó los boicots actuales a productos israelíes con el "Kauft nicht bei Juden" (¡No compréis a los judíos!) de la Alemania de los años treinta.
Tertsch describió una alianza recurrente en ciudades como Nueva York, Madrid, Londres o Berlín entre "partidos de izquierda autóctonos y comunidades musulmanas", que —según señaló— marchan juntos "contra Israel, contra Estados Unidos, contra el fascismo y contra Occidente en su conjunto". Subrayó la paradoja de ver banderas de Hamás o Hezbolá junto a símbolos del activismo LGTB, remarcando que "ese último grupo no sobreviviría ni un día en un barrio controlado por la Hermandad Musulmana en Oriente Medio".
El eurodiputado español insistió en que esta convergencia no es nueva y la vinculó históricamente a una "alianza socialista-islamista" que, en su relato, se intensificó a comienzos del siglo XXI con actores como Irán y Venezuela, y que posteriormente se extendió a otros países de América Latina. En el tramo final de su discurso, defendió que el objetivo último de esa alianza es atacar a cualquier nación que defienda su territorio, su identidad y sus valores. "Israel sirve como ejemplo para Occidente en resistencia, resiliencia y lucha por la supervivencia nacional y una identidad fortalecida", afirmó, concluyendo que por ello "los patriotas, que luchamos en Occidente para reconquistar la soberanía y defender nuestra identidad, valores, virtudes y civilización, vemos en Israel un ejemplo a seguir".
Buxadé: "Ya no es una cuestión de defender sino de reconquistar"
Por su parte, Buxadé intervino como último orador del panel sobre herramientas legislativas contra el islamismo y los movimientos radicales. Tras agradecer la invitación en nombre de su partido y de su presidente, Santiago Abascal, que no pudo asistir por compromisos electorales -según dijo-, planteó que en Europa "ya no se trata de defender, sino de reconquistar", asegurando que "cientos de ciudades y pueblos están ya en manos de líderes musulmanes".
Buxadé sostuvo que Europa no puede seguir esperando a que "las élites gobernantes tomen conciencia" y llamó a "construir nuevas élites". Identificó como uno de los principales problemas el crecimiento de un "separatismo político" en comunidades musulmanas cerradas, donde —según dijo— se desarrollan "sociedades paralelas" en oposición a las leyes, valores y costumbres occidentales. En ese sentido, afirmó que "combatir el islamismo no es una cuestión judicial o legislativa, sino política" y que no puede hacerse sin combatir también el "wokismo".
El eurodiputado defendió la necesidad de promover la herencia cultural, jurídica y las tradiciones europeas, señalando a Israel como "el ejemplo" de un Estado que entiende que la lucha contra el islamismo es "una elección existencial". Entre las medidas que enumeró figuraron la disolución de asociaciones que amenacen el orden público, el control estatal de las mezquitas, el cierre de centros salafistas y wahabistas, el refuerzo de fronteras y restricciones al uso del burka o el hiyab "por razones de seguridad e identidad".
Buxadé concluyó su intervención con un llamado explícito a la movilización política y moral: "Creer en nosotros mismos, creer en nuestro pueblo, en nuestra nación y en nuestra fe. Creer y luchar. Luchar. Luchar".
Una conferencia inaugurada por Netanyahu
La sesión parlamentaria en la Knéset precedió a la inauguración oficial de la conferencia, celebrada esa misma noche en el Centro Internacional de Convenciones de Jerusalén (Binianei HaUmá), a cargo del primer ministro Biniamín Netanyahu. En su discurso, Netanyahu afirmó que "la lucha contra el antisemitismo es una batalla global por el futuro de la civilización" y advirtió que Israel no solo se defiende a sí mismo, sino que "está defendiendo a todo Occidente".
La Segunda Conferencia Internacional de Lucha contra el Antisemitismo continuará con paneles y debates centrados en educación, legislación y cooperación internacional, en un contexto marcado por el aumento de los incidentes antisemitas tras el 7 de octubre y por la creciente preocupación en Israel y en Europa por el vínculo entre radicalismo, desinformación y ataques a las comunidades judías ▪
