La Comunidad Israelita de Valencia (CIV) reconoció la trayectoria de Francisco Fontana Tormo, fundador de la Asociación de Amistad Judeo-Cristiana, en un acto cargado de emoción que puso en valor más de cuarenta años de relación, colaboración y apoyo a la vida comunitaria judía valenciana.
La distinción fue otorgada en aplicación del artículo 14 de los estatutos de la comunidad, que contempla el nombramiento de benefactor para aquellas personas que hayan contribuido de manera significativa al judaísmo o a la propia comunidad, informó la Asociación de Amistad en un comunicado remitido a Enfoque Judío.
Durante la ceremonia, celebrada poco antes del inicio del Arvit de Shabat, los responsables comunitarios destacaron la huella dejada por Fontana a lo largo de décadas de cercanía y trabajo compartido. Según se subrayó durante el homenaje, su trayectoria ha estado marcada por una constante dedicación al fortalecimiento de los lazos entre judíos y cristianos y por una disposición permanente de apoyo a la comunidad.

El acto reunió a familiares del homenajeado, miembros de la Comunidad Israelita de Valencia (CIV) y representantes y socios de la Asociación de Amistad Judeo-Cristiana, entidad fundada por el propio Fontana. La apertura estuvo a cargo de Marilda Azulay, presidenta de la CIV, quien explicó el significado institucional de una distinción que calificó como excepcional dentro de la vida comunitaria y la presentó como una expresión de gratitud arraigada en una historia compartida.
Junto a ella intervino Isaac Sananes, destacado miembro de la comunidad, quien situó el homenaje en el contexto de la festividad de Shavuot, definida como la fiesta de la palabra, la alianza y la responsabilidad compartida. Durante su intervención destacó el papel desempeñado por Fontana en la construcción de puentes duraderos entre ambas comunidades religiosas y en la promoción de una convivencia basada en el respeto mutuo y la fidelidad a las propias identidades.

Una relación forjada desde los años ochenta
El momento central de la velada llegó con las palabras del propio homenajeado. Francisco Fontana realizó un recorrido por su vinculación con la comunidad judía valenciana, remontándose a sus primeros contactos en la década de 1980.
Recordó especialmente su encuentro con Samuel Serfaty, expresidente de la Comunidad Israelita de Valencia, una experiencia que, según explicó, marcó profundamente su relación posterior con la institución. Fontana evocó una frase que consideró decisiva en aquel momento: "La casa de Dios está abierta a todo el mundo para rezar".
También dedicó parte de su intervención a recordar la figura del canónigo José Miguel Sustaeta, con quien compartió numerosas experiencias de diálogo y encuentro. Entre ellas mencionó la participación en celebraciones de Seder en las que se reflexionaba sobre los vínculos existentes entre la Pascua judía y la Eucaristía cristiana.

A lo largo de su discurso repasó asimismo recuerdos junto a distintas familias de la comunidad y rememoró encuentros, celebraciones y momentos de convivencia que han acompañado su trayectoria durante más de cuatro décadas. Fontana expresó su admiración por la continuidad de la vida comunitaria judía, que describió como una manifestación de identidad y perseverancia.
El homenaje incluyó además referencias a diversas figuras de la historia de la comunidad y anécdotas compartidas que reflejaron la estrecha relación construida a lo largo de los años. Entre ellas se recordaron actos públicos y encuentros de convivencia que contribuyeron a consolidar los vínculos entre la Comunidad Israelita de Valencia y quienes impulsaron espacios de diálogo interreligioso.
Reconocimiento a una trayectoria de diálogo y amistad
Tanto Azulay como Sananes destacaron durante la ceremonia la cercanía personal de Fontana y su compromiso constante con la comunidad judía valenciana. La presidenta de la CIV puso especialmente el acento en el afecto y la implicación demostrados por el homenajeado a lo largo de los años, así como en su voluntad permanente de respaldar las iniciativas comunitarias.

La intervención de Fontana fue recibida con especial calidez por los asistentes, quienes reconocieron la autenticidad de sus recuerdos y el profundo vínculo personal desarrollado durante décadas con numerosos miembros de la comunidad, algunos de ellos ya fallecidos.
La ceremonia concluyó en un ambiente de reconocimiento mutuo y gratitud compartida. Con este nombramiento, la Comunidad Israelita de Valencia quiso agradecer públicamente una trayectoria caracterizada por el apoyo a la vida comunitaria y por la promoción del diálogo, la amistad y el entendimiento entre judíos y cristianos, consolidando una relación de confianza y respeto mantenida a lo largo del tiempo ▪
