El Congreso Internacional de Turismo Religioso Tierra de Fe Viva – El Salvador 2026 concluyó este viernes con la firma de la Declaración de San Salvador, un manifiesto mediante el cual decenas de municipios, organizaciones e integrantes de la Red Mundial de Turismo Religioso (RMTR) asumieron el compromiso de fomentar un turismo religioso orientado al desarrollo de los territorios y de las comunidades que los habitan.
En el último panel, moderado por el presidente de la RMTR, Antonio Santos del Valle, la ministra salvadoreña de de Turismo, Morena Ileana Valdez Vigil, realzó la importancia de este tipo de turismo y afirmó que el principal aprendizaje obtenido durante las jornadas fue la necesidad de que los beneficios alcancen a las comunidades locales.

firman la Declaración de San Salvador (Foto: Enfoque Judío)
Una fuerza transformadora
El documento proclama que "el turismo religioso entendido como una fuerza transformadora para las personas, las comunidades y los territorios" constituye una herramienta capaz de integrar dimensiones espirituales, culturales, sociales y económicas, al tiempo que sostiene que esta forma de turismo representa "una expresión profunda de la movilidad humana" que va más allá del desplazamiento físico para convertirse en un proceso de búsqueda interior, encuentro y sentido.
La declaración fue firmada por la ministra de Turismo de El Salvador, Morena Ileana Valdez Vigil, junto a alcaldes de diversas ciudades del continente americano y representantes institucionales vinculados al sector turístico y religioso. La adhesión de Israel estuvo a cargo de Noa Sher Greco, responsable de Turismo Religioso en el Ministerio de Turismo y quien participó además como ponente durante el encuentro internacional.
Durante tres jornadas, más de un centenar y medio de representantes de gobiernos locales, organizaciones, operadores turísticos y especialistas una veintena de países intercambiaron experiencias sobre estrategias para el desarrollo del turismo religioso, analizaron casos de éxito y debatieron sobre modelos de gestión destinados a fortalecer esta modalidad turística en distintos países.
El manifiesto sostiene que el turismo religioso no debe limitarse a la visita de lugares sagrados, sino que constituye una experiencia que conecta al visitante con la memoria histórica, las tradiciones y la identidad de los pueblos. Asimismo, afirma que, cuando es gestionado de forma responsable, puede dinamizar las economías locales, generar empleo, impulsar el emprendimiento y favorecer un desarrollo sostenible de las comunidades receptoras.

"Los beneficios alcancen a las comunidades locales" (Foto: Enfoque Judío)
Compromiso con el desarrollo y preservación de lugares de fe
La Declaración de San Salvador dedica una parte importante de su contenido a subrayar que el crecimiento económico derivado del turismo religioso no debe imponerse sobre el significado espiritual de los espacios sagrados.
El texto advierte que "la mercantilización excesiva de los espacios sagrados pone en riesgo su significado profundo" y añade que resulta necesario establecer modelos de gestión que garanticen "el respeto por la sacralidad, evitando que los lugares de fe se conviertan en meros productos turísticos desprovistos de sentido".
Asimismo, el manifiesto destaca el papel del turismo religioso como instrumento para favorecer el diálogo entre culturas y fortalecer la convivencia. Según el documento, los visitantes no llegan únicamente a observar, sino también a interactuar con comunidades que transmiten valores, tradiciones y formas de comprender el mundo, contribuyendo así al fortalecimiento del tejido social.
La declaración también resalta que las celebraciones, peregrinaciones y expresiones de fe constituyen espacios para la transmisión intergeneracional de conocimientos y creencias, además de representar una herramienta para preservar la memoria histórica y reforzar el sentido de pertenencia de las comunidades.
En el ámbito patrimonial, el texto señala que iglesias, santuarios, rutas y tradiciones encuentran en el turismo religioso una vía para su conservación y valorización, aunque insiste en que este proceso debe desarrollarse desde la autenticidad y evitando la distorsión o folclorización de las prácticas culturales.
Finalmente, el manifiesto reconoce la dimensión espiritual como el núcleo del turismo religioso y sostiene que, en un contexto internacional marcado por la rapidez y la fragmentación, estos espacios permiten a las personas detenerse, reflexionar y reencontrarse con lo esencial.

por la representante del Ministerio de Turismo de ese país, Noga Sher (Foto: Enfoque Judío)
Israel y su experiencia en la gestión del turismo religioso
Durante el congreso, la representante israelí Noa Sher Greco explicó que la participación de Israel respondió a una invitación expresa de los organizadores para compartir la experiencia del país en la gestión del turismo religioso.
Sher Greco destacó que el turismo religioso suele ser el primero en recuperarse tras los periodos de crisis y recordó que actualmente continúan llegando grupos de peregrinos cristianos al país.
"Es importante para nosotros estar aquí y mostrar nuestra presencia en cada foro al que somos invitados, especialmente en un escenario turístico que nos permite dirigirnos a medios de comunicación, líderes religiosos y operadores turísticos", dijo a Enfoque Judio.
La representante israelí habló en su ponencia de la gestión del turismo religioso en Israel, del statu quo religioso, de la libertad de culto y de los lugares santos. "Intentaremos impulsar el turismo y atraer visitantes a Israel", abundó.
También señaló que, históricamente, más de la mitad de los turistas que llegan a Israel han sido cristianos, aunque indicó que esa tendencia ha cambiado durante los dos últimos años debido a la situación de guerra en Israel desde el 7-O: "Durante muchos años más del 50 % de los turistas que llegaban a Israel eran cristianos. En los dos últimos años esa situación se ha invertido y ahora llegan más judíos que cristianos".
Sher Greco añadió que las campañas de promoción turística se adaptan a los distintos públicos y recordó que el Ministerio de Turismo ha puesto en marcha recientemente la campaña I Am Israel dirigida al mercado estadounidense.
Panel institucional de cierre
El último panel del congreso reunió a la ministra de Turismo de El Salvador, Morena Ileana Valdez Vigil; al alcalde de Zipaquirá (Colombia), Fabián Mauricio Rojas García; al intendente de Luján (Argentina), Leonardo "Leo" Boto; y fue moderado por Antonio Santos del Valle. Durante el debate, los participantes analizaron el papel de las políticas públicas y la cooperación internacional para consolidar el turismo religioso como una herramienta de desarrollo local, intercambio cultural y fortalecimiento de las comunidades.
En su intervención, la ministra salvadoreña destacó que el congreso representa el punto de partida de una estrategia para posicionar al país como destino de turismo religioso y afirmó que el principal aprendizaje obtenido durante las jornadas fue la necesidad de que los beneficios alcancen a las comunidades locales.
"Escuché en todas las charlas que el turismo religioso, si no involucra a las comunidades y si la población no siente el beneficio, entonces no estamos haciendo la obra o el camino que debemos recorrer. Me llevo esa gran lección en este inicio del camino del turismo religioso". Valdez Vigil añadió que el objetivo de su Gobierno es atraer visitantes con un propósito claro: "Que tengamos más derrame económico en toda la población salvadoreña".
Los representantes de Colombia y Argentina coincidieron en la necesidad de integrar el turismo religioso dentro de una estrategia más amplia de desarrollo urbano y territorial. El alcalde de Zipaquirá explicó las iniciativas emprendidas para extender el impacto económico de la Catedral de Sal al conjunto del centro histórico, mientras que el intendente de Luján señaló que el desafío de su ciudad consiste en transformar a los millones de peregrinos que recibe cada año en visitantes que permanezcan más tiempo en el destino, impulsando así la actividad económica local. Ambos defendieron, además, la autenticidad de los lugares de fe como uno de los principales valores para su promoción turística.
Zipaquirá, un caso de éxito en Colombia
En declaraciones a Enfoque Judío, el alcalde de Zipaquirá, Rojas García, aprovechó el encuentro para invitar a los visitantes israelíes a conocer la ciudad colombiana y su emblemática Catedral de Sal.
"A quienes viven en Israel o visitan Colombia queremos invitarlos a que nos acompañen y contemplen este templo católico único en el mundo. Encontrarán la cruz más grande del mundo tallada a mano. Estamos muy contentos de participar en este Encuentro Mundial de Turismo Religioso. Para Israel, todo nuestro saludo fraternal desde Zipaquirá y los esperamos en la Catedral de Sal de todos los colombianos", manifestó en declaraciones a Enfoque Judío.
El alcalde colombiano afirmó además que este tipo de congresos trascienden el intercambio de conocimientos turísticos y constituyen una oportunidad para el diálogo entre culturas y confesiones religiosas.
"Esta es una gran oportunidad para quienes dirigimos ciudades, para los gobiernos y para todos los actores involucrados. Nos permite conocer las tradiciones religiosas de diferentes ciudades y países del mundo y dar a conocer también lo que vivimos en Zipaquirá", concluyó ▪
