La fiesta judía del medioambiente

Cada año, en medio del invierno del hemisferio norte, cuando la naturaleza muestra su faceta más austera, celebramos "Tu Bishvat", que significa literalmente el 15 del mes hebreo de Shvat. Es una festividad judía de profundas raíces en el calendario agrícola y que marca el inicio de un nuevo ciclo.
¿Una conmemoración nacionalista o una fiesta religiosa?

La "Fiesta de las Luces" conmemora un levantamiento militar que fusiona y realza el carácter religioso y nacional de la identidad judía a lo largo de tres milenios.
Cuando la fe baja a la tierra

Tras la intensidad de Tishrei llega Jeshván, el mes sin fiestas. Su vacío no es descanso: es el tiempo de convertir inspiración en acción real.
Donde termina, comienza de nuevo

En Simjat Torá, la alegría no está en terminar, sino en volver a empezar. Se celebra el vínculo eterno con la Torá, que nunca se suelta, ni siquiera bailando.
La entrega del veridicto del juicio

El último día de Sucot lleva un peso simbólico profundo: plegarias, ramas de sauce y un eco final del juicio espiritual que comenzó en Rosh Hashaná y se selló en Yom Kipur.
Una celebración de alegría y encuentro en la fragilidad

Durante siete días, una estructura sencilla se transforma en espacio sagrado, recordándonos que la alegría y el vínculo humano florecen incluso en la vulnerabilidad y lo transitorio.
Limpiar cuerpo y alma para afrontar un nuevo ciclo

Yom Kipur, el día más sagrado del calendario judío, invita a la introspección, el ayuno y la plegaria, para renovar cuerpo, alma y responsabilidad ética personal.
El comienzo de los "días terribles"

Rosh Hashaná marca el inicio de los Iamim Noraím, los "días temibles", un tiempo de juicio, introspección y renovación espiritual que despierta al alma con el sonido del shofar.
El puente invisible entre Tu BeAv y Selijot

El paso del baile alegre al susurro fervoroso, donde amor y perdón se entrelazan en la preparación espiritual.
Del duelo a la alegría colectiva

Tu B’Av, el 15 de Av, marca el fin del luto, celebrando libertad y esperanza según la tradición rabínica.
Un duelo que une generaciones para despertar la conciencia colectiva

El ayuno del 9 de Av renueva la memoria del exilio, transformando el lamento ancestral en esperanza y solidaridad comunitaria.
Tishá BeAv no es por tanto un mero ejercicio nostálgico ni una página de la historia judía. Es una llamada: A llorar, sí, pero también a reconstruir. A ver el dolor actual como parte de una historia más grande, en la que el pueblo judío ha sabido —una y otra vez— levantarse de sus cenizas.
¿Qué es el 17 de Tamuz y por qué se ayuna?
El ayuno del 17 de Tamuz marca el inicio de un período de introspección en el calendario judío. Más que conmemorar tragedias pasadas, nos invita a frenar antes de que sea demasiado tarde.