El delantero Shon Weissman, jugador del Granada CF y figura habitual en la selección de Israel, ha roto su silencio después de que su fichaje por el Fortuna Düsseldorf se viniera abajo por la presión de parte de la afición del club alemán, que le recriminaba su apoyo a la guerra en Gaza y posiciones políticas extremistas. La oposición se produjo por las reacciones del jugador israelí en redes sociales tras el estallido del conflicto entre Israel y Hamás, a raíz del ataque del 7 de octubre. Frente a las acusaciones, Weissman ha respondido con un comunicado rotundo: "No permitiré que me retraten como alguien que promueve el odio".
El traspaso, que ya estaba en fase avanzada, se frustró por el rechazo generado en redes sociales por seguidores del equipo alemán, quienes señalaban como inaceptables los "me gusta" y comentarios del jugador vinculados al conflicto en Gaza. Ante este escenario, Weissman ha decidido explicar públicamente su postura: "Soy hijo de una nación que aún sufre por los horrores del 7 de octubre. Ese día negro, cuando familias enteras fueron asesinadas y secuestradas, sigue siendo una herida abierta para mí, como persona, como israelí y como atleta que representa a mi país".
El contexto del 7 de octubre, clave en su defensa
El delantero insiste en que sus publicaciones no deben interpretarse como mensajes de odio, sino como reacciones humanas ante una tragedia nacional. "Es posible y necesario oponerse al daño a personas inocentes en ambos lados. Pero no permitiré que me retraten como alguien que promovió el odio con tres me gusta y un comentario que fue eliminado de inmediato", puntualiza. Y añade con firmeza: "Si eso es difícil de aceptar para algunos, deberían echar otro vistazo a lo que pasó el 7 de octubre".
Weissman señala que, pese a aceptar las críticas, no se ha tenido en cuenta la situación emocional del momento en el que ocurrieron sus publicaciones. "Aunque acepto las críticas, me duele que no se haya considerado el contexto completo. En un momento de angustia nacional y personal, sigo comprometido con los valores de la humanidad, el espíritu deportivo y el respeto mutuo".
El futbolista del Granada concluye su mensaje haciendo énfasis en su identidad y en la imposibilidad, según él, de ser comprendido fuera de Israel. "Al final del día, una persona siempre estará con su país, pase lo que pase. Ningún extranjero puede entender realmente por lo que hemos pasado", afirma con contundencia.
La crítica que le ha llovido desde Alemania no parece haber debilitado su convicción. "La lealtad no está en discusión, especialmente no cuando tu gente aún está enterrando a sus muertos", remarca Weissman. Y cierra su declaración con un mensaje de gratitud y reafirmación: "Estoy profundamente agradecido por el apoyo que he recibido de las personas que realmente me conocen. Continuaré llevando con orgullo la bandera de Israel donde quiera que juegue".
Por ahora, Weissman sigue ligado al Granada, a la espera de lo que depare el mercado de fichajes en las próximas semanas ▪
