Arqueología

Un complejo comercial e industrial de 1.300 años de antigüedad a las puertas de la futura Tel Aviv

Las excavaciones de la Autoridad de Antigüedades de Israel en el aparcamiento del estadio Winter, en Ramat Gan, han sacado a la luz calles, tiendas, almacenes, hornos de cerámica e instalaciones industriales de los periodos omeya y abasí.
Un complejo comercial e industrial de 1.300 años de antigüedad a las puertas de la futura Tel Aviv
Ubicación del inusual hallazgo arqueológico cerca de un antiguo estadio en la ciudad de Ramat Gan (Foto: Emile Aljam, Autoridad de Antigüedades de Israel)

Un complejo comercial e industrial de unos 1.300 años de antigüedad, organizado alrededor de calles rectas que se cruzaban entre sí, ha sido descubierto durante las excavaciones arqueológicas realizadas por la Autoridad de Antigüedades de Israel en el aparcamiento del estadio Winter, en Ramat Gan, junto a Tel Aviv.

El yacimiento fue localizado durante los trabajos previos a la construcción de un gran intercambiador de autobuses en la zona por parte de la empresa Netivei Ayalon.

La excavación ha permitido identificar una serie de habitaciones que funcionaban como tiendas o almacenes, además de instalaciones industriales revestidas de yeso y hornos destinados a la producción de cerámica. Los arqueólogos consideran que el conjunto fue diseñado y construido de manera planificada, posiblemente con conocimiento de las autoridades regionales.

"Aunque en el pasado se han descubierto edificios y objetos de épocas antiguas en la zona, los resultados de la excavación actual superaron todas las expectativas", señalaron el Dr. Yoav Arbel y Lior Rauchberger, directores de la excavación en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Los investigadores describieron el lugar como "un complejo organizado y planificado, con calles rectas que se cruzan". A lo largo de ellas se distribuían los diferentes espacios destinados a actividades comerciales y productivas.

Un centro planificado junto a una ruta estratégica

Según los arqueólogos, "el escenario principal fue planificado de antemano y con detalle por ingenieros" y fue construido con conocimiento de las autoridades regionales, "y quizá incluso por iniciativa de estas y con su financiación". La ubicación tampoco habría sido casual.

El asentamiento se encontraba cerca de la vía principal que conectaba las antiguas localidades de Yafo, Ramle y Jerusalén, con la posibilidad de que el complejo estuviera situado junto a una ruta secundaria que se desprendía de ese itinerario. A ello se sumaban las condiciones naturales de la zona, que contaba con tierras agrícolas fértiles y fuentes de agua disponibles.

Los investigadores plantean que el complejo pudo haber funcionado como una importante estación comercial e industrial, aunque también contemplan otra posibilidad: que formara parte de un asentamiento cercano cuyos restos todavía no han sido descubiertos.

El complejo fue construido durante los siglos VII u VIII d. C., en los periodos omeya y abasí, y permaneció activo durante aproximadamente 150 años. Posteriormente fue abandonado por motivos que todavía se desconocen.

El lugar volvió a ser ocupado durante el siglo X d. C., cuando se levantaron edificios residenciales y nuevas instalaciones productivas. Durante esta etapa se instalaron numerosos tabunes, hornos de barro utilizados para la cocción.

Finalmente, a finales del siglo XI, antes de la conquista cruzada, el asentamiento fue abandonado nuevamente y, según la Autoridad de Antigüedades, nunca volvió a ser habitado.

Cerámica, monedas y herramientas

Además de los restos arquitectónicos, los arqueólogos recuperaron decenas de recipientes de cerámica y lámparas de aceite intactas, utensilios de mesa y objetos cosméticos de bronce. También aparecieron cabezas de picos, una hoz y numerosos clavos de hierro, junto con decenas de monedas.

A estos hallazgos se suma una gran cantidad de fragmentos de recipientes de cerámica y vidrio locales e importados. En conjunto, según la Autoridad de Antigüedades, estos objetos ofrecen una imagen de la cultura, el comercio y la economía de la época.

El complejo industrial pertenece principalmente a las épocas omeya y abasí, mientras que el asentamiento residencial posterior corresponde al periodo fatimí.

La Autoridad de Antigüedades recuerda que la población de la zona durante estos siglos era diversa y estaba integrada por comunidades musulmanas, cristianas, judías y samaritanas. Ramle, que entonces era la capital del distrito, contaba con una comunidad musulmana, mientras que la región del río Yarkón probablemente albergaba una importante población samaritana, un grupo surgido del judaísmo de la época tras la conquista babilónica más de un milenio antes.

Según la institución, estos samaritanos eran descendientes de una comunidad numerosa que había florecido en la zona durante el periodo bizantino, anterior a la conquista musulmana del siglo VII.

No obstante, las excavaciones no han aportado evidencias que permitan determinar de manera clara la identidad étnica o religiosa de los habitantes del complejo. Los materiales recuperados permiten documentar las actividades comerciales, industriales y domésticas desarrolladas en el lugar, pero no establecer quiénes eran sus residentes.

El yacimiento será abierto al público antes de su protección

El descubrimiento se ha producido en un entorno contemporáneo muy diferente. El estadio Winter, situado junto al Safari y al Parque Nacional de Ramat Gan, fue utilizado por el equipo de fútbol Hakoah Ramat Gan y posteriormente por otros de la zona. El recinto, que llegó a contar con unos 8.000 asientos, no se encuentra actualmente en funcionamiento.

El ministro de Patrimonio, el rabino Amijai Eliyahu, destacó el valor de la excavación y afirmó que "el descubrimiento de hallazgos antiguos en un barrio residencial de Ramat Gan, junto a un estadio antiguo, demuestra una vez más la riqueza histórica y arqueológica del Estado de Israel, donde en cualquier lugar pueden abrirse ante nosotros ventanas fascinantes hacia épocas lejanas del pasado".

Las estructuras serán cubiertas nuevamente con el objetivo de preservarlas. Al mismo tiempo, la institución estudiará la posibilidad de exponer en el futuro parte de los objetos recuperados, de manera que los hallazgos puedan ser conocidos por el público ▪