Ciencia

Un estudio reconstruye por primera vez la historia genética de una comunidad judía medieval de Cataluña

"Esta diversidad indica que, a pesar de su integración (..), la comunidad mantenía una identidad biológica propia y una fuerte continuidad con los flujos genéticos de la diáspora judía".
Un estudio reconstruye por primera vez la historia genética de una comunidad judía medieval de Cataluña
Investigadoras de la UAB en un laboratorio de la Universidad (Foto: UAB)
Actualizado el 30/7/2026, 13:46 hs.

Una investigación realizada por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) a partir de los restos de víctimas del pogromo de Tárrega de 1348, revela la continuidad genética de la comunidad con las poblaciones judías de Oriente Próximo y aporta nuevos datos sobre su composición y organización social.

"Esta diversidad indica que, a pesar de su integración en la sociedad catalana medieval, la comunidad mantenía una identidad biológica propia y una fuerte continuidad con los flujos genéticos de la diáspora judía", según Cristina Santos, profesora del Departamento de Biología Animal, Biología Vegetal y Ecología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y una de las coautoras del estudio.

El equipo de investigadores ha logrado reconstruir así, por primera vez, la historia genética de una comunidad judía medieval de la Península Ibérica, gracias al análisis de los restos de dieciséis personas asesinadas durante el pogromo de Tárrega, ocurrido en 1348.

Impulsado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Generalitat de Catalunya y difundido en marzo pasado, la investigación supone un importante avance para el conocimiento del judaísmo medieval catalán. Ha sido publicado en una edición de la revista científica Genes, dedicada a las nuevas tendencias en genética de poblaciones y antropología molecular.

Una comunidad con raíces en Oriente Próximo

La investigación se basa en el estudio de los restos esqueléticos recuperados en 2007 en las fosas comunes de la necrópolis de Roquetes de Tàrrega (Lleida), un espacio funerario relacionado con el violento ataque que sufrió la aljama judía de la localidad durante la epidemia de peste negra.

Las fuentes históricas estiman que alrededor de 300 miembros de la comunidad fueron asesinados en aquel episodio, considerado uno de los pogromos más graves ocurridos en la Corona de Aragón durante el siglo XIV.

Los análisis genéticos realizados sobre hombres y mujeres enterrados en las fosas revelan que la comunidad presentaba una ascendencia mayoritariamente vinculada a poblaciones del Mediterráneo oriental, especialmente relacionadas con individuos de la tierra de Canaán de la Edad del Bronce.

Al mismo tiempo, el estudio detecta una aportación genética compatible con poblaciones ibéricas medievales, un resultado que los investigadores interpretan como consecuencia de los siglos de convivencia entre judíos y cristianos en los territorios de la Corona de Aragón.

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(Fuente: revista científica Genes)

Uno de los aspectos más destacados de la investigación es la gran diversidad del ADN mitocondrial, transmitido exclusivamente por vía materna. Los científicos identificaron una decena de linajes documentados históricamente entre comunidades judías, así como tres ramas paternas frecuentes en poblaciones judías de la diáspora y con raíces en Oriente Próximo.

Para la investigadora Cristina Santos, estos datos ponen de manifiesto que, pese a su integración en la sociedad catalana medieval, la comunidad conservó una identidad biológica claramente diferenciada y mantuvo vínculos genéticos con otras comunidades judías dispersas por el Mediterráneo.

Una comunidad cohesionada, pero poco endogámica

Otro de los hallazgos relevantes del estudio hace referencia a la organización social del grupo. El análisis de determinados fragmentos del genoma permitió evaluar el grado de parentesco y de endogamia existente dentro de la comunidad.

Según Santos, los resultados muestran una comunidad socialmente cohesionada, pero no altamente endogámica, una característica que la diferencia de otras comunidades judías medievales estudiadas en ciudades como Erfurt (Alemania) o Norwich (Inglaterra), donde las investigaciones genéticas habían detectado niveles significativamente más elevados de matrimonios entre personas emparentadas.

Los investigadores consideran que estos resultados enriquecen el conocimiento sobre la dinámica demográfica de los judíos catalanes durante la Baja Edad Media y ofrecen una visión más precisa de su estructura social.

El trabajo aporta además una información especialmente relevante sobre las circunstancias del pogromo de 1348. Los análisis de parentesco no identificaron vínculos familiares directos entre los dieciséis individuos estudiados.

Esta ausencia de relaciones de parentesco, unida a las evidencias arqueológicas y antropológicas obtenidas en excavaciones anteriores, refuerza la interpretación de que las fosas corresponden a un entierro masivo de víctimas de una matanza indiscriminada, compatible con los relatos históricos del asalto contra la judería de Tárrega.

Cataluña, referente en paleogenómica del judaísmo medieval

Todo el estudio se desarrolló en el laboratorio de ADN antiguo y moderno de la UAB, equipado con tecnología especializada para el análisis de restos arqueológicos altamente degradados y con protocolos de última generación.

Esta metodología ha permitido reconstruir con un nivel de detalle sin precedentes el perfil genético de una comunidad judía medieval en el contexto ibérico.

Los responsables del proyecto consideran que esta investigación sitúa a Cataluña como uno de los principales referentes europeos en el estudio paleogenómico de comunidades judías medievales, además de reforzar la apuesta del Departamento de Cultura por incorporar las técnicas científicas más avanzadas al estudio del patrimonio arqueológico.

Más allá de su interés científico, el trabajo contribuye también a preservar la memoria de uno de los episodios más trágicos del judaísmo catalán, aportando nuevos datos sobre la identidad, los orígenes y la historia de una comunidad prácticamente desaparecida tras las persecuciones medievales.

El estudio constituye así una nueva herramienta para comprender la presencia judía en la Corona de Aragón y recuperar, desde la ciencia, parte de la historia de quienes fueron víctimas de uno de los pogromos más violentos registrados en la Península Ibérica ▪