Antonio Santos del Valle, presidente de la RMTR

"El patrimonio judío es uno de los grandes activos del turismo religioso y América Latina representa una oportunidad extraordinaria para Israel"

"El turista judío, dentro del ámbito internacional profesional del turismo, es un turista ideal"
"El patrimonio judío es uno de los grandes activos del turismo religioso y América Latina representa una oportunidad extraordinaria para Israel"
Actualizado el 12/7/2026, 08:05 hs.
Elías L. Benarroch

La presencia de Israel en el Congreso Internacional Tierra de Fe Viva – El Salvador 2026 fue uno de los elementos que mejor reflejó la vocación interreligiosa que la Red Mundial de Turismo Religioso (RMTR) quiere imprimir a este sector. Durante tres jornadas, representantes de más de una treintena de países debatieron sobre cómo convertir el patrimonio espiritual en un motor de desarrollo económico, preservación cultural y diálogo entre pueblos.

En ese contexto, Enfoque Judío conversó con el presidente de la RMTR, Antonio Santos del Valle, uno de los impulsores de esta iniciativa internacional con otros colegas de América Latina, para profundizar en el lugar que ocupa el judaísmo dentro de la red, el enorme potencial del turismo vinculado al patrimonio judío, el papel de Israel como destino de referencia y las oportunidades que ofrece América Latina para el desarrollo de este segmento.

Desde una perspectiva estrictamente turística, Santos del Valle sostiene que el patrimonio judío constituye uno de los grandes recursos todavía insuficientemente aprovechados por numerosos destinos y defiende que el turismo puede convertirse también en un instrumento eficaz para fomentar el conocimiento mutuo entre religiones.

Pregunta.- ¿Cómo nace la Red Mundial de Turismo Religioso y de qué manera encaja el judaísmo dentro de ese proyecto?

Respuesta.- "Hace aproximadamente cuatro años comenzamos a trabajar, dentro del Tourism and Society Think Tank, distintos segmentos turísticos. Uno de ellos fue el turismo religioso por el significado tan particular que tiene para las personas cuando viajan. Hay quien viaja como peregrino, quien busca una experiencia espiritual y quien simplemente quiere conocer un lugar desde el punto de vista histórico o artístico.

Durante un año trabajó un grupo internacional de unas treinta personas intentando definir qué era realmente el turismo religioso, porque es muy diferente a otros tipos de turismo. Descubrimos que reúne perfiles muy diversos: el peregrino, el amante del arte, el interesado por la historia o el visitante que simplemente quiere descubrir lugares distintos.

Además, comprobamos que es un turismo que existe durante todo el año, aunque tenga momentos especialmente intensos, como la Semana Santa para el cristianismo, la peregrinación a La Meca en el islam o Israel, que constituye uno de los grandes referentes mundiales para millones de creyentes de distintas religiones".

De aquel trabajo académico surgió de forma natural una red internacional que hoy integra destinos, instituciones y especialistas de numerosos países. Según explica Santos del Valle, el objetivo nunca fue únicamente estudiar el fenómeno, sino ayudar a los territorios a convertir su patrimonio religioso en un elemento diferenciador dentro de la industria turística.

Turismo Religioso
Jornada inaugural del congreso "Tierra de Fe Viva, El Salvador 2026" (Foto: Enfoque Judío)

Pregunta.- ¿Cuándo aparece Israel dentro de ese trabajo?

Respuesta.- "Desde el principio. Uno de los profesores participantes hablaba de los templos de Japón y otros profesores abordaban la enorme importancia de Israel, no solamente como lugar de peregrinación, sino por todo el significado que representa como país.

Nos costaba entender que para muchas personas Israel se redujera únicamente a Jerusalén o Nazaret, cuando tanto la Torá como la Biblia o incluso el Corán hablan de numerosos lugares que poseen un extraordinario significado histórico y religioso. Israel representa mucho más que dos o tres ciudades; es un territorio lleno de lugares que forman parte de la historia espiritual de millones de personas".

Con el paso del tiempo, la Red fue incorporando ciudades, regiones y países interesados en desarrollar el turismo religioso como una herramienta de promoción internacional y crecimiento económico. Hoy participan destinos de Europa y América, entre ellos España, Argentina, México, Guatemala, Bolivia o El Salvador, anfitrión del congreso celebrado esta semana. Israel envió a su representante de Turismo Religioso, Noga Sher-Greco.

Para Santos del Valle, uno de los principales logros ha sido demostrar que el turismo religioso constituye un sector económico con una dimensión mucho mayor de la que habitualmente se le atribuye.

"Durante mucho tiempo se hablaba de turismo religioso sin tener realmente claros los conceptos ni los datos. Se decía que movía unos 300 millones de personas, pero si sumamos los grandes destinos del mundo estamos hablando de cifras muy superiores. Solo lugares como Guadalupe, Santiago de Compostela, Israel o los grandes centros del mundo islámico reciben centenares de millones de visitantes y generan una enorme actividad económica".

El directivo considera que esa realidad quedó reflejada también en el Congreso de San Salvador, que reunió a representantes de más de treinta países y fue seguido en directo desde numerosos lugares del mundo gracias a su retransmisión por internet.

Sin embargo, cuando la conversación gira específicamente hacia el patrimonio judío, Santos del Valle amplía todavía más la perspectiva.

Pregunta.- Cuando hablamos de turismo judío solemos pensar inmediatamente en Israel. Sin embargo, existe un patrimonio judío repartido por numerosos países. ¿La Red contempla también esa dimensión?

Respuesta.- "Totalmente. Evidentemente está Israel, que todos identificamos como el origen de nuestra cultura y donde confluyen las tres grandes religiones monoteístas, con el judaísmo como religión originaria. Pero el turismo judío va muchísimo más allá".

Está la Red de Juderías de España. Están los centros históricos de Lituania, Rumanía o Ucrania. Están los lugares vinculados a la memoria del Holocausto. Hay comunidades extraordinarias en Buenos Aires, en México y en muchos otros lugares del mundo. Todo eso forma parte del patrimonio judío y también forma parte del turismo religioso. Para el presidente de la RMTR, muchos de estos recursos permanecen todavía insuficientemente visibles pese a su enorme valor histórico.

"Hay destinos extraordinarios que han quedado muy en segundo plano. La Red de Juderías de España es impresionante. Toledo es un ejemplo magnífico, pero también Granada, Extremadura y muchas otras ciudades poseen un patrimonio excepcional que a veces queda eclipsado por otros grandes monumentos. En ocasiones los propios destinos no son plenamente conscientes de que poseen un recurso histórico y patrimonial verdaderamente único".

Santos del Valle considera que esa riqueza merece una estrategia internacional mucho más ambiciosa, tanto desde los propios destinos como desde las instituciones israelíes encargadas de la promoción turística. Y sostiene que el patrimonio judío posee además un valor añadido desde el punto de vista de la propia industria turística: el perfil de quienes lo visitan.

Pregunta.- ¿Cómo valora el turismo judío desde la perspectiva profesional del sector?

Respuesta.- "El turista judío, dentro del ámbito internacional profesional del turismo, es un turista ideal. ¿Y por qué lo llamamos ideal? Porque normalmente es un turista culto, normalmente con un alto nivel económico, que quiere aprender. Además, es muy discreto. Es un turista que cualquier guía turística del mundo quiere recibir".

El presidente de la RMTR considera que precisamente por esas características resulta necesario potenciar mucho más los destinos vinculados al patrimonio judío repartidos por distintos países.

"Lo que intenta la Red Mundial de Turismo Religioso es poner en valor el patrimonio de todas las religiones, utilizar la religión como un elemento diferenciador de determinados destinos turísticos. Hay muchos lugares en España con juderías maravillosas y prácticamente nadie las conoce. Ahí hace falta un trabajo conjunto entre profesionales, administraciones y quienes gestionan esos destinos".

Ese esfuerzo, añade, debería contar también con una mayor implicación del propio Estado de Israel.

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Firma de manifiesto de San Salvador para impulsar el turismo religioso (Foto: Enfoque Judío)

Pregunta.- ¿Qué papel podría desempeñar Israel en esa tarea?

Respuesta.- "Israel debería poner el foco en algunos destinos especialmente interesantes que quizá hasta ahora no han recibido suficiente atención. Estoy pensando, por ejemplo, en América Latina".

Lejos de limitar la promoción turística a los lugares santos situados dentro de sus fronteras, Santos del Valle plantea una estrategia mucho más amplia, basada en la construcción de puentes con los países latinoamericanos: "América Latina reúne a unos 500 millones de personas. Allí conviven católicos, comunidades judías, personas interesadas en la cultura, en el patrimonio y en la historia bíblica. Creo que Israel debería construir puentes hacia ese continente".

En su opinión, existen razones históricas, culturales y demográficas que convierten a la región en un mercado especialmente atractivo.

"Toda la tradición sefardí que salió de España terminó, en buena parte, llegando a América. Hay unos elementos históricos que merece la pena tener muy en consideración. Hoy el turista dispone de una enorme cantidad de información y competir resulta cada vez más difícil. Por eso creo que Israel puede desarrollar una estrategia muy interesante en el mundo latinoamericano", apunta.

Durante la conversación, Santos del Valle revela incluso que esa idea ya forma parte de las conversaciones que mantiene la propia Red Mundial de Turismo Religioso con las autoridades israelíes.

"Nosotros estamos proponiendo al Ministerio de Turismo de Israel que mire un poco más hacia América Latina. No solo porque son 500 millones de personas, sino porque existe un enorme potencial de crecimiento. Ya no hablo únicamente desde el punto de vista religioso; hablo desde la industria turística, de generación de empleo, de actividad económica y de desarrollo".

Y añade una invitación expresa a colaborar: "Desde el Think Tank y desde la Red Mundial de Turismo Religioso estamos abiertos a trabajar y colaborar en todo aquello que sea necesario".

Manifiesto 4
Presentación de Israel en el Congreso "Tierra de fe viva – El Salvador 2026" (Foto: Enfoque Judío)

El turismo como espacio de encuentro

Uno de los ejes del congreso celebrado en San Salvador fue precisamente el diálogo entre religiones. La participación de representantes cristianos, judíos y de otras confesiones puso de manifiesto una de las aspiraciones de la RMTR: convertir el turismo en una herramienta de convivencia.

Pregunta.- ¿Puede el turismo religioso contribuir realmente al diálogo interreligioso?

Respuesta.- "El turismo tiene una particularidad que probablemente no posee ninguna otra industria: trabaja para las personas y está gestionado por personas. Todos, en el fondo de nuestro corazón y de nuestra alma, creemos en algo. Seamos más o menos creyentes, nuestra cultura y nuestro origen forman parte de nosotros".

Recuerda que esa diversidad estuvo presente desde el nacimiento mismo de la Red.

"Cuando comenzamos a trabajar, alrededor de la mesa estaban representadas las cinco grandes religiones. Al final nos reíamos porque decíamos que había mucho debate, pero todos compartíamos algo esencial. Cada uno entiende a Dios de una manera distinta, pero todos tenemos algo dentro que permite el diálogo".

Para Santos del Valle, la clave reside en el contacto humano que genera el viaje: "Si no te conozco, no sé quién eres. Pero cuando viajo, cuando hablo contigo, cuando compartimos un espacio, aparece algo fundamental: el respeto".

Ese respeto, afirma, permite comprender la fe del otro sin renunciar a las propias convicciones: "Tú puedes rezar el Shemá Israel, yo puedo rezar el Padrenuestro y un musulmán puede hacer sus oraciones. Lo importante es que exista respeto mutuo hacia aquello que cada uno considera sagrado".

Desde su perspectiva, el turismo representa precisamente ese espacio donde personas de distintas culturas descubren que comparten mucho más de lo que las separa.

"El turismo es convivencia. Si voy a tu país, voy a tu casa. Es respeto, porque quiero conocer tu cultura, tus valores y tu forma de vivir. Tú conoces los míos y yo conozco los tuyos. Ese intercambio genera diálogo".

El presidente de la RMTR insiste en que esa dimensión humana constituye uno de los principales valores del turismo religioso: "Hablamos de respeto, de ética, de democracia, de poner en valor lo tuyo y de conocer lo mío. Ese cruce entre religiones resulta sumamente importante porque nos permite comprender de dónde venimos y compartir aquello que forma parte de nuestra identidad".

En un momento en el que la Red Mundial de Turismo Religioso continúa ampliando su presencia internacional y estrechando su colaboración con Israel, Santos del Valle sostiene que el patrimonio espiritual no debe contemplarse únicamente como un recurso turístico, sino también como un puente entre pueblos y culturas.

Y en ese mapa sitúa al patrimonio judío como uno de los grandes referentes internacionales, tanto por la singularidad de Israel como por la riqueza histórica de las comunidades judías repartidas por Europa y América, un legado que —afirma— todavía ofrece un amplio margen para seguir siendo descubierto y puesto en valor ▪