La Comunidad Judía de Barcelona (CJB) consolida su participación en la Diada de Sant Jordi con una propuesta que combina literatura, memoria y diálogo cultural en pleno centro de la ciudad. Por segundo año consecutivo, la entidad impulsa un stand propio en Rambla de Catalunya 100, donde a lo largo de hoy jueves confluyen autores, lectores y entidades en torno a una programación que busca proyectar la cultura judía en el marco de una de las celebraciones más emblemáticas de Cataluña.
"Después de la experiencia del año pasado, que superó todas las expectativas, volveremos a estar presentes en la calle con un stand propio. Aquella primera participación fue mucho más que una iniciativa cultural: fue una vivencia colectiva de orgullo y emoción", afirmó el presidente de la CJB, Raymond Forado, al explicar en un comunicado el regreso a la Diada con una propuesta ampliada y consolidada.
La iniciativa, impulsada junto a la asociación cultural Mozaika y con el apoyo de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), además de la colaboración de la comunidad judía masortí Atid, la Asociación Catalana de Amigos de Israel (ACAI) y la Asociación de Relaciones Culturales Catalunya-Israel (ARCCI), se presenta como un espacio que simboliza unidad, cooperación y proyección cultural compartida dentro del ámbito judío y sus vínculos con la sociedad catalana.
Ubicado en la confluencia de Rambla de Catalunya con Provença, el stand funcionará de 9 a 21 horas y ofrecerá una selección de libros en catalán, castellano y hebreo, centrados en la cultura, la historia y la vida judías, así como en la memoria de la Shoá, el pensamiento y la literatura contemporánea. La programación incluye firmas de autores durante toda la jornada, con nombres como Itamar Orlev, Miquel de Palol, Alfred Bosch, Magda Oranich o Vicenç Villatoro, entre otros.

Un espacio de encuentro cultural y memoria compartida
La propuesta se enmarca en una voluntad explícita de participación activa en la vida cultural catalana. "Como pueblo del Libro, con una tradición milenaria de respeto por el conocimiento, la palabra y el estudio, participar en esta Diada tiene para nosotros un significado profundo", subrayó Forado, destacando el valor simbólico de Sant Jordi como punto de conexión entre tradición y cultura.
Durante la jornada, el stand acogerá un programa continuo de firmas que abarca distintos géneros y enfoques. Entre las obras presentadas figuran títulos como Terres Bàrbares (Tierras bárbaras), de Vicent Flor; Bandit (Bandido), del escritor israelí Itamar Orlev; Jedwabne, de David Serrano; o Pasión imperfecta, de Roberto Lapid. A lo largo del día también participarán autores como Jacky Levy con De Tánger al Amazonas, Alfred Bosch con Escolta, Sefarad (Escucha, Sefarad) o Adrià Fortet con Israel, el somni i la tragèdia (Israel, el sueño y la tragedia).
La programación se extiende hasta la tarde con títulos como Polonesa, de Vicenç Villatoro; La Càbala (La Cábala), de Manuel Forcano; o Les set caixes (Las siete cajas), de Dory Sontheimer, junto a otras propuestas centradas en historia, identidad y reflexión contemporánea. Esta diversidad editorial configura un espacio que articula distintas miradas sobre el mundo judío y su relación con la sociedad actual.

Además, la presencia del escritor israelí Itamar Orlev se perfila como uno de los ejes destacados de la jornada. Autor de Bandit, novela galardonada en 2015 con el Premio Sapir a la mejor obra debut, Orlev participará en firmas y actividades vinculadas a su obra, que explora temas como la relación entre padre e hijo, la identidad y la memoria. Su visita, con el apoyo de la Embajada de Israel en España, refuerza la dimensión internacional del evento y su vocación de diálogo cultural.
Consolidación y proyección en la vida cultural catalana
La participación de la CJB en Sant Jordi da continuidad a una primera experiencia en 2025 que marcó un punto de inflexión en la visibilización de la cultura judía en este contexto. La consolidación del stand en esta segunda edición responde a la voluntad de mantener un espacio abierto a la ciudadanía y de fortalecer los vínculos culturales.

"Este año volvemos con la misma ilusión y con la voluntad de consolidar este espacio de encuentro, de diálogo y de presencia compartida", señaló Forado, quien también agradeció la implicación de las entidades colaboradoras y el apoyo institucional del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y el Gremio de Libreros.
En este contexto, el stand no solo funciona como punto de venta y firma de libros, sino como un espacio de interacción cultural que refleja una tradición vinculada al amor por el libro, el conocimiento y la palabra. La convergencia de instituciones, autores y público en torno a esta propuesta refuerza el carácter plural de la Diada y su capacidad para integrar diversas expresiones culturales.
Con esta segunda participación consecutiva, la Comunidad Judía de Barcelona, junto a Mozaika y las entidades colaboradoras, reafirma su compromiso con la difusión cultural y la construcción de puentes, consolidando un espacio que se proyecta como punto de encuentro entre memorias, lenguas y tradiciones en el corazón de Sant Jordi ▪
