La utilización de la consigna nazi "Heil Hitler" por parte del presidente colombiano Gustavo Petro desató una inédita reacción regional. Un total de 24 legisladores de 14 países de América Latina firmaron una declaración conjunta en la que rechazan el uso de expresiones vinculadas al nazismo en el debate democrático y advierten sobre los riesgos de banalizar la memoria del Holocausto desde las más altas esferas del poder.
La iniciativa, impulsada por la Coalición de Legisladores Latinoamericanos contra el Antisemitismo junto con el Combat Antisemitism Movement (CAM), sostiene que "el uso de referencias al nazismo no debe convertirse en una herramienta retórica para desacreditar posiciones políticas o ideológicas" y recuerda que los líderes democráticos tienen la responsabilidad de promover un debate público respetuoso y consciente del peso histórico de las palabras.
La controversia se originó después de que Petro, que dejará el cargo en agosto tras unas elecciones aún por decidir, respondiera con la frase "Heil Hitler" a una columna de opinión del periodista y analista colombiano Felipe Zuleta Lleras, titulada "Colombia no necesita más retórica; necesita orden, autoridad y libertad económica". La reacción presidencial generó críticas inmediatas tanto dentro como fuera de Colombia, al tratarse de una expresión directamente asociada al régimen nazi.
En la declaración, los parlamentarios remarcan que "Heil Hitler" fue el saludo oficial del régimen encabezado por Adolf Hitler y que continúa siendo uno de los símbolos más reconocibles de una ideología responsable del asesinato de millones de personas, entre ellas seis millones de judíos durante la Shoá. Según los firmantes, el empleo de este tipo de expresiones resulta impropio en cualquier discusión democrática y adquiere una gravedad especial cuando proviene de un jefe de Estado.
Preocupación por un patrón reiterado
Los legisladores sostienen además que este episodio no puede analizarse de forma aislada. En el documento señalan que Petro ha recurrido en diversas ocasiones a referencias o comparaciones con el nazismo al referirse a adversarios políticos, críticos y medios de comunicación.
A juicio de los firmantes, la repetición de estas analogías contribuye a trivializar los crímenes del nazismo y a distorsionar la memoria histórica del Holocausto. La preocupación expresada en el comunicado trasciende el incidente puntual y apunta a lo que consideran una normalización creciente de referencias extremas dentro del discurso político contemporáneo.
En ese contexto, el director ejecutivo para América Latina de CAM, Shay Salamon, advirtió sobre la responsabilidad particular de quienes ocupan cargos de liderazgo. "Los jefes de Estado tienen una responsabilidad especial. Sus palabras no solo expresan posiciones políticas, sino que también moldean climas sociales y pueden legitimar el odio", afirmó.
Salamon fue más allá al referirse al historial del mandatario colombiano. "En el caso del presidente Gustavo Petro, como he advertido repetidamente, no se trata de un exceso retórico aislado, sino de un patrón sostenido que refleja un preocupante historial de expresiones y conductas antisemitas. Cuando un líder utiliza la autoridad de su cargo para estigmatizar al pueblo judío o trivializar su sufrimiento histórico, el silencio deja de ser una opción", señaló.
Respaldo regional contra el antisemitismo
La declaración reunió apoyos parlamentarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, reflejando una preocupación compartida en la región respecto al uso de referencias nazis en el discurso público.
Entre los firmantes figuran los legisladores argentinos Damián Arabia, Sabrina Ajmechet y Patricia Holzman; el brasileño Eduardo Pazuello; las colombianas Sara Castellanos y Lorena Ríos; el costarricense Wilson Jiménez; el chileno Miguel Calisto; el ecuatoriano Andrés Castillo; los guatemaltecos Lucrecia Samayoa y Fidel Reyes Lee; así como representantes de Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.
Los promotores de la iniciativa destacaron que el respaldo de parlamentarios de distintas corrientes políticas y procedencias geográficas constituye una señal clara de que la lucha contra el antisemitismo, la preservación de la memoria de la Shoá y la defensa de los valores democráticos son causas que trascienden fronteras e ideologías.
La declaración concluye reafirmando el compromiso regional de enfrentar toda forma de antisemitismo y alertando sobre los peligros que implica banalizar símbolos y consignas vinculadas a uno de los capítulos más oscuros de la historia contemporánea. Para los firmantes, la memoria del Holocausto exige una responsabilidad especial de quienes ejercen funciones públicas y una condena inequívoca de cualquier referencia que contribuya a relativizar sus crímenes ▪
