Crónicas de Sefarad

Viviana Barnatán: "El judeoespañol no pertenece al pasado; es una historia que sigue siendo el presente de España"

Calcular el número de hablantes de judeoespañol es casi imposible, pero según un estudio supera los 50.000. Barnatán, directora de "Emisión Sefarad", cree que la clave de su conservación pasa por su enseñanza.
Viviana Barnatán: "El judeoespañol no pertenece al pasado; es una historia que sigue siendo el presente de España"
Viviana Barnatán, directora de "Emisión Sefarad" (Foto: Enfoque Judío)
Actualizado el 23/7/2026, 20:31 hs.

Cuarenta años después de su nacimiento, Emisión Sefarad, el programa de Radio Exterior de España dedicado íntegramente a la lengua y la cultura sefardí, continúa tendiendo un puente entre la España contemporánea y la diáspora judía.

En conversación con Enfoque Judío durante el Congreso Internacional Sefardí de Zamora, celebrado a comienzos de julio, su directora, Viviana Rajel Barnatán, reivindica el legado de una emisión única en el mundo, heredada de su madre, Matilde Barnatán, y defiende que el djudeo-espanyol sigue siendo una lengua viva cuya supervivencia depende de las nuevas generaciones.

"Esto no es del pasado. Es una historia que también es el presente de España", afirma Barnatán, convencida de que la labor desarrollada por Emisión Sefarad durante cuatro décadas ha contribuido a que miles de personas descubran no solo la riqueza de la cultura sefardí, sino también sus propias raíces familiares. "Nosotros enseñamos la historia del pasado judío a la propia España, pero también ayudamos a mucha gente a descubrir de dónde viene", resume.

El 31 de marzo de 1492 los Reyes Católicos firmaron el edicto que expulsó a los judíos de los reinos de Castilla y Aragón, obligando a decenas de miles de judíos a una dispersión por el norte de África, Italia, los Países Bajos y, especialmente, el Imperio otomano. Aquellas comunidades conservaron durante más de cinco siglos una lengua nacida en la Península, el judeoespañol, junto con un extraordinario patrimonio cultural que hoy continúa vivo en numerosos rincones del mundo.

Fue precisamente ese legado el que encontró un espacio privilegiado en la radio pública española cuando, el 4 de abril de 1986, pocos meses después del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel, nació Emisión Sefarad en Radio Exterior de España.

Un legado familiar convertido en servicio público

La historia del programa está íntimamente ligada a la de la familia Barnatán. Cuando el Gobierno español buscó una especialista en lengua y cultura sefardí para poner en marcha el proyecto, recurrió a Matilde Barnatán, investigadora y escritora argentina de origen sefardí. Toda la familia se trasladó entonces a España para emprender una aventura radiofónica que, cuatro décadas después, continúa viva bajo la dirección de su hija.

"Es el único programa en todo el mundo que emite íntegramente en judeoespañol desde 1986 sobre cultura sefardí", explica Viviana Barnatán. Literatura, historia, espiritualidad, gastronomía, música, poesía o actualidad cultural tienen cabida en un espacio que, además de emitirse por Radio Exterior, permanece disponible en formato pódcast para oyentes de cualquier país.

Pero la directora insiste en que el objetivo del programa va mucho más allá de informar: "Es una escuela para las personas que quieren aprender la lengua, porque todo el programa está hecho en judeoespañol".

La audiencia confirma esa vocación internacional. Oyentes de España, América Latina, Estados Unidos, Canadá, Israel y otros muchos países mantienen un contacto permanente con el equipo del programa. Muchos escriben para compartir recuerdos familiares; otros, para contar cómo la escucha de la emisión les impulsó a investigar un pasado del que apenas conservaban algunas costumbres heredadas.

"Hay personas que descubren sus raíces gracias al programa. Empiezan a investigar sus apellidos o las tradiciones de sus abuelos y encuentran una parte de su propia historia", relata Barnatán.

Zamora 3
Congreso internacional sefardí de Zamora, en el que Barnatán presentó una ponencia
sobre su programa y la cultura sefardí (Foto: Enfoque Judío)

La herencia sefardí no es una reliquia

Uno de los mensajes que Barnatán repite con mayor convicción es que la herencia sefardí no debe contemplarse como una reliquia arqueológica.

"Los académicos están muy bien, pero quieren que esto quede en el pasado. Y esto no es del pasado", sostiene. "Es una historia que sigue siendo el presente de España".

En su opinión, el conocimiento del legado judío continúa siendo insuficiente dentro del propio sistema educativo español. Considera que aún queda mucho camino por recorrer para incorporar la historia de los judíos españoles a colegios, institutos y universidades.

También lamenta que numerosas ciudades con un importante pasado judío apenas hayan recuperado su patrimonio histórico.

Como ejemplo cita Guadalajara, donde existieron varias sinagogas y una escuela talmúdica de gran relevancia, pero donde apenas queda memoria visible de aquella presencia. A su juicio, todavía existen importantes restos arqueológicos pendientes de recuperar que permitirían reconstruir parte de esa historia.

Incluso va un paso más allá al plantear una reflexión cargada de simbolismo.

"Siempre digo que nos deberían devolver las sinagogas. Si a ti te han quitado algo, lo normal es que puedas recuperarlo", sugiere.

Más allá del debate patrimonial, Barnatán insiste en que el verdadero legado sefardí no reside únicamente en los edificios, sino en la cultura transmitida de generación en generación: los romances, los refranes, las recetas, las melodías, la espiritualidad doméstica y, sobre todo, la lengua.

"Mientras haya quien la enseñe, la lengua seguirá viva"

Frente a quienes pronostican un futuro incierto para el judeoespañol, Barnatán mantiene una visión decididamente optimista: "Yo estoy convencida de que la lengua va a seguir viva".

Su confianza se apoya en el creciente interés que, según observa, despierta el mundo sefardí desde hace algunos años. El auge de investigadores, estudiantes, asociaciones culturales y personas interesadas en recuperar sus orígenes, unido al trabajo de divulgación realizado por instituciones y especialistas, alimenta esa esperanza.

"Si tú enseñas a diez personas y esas diez enseñan a otras diez, siempre se va multiplicando", considera.

La propia familia Barnatán constituye un ejemplo de esa transmisión. Viviana aprendió el judeoespañol de su madre y de su bisabuela, originaria de la isla griega de Rodas. Hoy, ella procura que sus dos hijos conozcan esa misma herencia mediante las canciones, los relatos, la gastronomía y las celebraciones familiares.

La continuidad también alcanza al terreno artístico. Sus hijos han participado en conciertos y espectáculos dedicados al patrimonio sefardí, donde conviven música, poesía e historia, prolongando un legado que ya suma cuatro generaciones.

"Transmitir, enseñar y conservar. Ese es nuestro trabajo", resume.

Preguntada por el número de personas que hoy hablan judeoespañol, Barnatán evita aventurar una cifra. "No se sabe. No podemos decir un número. Hay mucha gente que no está censada y que habla judeoespañol o que lo enseña a sus nietos", afirma.

El Jewish Language Project, dirigido por la lingüista Sarah Bunin Benor, estimó en 2024 que existen alrededor de 51.000 hablantes de judeoespañol en el mundo, aunque subraya que no existe un recuento preciso y que cuantificar a los hablantes de una lengua transmitida en muchos casos dentro del ámbito familiar resulta especialmente complejo.

Y cuarenta años después de que una voz comenzara a sonar en judeoespañol desde los micrófonos de Radio Exterior de España, Emisión Sefarad sigue recordando la necesidad de enseñar la lengua nacida en la España medieval, que continúa hablándose y cantándose. Porque, como defiende Viviana Barnatán, la historia de Sefarad no terminó con la expulsión de 1492: sigue escribiéndose, palabra a palabra, cada domingo en las ondas y en miles de hogares repartidos por el mundo