El médico y escritor almeriense Manuel Gálvez Ibáñez presentó su obra en un acto organizado por la asociación cultural Mem Guimel. El libro, dijo, busca preservar una lengua milenaria al borde de la extinción.
"El único libro enteramente en ladino desde hace 530 años, en España". Así presentó el Dr. Manuel Gálvez Ibáñez su obra "El espanyol sefardí" en un acto de la asociación cultural Mem Guimel. Y es que en éste, hasta el "Impreso en España", está en ladino, defendió el autor a la hora de relatar los curiosos debates que tuvo con expertos y editores sobre si era realmente, o no, el primer libro en judeoespañol (ladino) impreso en el país que dio vida a esa lengua. E insistió: ¡Enteramente, sí lo es!
Durante su intervención, Gálvez reivindicó el valor de una lengua que considera "española", recientemente reconocida como tal por la Real Academia Española a través de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). "Es una lengua nuestra, como acaba de reconocerla la RAE en Quito. España tiene una deuda moral con los judíos expulsados, y debe jugar un papel de liderazgo en el enflorecimiento de esta lengua".
"El espanyol sefardí" ofrece una aproximación integral al ladino, incluyendo un diccionario con más de 4.300 palabras, nociones gramaticales para un nivel intermedio y numerosos recursos didácticos. "La frase que utilizo es ‘conocer para enamorar’, porque estoy convencido de que quien conozca esta cultura se enamorará de ella", explicó el autor.
El libro cuenta con dos prólogos de peso: uno de Paloma Díaz-Mas, académica de la RAE, y otro del lingüista israelí Aldo Sevi, director del periódico Aquí Yerushalayim, uno de los pocos que aún se editan en judeoespañol. La corrección de estilo corrió a cargo de Güler Orgun, coeditora del diario turco El Amaneser, quien, según Gálvez, "se negó a aceptar pago alguno por su trabajo. Lo hizo por compromiso con la lengua y la causa".

La presentación de la obra, publicada por Almuzara en 2024, congregó a estudiosos, miembros de la comunidad judía y amantes del patrimonio sefardí, en un acto en el que el presidente de Mem Guimel, Mordejay Guahnich, destacó el valor histórico, y hasta "romántico", del patrimonio de "nuestros ‘bisabuelos’ hace 500 años", aquellos que espulsados por los Reyes Católicos se dispersaron por todo el mundo, y principalmente por el Imperio Otomano.
Gálvez subrayó en ese sentido el impacto del Holocausto en la desaparición del judeoespañol en comunidades como la de Salónica (Grecia), no así en Turquía: "Turquía no entra la Segunda Guerra Mundial, los nazis no van allí, y (los sefaradíes) quedaron vivos y es hoy la variante dialéctica del judeoespañol más hablada".
La obra, subraya su autor, pretende ser "como un libro que podría haber sido impreso en Estambul o Salónica a principios del siglo XX, pero que dice ‘Imprimado en la España’". Según él, un hispanohablante puede comprender el 85% del texto sin necesidad de aprendizaje previo, dada la cercanía léxica con el castellano.
El autor, con una larga trayectoria como médico y docente, ha compaginado su labor sanitaria con su vocación literaria, habiendo publicado libros de antropología, pedagogía médica y desarrollo personal. Con esta nueva obra, se adentra con profundidad en el universo sefardí, "no solo para conservar una lengua, sino para devolverla al lugar que le corresponde en la historia cultural de España" ▪
