La visibilidad en este momento es confusa. Como en el resto de muchos países, también en España están analizando la nueva política de aranceles del presidente de EEUU, Donald Trump, y su incidencia en las exportaciones a ese país. Pero hay una empresa, en Sevilla, que tiene la esperanza de librarse de ellos gracias a lo peculiar de sus exportaciones: sombreros para ultraortodoxos.
Se trata de la empresa sevillana "Fernández y Roche Industrias Sombrereras Españolas (Isesa)", con sede en la localidad de Salteras, de unos 5.600 habitantes y donde anualmente se fabrican más de 100.000 sobreros, de los que el 60-70% van dirigidos a comunidades ultraortodoxas de Israel y EEUU.
"Si todo sigue como hasta ahora, estos sombreros no tienen que pagar impuestos", declaró su gerente Abraham Mazuecos, al recordar que este tipo de productos religiosos judíos están exentos de aranceles por un acuerdo entre esta comunidad y la Administración estadounidense.
De toda su producción, entre 20.000 y 25.000 son exportados a Israel, donde alrededor de un 13% de su población de 10 millones se declaran ultraortodoxos. Otros alrededor de 30.000 van dirigidos al mercado estadounidense, sobre todo a Nueva York y Nueva Jersey, sede de las principales corrientes de la ultraortodoxia que emigró el siglo pasado desde Europa del Este.
Mazuecos sostuvo en declaraciones a la agencia de noticias Efe que esos sombreros –los demás no- han estado exentos de pagar la tasa arancelaria habitual en EEUU del 4% por el acuerdo de los ultraortodoxos con la Administración federal, por lo que -en principio- incluso si se viera incrementada, no debería afectarles a ellos. Pero si cambia la política, los sombreros se verían tasados en un 20% del precio, que suele oscilar entre 80 y 150 dólares.
La empresa Isesa nació en 1885 de la mano de dos artesanos de Sevilla del mundo de la sombrerería que decidieron dejar el taller en el que trabajaban hasta ese momento. Más allá de las oscilaciones habituales del mercado, su éxito dependió en gran medida de la moda de llevar, o no, sombreros, hasta centrarse en el mercado judío.
Clarisa SchejtmanEditar perfil
En una entrevista hace unos meses, Mazuecos destacó que los ultraortodoxos suelen usar dos sombreros, uno para la semana y otro para el shabbat, con modelos que se diferencian según la corriente a la que pertenece. El único elemento en común es que siempre son de color negro, y que su calidad ha de ser alta pues sus usuarios lo consideran una pieza clave de su vestimenta▪
