Antisemitismo

Apuñalamiento en Londres reaviva alarma por antisemitismo: la policía lo investiga como terrorismo

La incitación de los dos últimos años y medio sigue transformándose en violencia contra los judíos en el Reino Unido. Dos heridos en un ataque a cuchillazos en Golders Green.
Apuñalamiento en Londres reaviva alarma por antisemitismo: la policía lo investiga como terrorismo
Efectivos del grupo de emergencia judío Hatzolá presta asistencia médica al terrorista del ataque en Londres (Foto: Redes)
Actualizado el 29/4/2026, 22:47 hs.

Dos judíos resultaron heridos este miércoles en el norte de Londres tras un ataque con cuchillo que la Policía británica ya califica como incidente terrorista, en un contexto de creciente preocupación por una serie de agresiones recientes contra la comunidad judía. El suceso ocurrió en el barrio de Golders Green, uno de los principales centros de vida judía en la capital, y terminó con un sospechoso de 45 años detenido bajo acusación de intento de asesinato.

"Los ataques contra nuestra comunidad judía son ataques contra Reino Unido", afirmó el primer ministro británico, Keir Starmer, en una declaración que sintetiza la gravedad política y social del episodio, ampliamente condenado por autoridades y líderes comunitarios.

Las víctimas, de 34 y 76 años, fueron trasladadas a un hospital y se encuentran en estado estable, según confirmó la Policía Metropolitana. El atacante también intentó agredir a varios agentes, aunque ninguno resultó herido. La investigación está siendo liderada por la unidad antiterrorista, que busca esclarecer tanto la motivación como el contexto del ataque, sin descartar ninguna hipótesis.

De acuerdo con la organización de seguridad comunitaria Shomrim, el sospechoso fue visto corriendo armado con un cuchillo por Golders Green Road. "Se ha visto a un hombre corriendo […] intentando apuñalar a miembros judíos del público. Shomrim ha respondido de inmediato y ha detenido al sospechoso", indicaron en un comunicado. Posteriormente, la Policía utilizó una pistola táser para inmovilizarlo.

Imágenes de videovigilancia difundidas en redes sociales muestran el momento en que un hombre se coloca una kipá en una parada de autobús, instantes antes de ser atacado por el agresor. Este material es ahora parte de la investigación.

Un clima de tensión creciente

El jefe de la Policía de Londres, Mark Rowley, señaló que el detenido tiene antecedentes de violencia grave y problemas psicológicos, y describió lo ocurrido como un "horrible acto de violencia" contra la comunidad judía. Durante su comparecencia pública, fue abucheado por algunos presentes, reflejo del clima de tensión que atraviesa el barrio.

El ataque se produce tras una serie de incidentes recientes en Londres dirigidos contra objetivos judíos, incluidos ataques incendiarios contra ambulancias comunitarias y sinagogas. En las últimas semanas, más de una veintena de personas han sido detenidas en relación con estos hechos.

Las autoridades también investigan si algunos de estos ataques podrían estar vinculados a actores extranjeros. El servicio de inteligencia MI5 ha indicado que el año pasado se desbarataron más de 20 tramas "potencialmente letales" respaldadas por Irán, mientras que el gobierno británico ha acusado a Teherán de utilizar redes criminales para operar en Europa.

"Somos conscientes de la gran angustia y preocupación que probablemente cause este incidente", señaló la Policía en un comunicado, subrayando que los agentes permanecerán en la zona para tranquilizar a la población y continuar con las pesquisas.

Golders Green, donde ocurrió el ataque, es un suburbio del noroeste de Londres con una importante población judía —parte de una comunidad de aproximadamente 300.000 personas en todo el país, cerca de la mitad en Londres y sus suburbios— y alberga numerosas sinagogas, escuelas y comercios kosher.

Condenas y llamados a la acción

Las reacciones políticas no se hicieron esperar. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, fue tajante: "No debe haber absolutamente ningún lugar para el antisemitismo en la sociedad". En la misma línea, la ministra del Interior calificó el ataque de "repugnante" y expresó su solidaridad con las víctimas.

El rey Carlos III, actualmente de visita oficial en Estados Unidos, se declaró "profundamente preocupado" por lo ocurrido. Según el Palacio de Buckingham, el monarca envió sus pensamientos y oraciones a los heridos y agradeció a quienes intervinieron para asistirlos.

Sin embargo, desde la comunidad judía crece la sensación de que las condenas ya no alcanzan. El Gran Rabino del Reino Unido, Ephraim Mirvis, advirtió que se enfrentan a una campaña de violencia e intimidación. "Este debe ser un momento que demande acción significativa de cada institución, cada comunidad, cada líder y cada persona decente en nuestro país", expresó.

En el lugar del ataque, algunos vecinos manifestaron su indignación. Una mujer sostenía un cartel con la frase "Basta de ataques contra los judíos", mientras otro testigo declaró: "Es antisemitismo puro, y el antisemitismo mata. Necesitamos que el gobierno refuerce sus acciones".

Desde Israel también hubo una fuerte reacción. El presidente Itzjak Herzog llamó a la comunidad internacional a actuar: "En una de las grandes ciudades capitales de Occidente, se ha vuelto peligroso caminar abiertamente por las calles como judío […] Esta es una situación inaceptable".

El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, por su parte, sostuvo que las declaraciones de condena no sustituyen la necesidad de abordar las raíces del antisemitismo. "Basta de palabras. Reino Unido debe actuar de forma decisiva y urgente", señaló.

Los hechos recientes han intensificado la preocupación en una comunidad ya golpeada por ataques previos, como el ocurrido en octubre de 2025 en una sinagoga de Manchester, en pleno Yom Kipur, donde murieron dos personas. Según datos del Community Security Trust, el año pasado se registraron 3.700 incidentes antisemitas en el Reino Unido, un aumento respecto al año anterior.

Mientras la investigación sigue en curso y la presencia policial se refuerza en Golders Green, el ataque vuelve a poner en el centro del debate la seguridad de las minorías y la necesidad de respuestas concretas frente al odio ▪