A una semana del Día de la Independencia de Israel y en medio de la ola de cuestionamientos al sionismo tras la masacre del 7 de octubre, dos organizaciones de derechos humanos destacaron el significado global excepcional de la Declaración de Independencia israelí, subrayando su impacto en la dignidad humana, las libertades civiles y el derecho a la autodeterminación.
En una ceremonia en Oporto (Portugal), el Observatorio Internacional de Derechos Humanos y Bnei Brit Portugal entregaron un reconocimiento al embajador de Israel en Portugal, Oren Rozenblat. "Tras dos milenios de dispersión y persecución, el establecimiento de un Estado judío soberano transformó la condición de la diáspora judía", afirmó el presidente del Observatorio, Dr. Luis Andrade, al justificar el alcance histórico del documento.
El acto buscó poner en valor el carácter universal de la declaración de 1948, señalada como un hito no solo en la creación del Estado de Israel, sino también en el desarrollo del movimiento moderno de derechos humanos. El reconocimiento destacó el impacto "profundo y duradero" de la creación del Estado tanto en las comunidades judías del mundo como en el plano internacional.
Un punto de inflexión para la diáspora judía
Las organizaciones subrayaron que el retorno del pueblo judío a su tierra ancestral, tras siglos de persecuciones, constituye un ejemplo relevante del derecho a la autodeterminación. También remarcaron que Israel se ha convertido en el centro simbólico y cultural de la vida judía global y en una fuente de renovación para las nuevas generaciones.
Asimismo, destacaron la relación entre Israel y la diáspora como un frente común en la defensa de los derechos humanos y las libertades comunitarias. En esa línea, señalaron que las instituciones políticas y de seguridad israelíes no solo brindan protección física, sino que también garantizan la posibilidad de mantener una vida religiosa y comunitaria independiente.
El embajador Rozenblat reflexionó sobre el momento fundacional: "La Declaración de Independencia de Israel, un evento que duró treinta minutos, fue un instante en el que la esperanza, preservada en oraciones durante milenios, finalmente se convirtió en tierra y bandera". También recordó que el documento incluía un llamado a la paz con los vecinos árabes y convocaba a los judíos de la diáspora a regresar a su patria ancestral.
Testimonios europeos ante el resurgimiento del antisemitismo
En paralelo, voces de comunidades judías europeas reforzaron la vigencia de estos planteos frente al aumento del antisemitismo. Desde Londres, Debora Walfrid Elijah relató episodios recientes de violencia en su entorno. "Mientras el antisemitismo reaparece con visibilidad en las calles, la existencia de Israel se erige como una necesidad estratégica y moral", sostuvo, al definirlo como una garantía soberana para el pueblo judío.
En Portugal, la periodista Miriam Assor afirmó: "Cuando la adversidad contra los judíos se extiende sin control y todo ocurre en medio del silencio de las élites políticas, el Estado de Israel es visto como la protección última y símbolo de autonomía judía". Ambas participaron en representación de Bnei Brit Portugal.
Por su parte, Yonah Yaphe recordó el impacto de los conflictos históricos en la identidad judía de la diáspora. "Los días tensos de la Guerra de los Seis Días y de la Guerra de Yom Kipur movilizaron a la comunidad judía en Canadá en apoyo a Israel", señaló, al destacar la vigencia de la identidad, el orgullo y la esperanza como pilares comunitarios.
El acto concluyó definiendo la Declaración de Independencia de Israel como un documento histórico y vigente, que continúa sustentando los derechos del pueblo judío y funcionando como símbolo de libertad y autodeterminación para otras naciones ▪
