Día del Holocausto

"Memoria contra el olvido": el proyecto que convierte aulas en museos y estudiantes en transmisores de la Shoá

Lo que empezó con una única exposición y una veintena de centros educativos, hoy se ha expandido hasta involucrar a más de 400 instituciones y a más de 1.600 alumnos en formación como guías.
"Memoria contra el olvido": el proyecto que convierte aulas en museos y estudiantes en transmisores de la Shoá
Exposición en uno de los colegios dentro del proyecto "Memoria contra el olvido", de Yad Vashem España (Foto: Cedida)
Actualizado el 15/4/2026, 14:27 hs.

En apenas cinco años, el proyecto "Memoria contra el olvido" de la Asociación Yad Vashem España ha logrado transformar centros educativos de todo el país en espacios activos de memoria, donde alumnos formados como guías transmiten la historia de la Shoá a sus propios compañeros, docentes y comunidades.

"Lo que comenzó como una iniciativa piloto para acercar la historia de la Shoá a las aulas, se ha transformado hoy en una red educativa de ámbito nacional", señala el informe 2020-2026 del proyecto, impulsado con el apoyo de la Fundación Max Mazin, que destaca además su objetivo central: promover el empoderamiento juvenil y los valores democráticos a través de la enseñanza del Holocausto.

Nacido en plena pandemia

Desde su lanzamiento en el curso 2020-2021, en un contexto marcado por los desafíos educativos de la pandemia, la iniciativa ha experimentado un crecimiento sostenido. Lo que empezó con una única exposición y una veintena de centros educativos, hoy se ha expandido hasta involucrar a más de 400 instituciones —entre institutos, colegios y universidades— y a más de 1.600 alumnos en formación como guías.

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El modelo de "alumnos guías" convierte a los jóvenes en responsables de explicar, contextualizar y comunicar los contenidos del Holocausto a sus pares (Foto: Yad Vashem España)

El modelo se basa en una metodología de aprendizaje-servicio, en la que los estudiantes no solo adquieren conocimientos históricos, sino que asumen un rol activo en su transmisión. Tras una formación académica de 12 horas, los alumnos preparan y conducen visitas guiadas en exposiciones itinerantes instaladas en sus propios centros, que se convierten así en museos temporales abiertos a la comunidad educativa e incluso a las familias.

La propuesta pedagógica apunta a generar una experiencia que trascienda la enseñanza tradicional. "Este enfoque garantiza que el conocimiento no sea una mera transmisión de datos, sino una experiencia vital que fomenta el pensamiento crítico y la oratoria", subraya el informe. En este sentido, el proyecto busca establecer conexiones entre el pasado y el presente, promoviendo la reflexión sobre los peligros de la indiferencia y el odio.

Un crecimiento sostenido y temático

La evolución del proyecto se ha estructurado en torno a la incorporación progresiva de nuevas exposiciones, lo que ha permitido ampliar los contenidos y enriquecer la experiencia educativa. A la muestra inicial, "Shoá, ¿cómo fue humanamente posible?", centrada en el desarrollo histórico del Holocausto, se sumaron otras temáticas como "Manchas de luz: ser mujer en el Holocausto", que pone el foco en la experiencia de género, o propuestas posteriores dedicadas a la infancia, los justos de las naciones, el arte y la fotografía.

Holocausto
Exposición "Manchas de luz: ser mujer en el Holocausto" (Foto: Yad Vashem)

Este crecimiento acumulativo ha consolidado un itinerario educativo que evita la repetición de contenidos y permite a los centros participar de manera continuada. Según los datos del informe, el número de visitantes también ha experimentado un aumento significativo, pasando de alrededor de 600 personas en el primer año a más de 25.000 anuales proyectados en la actualidad.

En paralelo, el alcance geográfico se ha ampliado más allá de los núcleos iniciales de Madrid y Valencia, extendiéndose a comunidades como Cataluña, Andalucía, Galicia o las Islas Baleares. Esta expansión ha convertido al proyecto en un referente pedagógico a nivel nacional en la enseñanza de la Shoá.

Los datos reflejan además una alta implicación de los participantes. La tasa de asistencia a las formaciones alcanza en muchos casos el 100%, lo que, según los coordinadores, evidencia un interés que trasciende la obligación académica.

El alumno como protagonista de la memoria

Uno de los aspectos centrales del proyecto es el papel de los estudiantes como agentes activos en la transmisión de la memoria. El modelo de "alumnos guías" convierte a los jóvenes en responsables de explicar, contextualizar y comunicar los contenidos a sus pares, generando un proceso de aprendizaje que impacta tanto en el plano intelectual como en el personal.

Los testimonios recogidos en los informes reflejan este impacto. "Pasar de ‘oyente’ a ‘guía’ es calificado como transformador para su autoestima y madurez", se señala, destacando el cambio de rol como un elemento clave en el desarrollo de habilidades como la comunicación, la reflexión crítica y el compromiso cívico.

En el plano cualitativo, los estudiantes destacan la conexión entre los contenidos y la realidad actual. "Es necesario entender esto para identificar hoy los discursos de odio", afirman en el feedback más reciente, en línea con uno de los objetivos fundamentales del proyecto: utilizar la enseñanza de la Shoá como herramienta para interpretar el presente.

Los docentes, por su parte, valoran la iniciativa como un complemento educativo significativo. Subrayan especialmente la posibilidad de acercar a los alumnos a testimonios directos, en colaboración con entidades como la Fundación Violeta Friedman, lo que aporta una dimensión vivencial difícil de replicar en el aula tradicional.

Una herramienta educativa y social

Tras cinco años de implementación, los responsables del proyecto consideran que "Memoria contra el olvido" ha alcanzado una etapa de madurez institucional. El balance destaca no solo su crecimiento cuantitativo, sino también su consolidación como herramienta pedagógica orientada a la formación de ciudadanos críticos y comprometidos.

"No es solo una actividad extraescolar; es una herramienta de transformación social", afirma la conclusión del informe, que resalta la creación de una comunidad de aprendizaje en torno a la memoria de la Shoá.

En este marco, la iniciativa se proyecta hacia el futuro con nuevos desafíos, como la ampliación de contenidos, la incorporación de más instituciones y el fortalecimiento de su impacto en el ámbito universitario. El objetivo, según se desprende del informe quinquenal, es mantener el rigor histórico como eje central y continuar utilizando la memoria como un recurso para la reflexión democrática