El asesor del Departamento de Justicia de Estados Unidos y director del Grupo de Trabajo Federal para Combatir el Antisemitismo, Leo Terrell, ha enviado una carta a la ONU solicitando la destitución inmediata de Francesca Albanese, relatora especial para los derechos humanos palestinos, a quien acusa de promover "tópicos antisemitas clásicos" y de realizar una "grosera perversión de la historia".
En la misiva, según el medio judío JNS, Terrell afirma que dichos comportamientos "la descalifican para cualquier labor creíble en materia de derechos humanos". En declaraciones posteriores al citado medio, el funcionario advirtió que el objetivo de su carta es "poner a todos en alerta de que no vamos a seguir la retórica de la ONU de encubrir el antisemitismo". Y agregó: "Son apologistas del antisemitismo".
El documento detalla múltiples razones para exigir la destitución de Albanese: comentarios considerados antisemitas, un enfoque excesivamente hostil hacia Israel, difusión de desinformación y, según informes, haber aceptado financiación de organizaciones pro-Hamas para realizar un viaje a Australia.
Terrell critica duramente las afirmaciones de Albanese, quien ha sostenido que los países que invierten o apoyan a Israel podrían ser legalmente responsables por un genocidio en Gaza. Estas acusaciones son "jurídicamente infundadas", sentencia el abogado.
"Sus acciones son difamatorias, peligrosas y constituyen un flagrante abuso de su cargo", escribió Terrell. "Cuando individuos en funciones oficiales como la suya amplifican narrativas falsas y se niegan a condenar de manera inequívoca el terrorismo contra los judíos, legitiman el antisemitismo en todo el mundo".
Hasta el momento, la ONU no ha emitido una respuesta oficial al pedido de destitución. Sin embargo, la carta marca un nuevo capítulo en la creciente tensión entre Washington y ciertos sectores del organismo internacional, especialmente en lo que respecta al tratamiento del conflicto en Medio Oriente y la creciente preocupación por el antisemitismo global ▪
