Antisemitismo

El antisemitismo alcanzó en 2025 su nivel más letal en más de tres décadas: 20 muertos y 23.000 incidentes

Así lo advierte el informe anual del J-7, de la Liga Antidifamación, formado por los países con las siete comunidades judías más grandes de la diáspora.
El antisemitismo alcanzó en 2025 su nivel más letal en más de tres décadas: 20 muertos y 23.000 incidentes
Uno de los terroristas yihadistas del atentado de Sídney el año pasado (Foto: Redes)
Actualizado el 29/7/2026, 09:04 hs.

Veinte personas asesinadas y más de 23.000 incidentes registrados en siete países durante 2025 reflejan, según el nuevo informe del Grupo de Trabajo J7, que el antisemitismo ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en una amenaza estructural para las comunidades judías.

"El antisemitismo en nuestros siete países ya no es un aumento pasajero; es nuestra nueva normalidad. Los gobiernos deben dejar de reaccionar después de que los judíos son atacados y empezar a actuar antes", afirmó el Grupo de Trabajo de las Grandes Comunidades contra el Antisemitismo (J7) al presentar su segundo informe anual, en el que reclama más recursos para seguridad, leyes más contundentes y una mayor responsabilidad de las plataformas digitales frente al discurso de odio.

Antisemitismo J7
El antisemitismo en los países del J7 durante el último quinquenio (Foto: Informe 2025, ADL)

El estudio, publicado este miércoles, sostiene que 2025 fue el año más mortífero para las comunidades judías de la diáspora desde el atentado contra la AMIA en Buenos Aires en 1994. El informe documenta 23.174 incidentes antisemitas registrados en Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, países que concentran más del 90 % de la población judía de la diáspora. En comparación con 2022, el último año completo antes de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, los incidentes aumentaron un 136 %, mientras que los episodios violentos crecieron un 97 %.

La cifra más impactante del informe es la de las 20 víctimas mortales registradas durante 2025. Los ataques se produjeron en Sídney, Mánchester, Washington D. C. y Boulder (Colorado), convirtiendo el pasado año en el más letal para la diáspora judía en más de treinta años.

Quince personas fueron asesinadas durante un ataque en una celebración de Janucá en Bondi Beach (Australia), dos durante Yom Kipur en la sinagoga Heaton Park de Mánchester, otras dos en el Capital Jewish Museum de Washington y una más en Boulder.

Atentado Manchester
Atentado de Manchester durante Yom Kipur (Foto: Redes)

Una amenaza persistente pese al descenso en algunos países

Aunque el informe refleja que el número total de incidentes descendió respecto a 2024 en países como Estados Unidos, Australia, Canadá y Francia, sus autores advierten de que esta reducción no implica una mejora real, ya que los niveles siguen siendo muy superiores a los existentes antes del 7 de octubre de 2023. Reino Unido, Argentina y Alemania, por su parte, registraron incrementos adicionales durante el último año.

Boulden 2
El atacante de Boulder, Colorado, arrestado por la Policía, en 2025 (Foto: Redes)

Uno de los aspectos más destacados del informe es la enorme disparidad entre países. Alemania volvió a registrar la mayor tasa de incidentes por habitante judío, con cerca de 70 casos por cada mil residentes, una proporción que supera ampliamente la de Australia, Reino Unido y Estados Unidos. En términos absolutos, Alemania contabilizó 8.725 incidentes, seguida por Estados Unidos con 6.274 y Reino Unido con 3.700.

El estudio también analiza las motivaciones ideológicas detrás de los ataques. Según sus datos, el antisionismo estuvo presente en una parte significativa de los incidentes documentados: 48 % en Reino Unido, 45 % en Estados Unidos y 23 % en Alemania. Los responsables del informe sostienen que este fenómeno se ha convertido en uno de los principales vectores del antisemitismo contemporáneo y alertan de que, en numerosas ocasiones, la hostilidad hacia Israel sirve como cobertura para la incitación contra los judíos.

Irlanda y las redes sociales, nuevos focos de preocupación

El documento incorpora además, por primera vez, un capítulo dedicado a Irlanda, país que no forma parte del J7, pero cuya evolución preocupa a las organizaciones judías. En apenas seis meses, la comunidad judía irlandesa —compuesta por unas 2.200 personas— notificó 143 incidentes antisemitas, una tasa de 65 casos por cada mil habitantes judíos. El informe subraya que el país carece de una estrategia nacional específica para combatir el antisemitismo y de financiación destinada a la seguridad de la comunidad, factores que, a juicio de sus autores, agravan la vulnerabilidad de los judíos irlandeses.

El director ejecutivo de la Liga Antidifamación (ADL), Jonathan Greenblatt, aseguró que las conclusiones ponen de manifiesto que el fenómeno trasciende las fronteras nacionales y exige una respuesta coordinada entre democracias. "La ADL ayudó a fundar el J7 en 2023 porque ningún país puede combatir el antisemitismo por sí solo. El año 2025 fue uno de los más violentos registrados para los judíos estadounidenses; fuimos blanco de ataques un promedio de 17 veces al día. Esto no es simplemente una crisis en Estados Unidos; todos los países del J7 siguen teniendo registros muy por encima de los niveles previos al 7 de octubre. El antisemitismo va más allá de las fronteras y nuestra respuesta también debe hacerlo", afirmó.

Washington 2
Atentado de Washington, que costó la vida a una pareja (Foto: Redes)

De la política reactiva a la prevención

El informe concluye que el aumento sostenido del antisemitismo requiere pasar de una política reactiva a otra preventiva. Para ello, el J7 insta a los gobiernos a incrementar la protección de las instituciones judías, reforzar los instrumentos legales contra la incitación al odio y cerrar los vacíos normativos que, según denuncia, permiten que determinados discursos antisemitas queden impunes cuando se presentan bajo un lenguaje antisionista. Asimismo, reclama una mayor implicación de las empresas tecnológicas, a las que pide mejorar la moderación de contenidos, aumentar la transparencia y colaborar más estrechamente con la sociedad civil para detectar y frenar las amenazas emergentes.

Para William C. Daroff, director ejecutivo de la Conferencia de Presidentes de las Principales Organizaciones Judías Estadounidenses, las cifras recogidas en el informe evidencian que el antisemitismo ha dejado de ser un episodio coyuntural.

"El Informe Anual del J7 deja en claro que el antisemitismo ya no es un aumento temporal, sino una crisis global sostenida que afecta a las comunidades judías en los siete países. Los gobiernos, instituciones y empresas de tecnología deben actuar con urgencia, hacer cumplir la ley, fortalecer la seguridad y garantizar que los judíos puedan vivir abiertamente y con seguridad", sostuvo.

Creado en respuesta al incremento del antisemitismo a escala internacional, el Grupo de Trabajo J7 reúne a las principales organizaciones representativas de las comunidades judías de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Argentina y Australia. Además de coordinar posiciones entre sus miembros, el organismo desarrolla grupos de trabajo especializados en políticas públicas, seguridad, lucha contra el extremismo, regulación tecnológica y educación, con el objetivo de diseñar estrategias comunes frente a un fenómeno que, según advierte el informe, continúa afectando de forma creciente a la gran mayoría de la diáspora judía mundial ▪