España - Israel

Aznar y Erlich reivindican la alianza entre España e Israel pese a las diferencias con Sánchez y alertan contra el antisemitismo

“Criticar el Gobierno de Israel es perfectamente legítimo”, afirmó el expresidente, pero "tachar a Israel de Estado genocida es antisemitismo puro y duro”, como también repetir consignas como “Palestina libre desde el río hasta el mar”, o negar a Israel su derecho a defenderse frente al terrorismo.
Aznar y Erlich reivindican la alianza entre España e Israel pese a las diferencias con Sánchez y alertan contra el antisemitismo
La encargada de negocios de Israel en España, Dana Erlich, durante un desayuno este jueves como invitada del Nueva Economía Fórum (Foto: Enfoque Judío)
Actualizado el 10/9/2026, 12:52 hs.

El ex presidente del Gobierno José María Aznar definió este jueves el antisemitismo como la deslegitimación del Estado de Israel y de su derecho a existir y defenderse, mientras reivindicó las relaciones bilaterales por encima de cualquier diferencia política entre sus gobiernos porque -afirmó- Israel, como democracia liberal, es "la línea de defensa más oriental de Occidente".

Aznar, jefe del Ejecutivo entre 1996 y 2004, habló este jueves en un desayuno organizado por Nueva Economía Fórum, presidido por José Luis Rodríguez, en el presentaba a la invitada de honor de esta jornada: la encargada de negocios de la embajada de Israel, Dana Erlich.

Erlich coincidió con el expresidente en la necesidad de combatir el odio contra Israel y los judíos, pero puso el acento en una distinción política: "Quizás tenemos un momento difícil con el Gobierno central actual, pero sabemos no generalizar a España".

El desayuno reunió a una nutrida representación política, diplomática, empresarial, periodística y de la comunidad judía española. Allí estuvieron, entre otros, el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), David Obadía; el empresario y ex dirigente comunitario David Hatchwell; la expresidenta de la Comunidad Judía de Madrid (CJM) Estrella Bengio,; el expresidente de la FCJE Isaac Querub; y el flamante secretario general de la CJM Rafael Benatar. También asistieron representantes de la Embajada de Israel y del cuerpo diplomático, así como dirigentes políticos y ex dirigentes del partido Popular como Elias Bendodo, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón.

Aznar: Criticar sí, deslegitimar no

Aznar aprovechó su intervención para situar el debate sobre Israel en un terreno que consideró esencialmente moral: la diferencia entre criticar legítimamente a un Gobierno y negar la legitimidad del Estado judío.

"Criticar el Gobierno de Israel es perfectamente legítimo", afirmó. También consideró normal cuestionar la conducción de las operaciones militares. Pero estableció a continuación una clara frontera que, a su juicio, no debe confundirse con la crítica política: "Tachar a Israel de Estado genocida es antisemitismo puro y duro".

En la misma línea, sostuvo que repetir consignas como "Palestina libre desde el río hasta el mar", negar a Israel su derecho a defenderse o cuestionar su derecho a mantener su Estado dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas constituye, en su opinión, antisemitismo.

El expresidente del Gobierno vinculó su argumento con la respuesta occidental al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que calificó como "una especie prueba moral para las sociedades civilizadas". A su juicio, la reacción internacional posterior evidenció una "asimetría moral" en los juicios sobre Israel y una incapacidad creciente para distinguir entre democracia y terrorismo.

"Israel representa […] una democracia liberal basada en el pluralismo, los derechos individuales y la nacionalidad política", afirmó Aznar, contraponiendo ese modelo a movimientos que, según sostuvo, "glorifican el martirio, la destrucción y la violencia".

El expresidente insistió además en que la crítica al Gobierno israelí no debe confundirse con la posición de quienes cuestionan la propia existencia del Estado. "Los israelíes pueden oponerse a su Gobierno, pueden censurar su política de defensa y pueden sustituir a su Gobierno", señaló, subrayando que los ciudadanos israelíes ejercen esa posibilidad dentro de un sistema democrático.

Para Aznar, el debate sobre Israel tiene además una dimensión directamente relacionada con los intereses españoles. Recordó, a raíz de la crisis política sin precedentes entre los gobiernos de Biniamín Netanhyahu y de Pedro Sánchez, que España necesita recuperar una relación normalizada con Israel y sostuvo que el país constituye un aliado estratégico.

"Israel es la línea de defensa más oriental de Occidente", afirmó, para añadir que "España debe recuperar cuanto antes una relación normalizada con Israel. La que nunca debió dejar de tener con un aliado estratégico".

El expresidente vinculó esa necesidad con la situación de Ceuta, al señalar que la crisis de la ciudad española demuestra las consecuencias de "habernos enajenado la amistad" de determinados aliados. Y dejó una consideración política de fondo: "En las democracias, los gobiernos son pasajeros. Pero los intereses nacionales son permanentes".

También se refirió a las declaraciones sobre un Estado palestino durante la guerra. "Mientras Israel libraba una guerra contra una organización terrorista dueña de Gaza, algunos optaron por una política declarativa y creyeron que hablar de un Estado palestino podía ser visto como una gran contribución a la paz", afirmó. Sin embargo, sostuvo que "las declaraciones no cambian la situación sobre el terreno ni aproximan un palmo a la llamada solución de los dos estados".

Según Aznar, "lo que abriría una expectativa real de paz en la región es lograr de forma definitiva que Hamás y cualquier otro satélite terrorista" quede descartado del futuro de Palestina. Y añadió: "Si se quiere que algún día sea viable un verdadero Estado palestino, la victoria definitiva de Israel sobre Hamás y el resto de proxies de Irán es la única respuesta realista".

Erlich: "España es un socio" pese al desacuerdo con Sánchez

En la que ha sido hasta ahora una de sus principales comparecencias públicas -lleva algo más de un año en el cargo-, Erlich recogió una parte de los planteamientos de Aznar desde la perspectiva israelí. La diplomática reconoció abiertamente el deterioro de la relación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, pero rechazó identificar al Gobierno con el conjunto de España.

"Actualmente hay un Gobierno central con quien no estamos de acuerdo. No estamos de acuerdo con su política, con sus declaraciones, con sus iniciativas", afirmó. Sin embargo, añadió: "Para ser muy claros, España es un socio".

La diplomática israelí recordó que este año se han cumplido 40 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel y aseguró que, pese a las diferencias políticas actuales, la cooperación entre ambos países continúa.

"Las amistades, las colaboraciones, el trabajo que tenemos aquí en España no ha parado", afirmó. A su juicio, para recuperar una relación plenamente normalizada con el Ejecutivo español sería necesario un "cambio de relato, de política, de declaraciones".

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La encargada de negocios de Israel en España, Dana Erlich, durante un desayuno este jueves como invitada
del Nueva Economía Fórum (Foto: Enfoque Judío)

La encargada de negocios israelí cuestionó especialmente lo que considera una desproporción en las declaraciones oficiales españolas. Invitó a consultar la página del Ministerio de Exteriores y comparar la frecuencia con la que se menciona a Hamás, al régimen iraní o a Hizbulá con las ocasiones en las que se condena a Israel.

"Criticar a Israel es completamente legítimo. Los israelíes lo hacemos mejor que nadie. Pero cuando solamente se culpa a Israel, cuando solamente se condena a Israel, ya se pierde la relevancia", afirmó.

Y sostuvo que España puede volver a ocupar un papel relevante como interlocutor de Israel dentro de Europa y defendió recuperar los contactos políticos de alto nivel que caracterizaron etapas anteriores.

Ceuta, Marruecos y la relación con Israel

Uno de los momentos de mayor interés del encuentro llegó con una pregunta sobre Ceuta y Melilla, la relación estratégica entre Israel y Marruecos y las recientes polémicas surgidas a raíz de declaraciones del embajador israelí ante Naciones Unidas, Dany Dannón.

Erlich aseguró que para Israel nunca ha existido una duda sobre quién ejerce el control de Ceuta y recordó que una de sus primeras visitas tras asumir su puesto en España fue precisamente a la ciudad autónoma.

"Para Israel no tenemos y nunca tuvimos una pregunta, una duda sobre quién tiene el control en Ceuta", afirmó. Tras reunirse con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, destacó además el modelo de convivencia de la ciudad y consideró que constituye "un ejemplo que tenemos que aprender".

Respecto de Marruecos, aseguró que Israel mantiene una relación estratégica con Rabat dentro del marco de los Acuerdos de Abraham, pero rechazó que esa relación implique olvidar a otros socios.

"Ser aliado o tener esa conexión no significa que nos olvidamos de otros aliados", afirmó. Y volvió a insistir en la separación entre España y su actual Gobierno: "Quizás estamos ahora en un momento crítico con el Gobierno central actual en España, pero eso no significa que España como país no sea un socio".

La diplomática también vinculó la cooperación con Israel con la seguridad española. "No trabajar con Israel sobre asuntos de defensa tiene también un precio sobre los ciudadanos españoles", sostuvo.

En el tramo final de su intervención, Erlich defendió ampliar la cooperación bilateral en tecnología, agua, agricultura, innovación, universidades, defensa y economía, y presentó a España como un socio con capacidad para servir de puente hacia Europa y Latinoamérica.

El mensaje que dejó, en definitiva, fue el de una relación que Israel considera dañada en el plano político, pero no rota en el plano estratégico, institucional y social. Aznar, desde otra perspectiva, planteó la misma cuestión en términos de intereses nacionales: España puede discrepar de determinadas políticas israelíes, pero no debería convertir esa discrepancia en una ruptura con un Estado que considera parte del sistema democrático occidental y de la seguridad de Occidente ▪️