El Observatorio de Antisemitismo en España, integrado por la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) y el Movimiento contra la Intolerancia (MCI), registró 221 incidentes antisemitas durante 2025, frente a los 193 contabilizados el año anterior.
El informe, presentado este miércoles en la sede de la FCJE, advierte además de una evolución preocupante: el conflicto entre Israel y Hamás se ha convertido en un vehículo para trasladar la hostilidad hacia Israel a las personas, instituciones y comunidades judías en España.
"Los hechos aquí documentados no constituyen la totalidad de los casos ocurridos, sino un botón de muestra representativo que permite identificar con claridad la tendencia y la evolución del antisemitismo durante este año", señala el informe, que subraya además la existencia de una "significativa infradenuncia" que dificulta conocer la dimensión real del fenómeno.
La presentación contó con la participación del presidente de la FCJE, David Obadía, y del presidente del MCI, Esteban Ibarra, y puso el foco en la evolución del antisemitismo durante un año marcado por la guerra en Gaza y por la creciente presencia de discursos contra Israel en ámbitos políticos, culturales, educativos, deportivos y en las redes sociales.
El Observatorio contabilizó 28 incidentes más que en 2024, lo que supone un incremento del 14,51%. El propio informe advierte, sin embargo, de que sus cifras representan únicamente los casos que llegaron al Observatorio por distintas vías. Muchas víctimas, añade, no presentan denuncias por miedo a represalias, desconfianza en los procedimientos o por el desgaste emocional que supone revivir los hechos.
Los meses con mayor número de incidentes fueron octubre, septiembre y julio, con un pico especialmente destacado en octubre, coincidiendo con el segundo aniversario de la masacre perpetrada por Hamás el 7 de octubre de 2023.
Israel como eje de la hostilidad antisemita
Una de las principales tendencias señaladas por el informe es la transformación del conflicto entre Israel y Hamás en un foco de hostilidad contra los judíos. El documento sostiene que durante 2025 Israel fue convertido en "el centro de la hostilidad y el odio", trasladándose esa animadversión a personas y comunidades judías, así como a ciudadanos y entidades relacionadas con Israel.
El Observatorio identifica como especialmente preocupante la utilización de la exigencia de la desaparición de Israel como forma de expresión pública. El informe considera que negar al pueblo judío el derecho a la autodeterminación en su tierra constituye, conforme a la definición de trabajo de la IHRA, una forma de antisemitismo cuando se produce una deslegitimación sistemática.
En este contexto, el documento señala una expansión del uso de términos como "sionista" y "genocida" como etiquetas deshumanizadoras o insultos, así como la aplicación de un "doble rasero" a Israel respecto de otros Estados.
"La deslegitimación sistemática del derecho del pueblo judío a su existencia nacional constituye una forma de discriminación, conforme a la declaración del IHRA, que excede la crítica legítima a políticas concretas", sostiene el informe.
Otra tendencia destacada es la legitimación o glorificación del terrorismo y la presentación de organizaciones como Hamás, Hezbolá, Yihad Islámica Palestina o los hutíes como actores legítimos o simplemente como movimientos de "resistencia". Según el documento, este tipo de discursos contribuye a crear un clima de hostilidad que trasciende el conflicto político y termina afectando directamente a personas judías.
De la protesta política a la exclusión de los judíos
El informe dedica especial atención a lo que denomina la "obligación a posicionarse en el conflicto". En ámbitos académicos, culturales y profesionales se habrían producido situaciones en las que personas fueron presionadas para manifestarse públicamente sobre Israel como condición para ser aceptadas, participar en determinadas actividades o mantener su pertenencia a un grupo.
Para el Observatorio, esta dinámica genera presión, exclusión y señalamiento de personas judías o percibidas como tales y supone trasladar el conflicto político al terreno de las relaciones personales y profesionales.
El fenómeno se habría extendido también a campañas de boicot y exclusión dirigidas contra Israel en diferentes ámbitos. El documento menciona expresamente los sectores deportivo, cultural, educativo, sanitario y profesional, donde algunas iniciativas habrían pasado de la crítica política a dinámicas de estigmatización y exclusión.
Dos episodios reciben una atención especial: la Vuelta Ciclista a España y el Festival de Eurovisión. En el caso de la Vuelta, el informe considera inéditos los incidentes registrados durante el recorrido y las presiones para expulsar al equipo Israel-Premier Tech. La cancelación de una etapa es presentada como un ejemplo de hasta dónde puede llegar, según el Observatorio, la presión de grupos radicalizados.
En el ámbito cultural, el informe cuestiona la decisión de RTVE, este 2026, de no participar en Eurovisión en respuesta a la presencia israelí y, especialmente, la campaña destinada a conseguir que otras televisiones públicas europeas adoptaran medidas similares.
Las redes sociales aparecen como otro de los grandes amplificadores del fenómeno. El Observatorio advierte de que X, Instagram, Facebook, Telegram y otras plataformas facilitan la difusión de mensajes antisemitas, teorías conspirativas, desinformación y llamamientos a la exclusión o la violencia.
El propio informe reconoce que su registro digital es necesariamente parcial debido al enorme volumen de contenidos, la utilización de perfiles anónimos o automatizados y la rapidez con la que los mensajes se viralizan y desaparecen. Por ello, considera que las cifras registradas "no alcanzan a dimensionar la verdadera magnitud del fenómeno en el entorno digital".
Un antisemitismo cada vez más normalizado
Más allá de los 221 incidentes contabilizados, el diagnóstico general del Observatorio es el de una normalización progresiva de discursos y conductas antisemitas. El informe documenta desde ataques y amenazas contra personas e instituciones judías hasta pintadas, carteles, campañas de boicot, mensajes en redes sociales y episodios de exclusión en espacios educativos, culturales o deportivos.
Entre los casos recogidos figuran ataques o señalamientos contra instituciones judías, mensajes que equiparan a Israel o al sionismo con el nazismo, campañas que responsabilizan colectivamente a los judíos de las acciones del Gobierno israelí y actos de banalización del Holocausto.
El Observatorio advierte asimismo de la utilización de comparaciones entre Israel y la Alemania nazi, así como de expresiones que presentan a los judíos como responsables colectivos de las acciones del Estado de Israel. Para la entidad, este mecanismo constituye precisamente uno de los principales puentes entre el discurso antiisraelí y el antisemitismo.
El informe también constata que el fenómeno no se limita a grupos tradicionalmente identificados con el extremismo. La preocupación de sus autores se centra en la entrada de determinados discursos en espacios institucionales, educativos, culturales y deportivos, donde pueden adquirir una apariencia de normalidad y legitimidad.
En este sentido, la conclusión del Observatorio es especialmente contundente: "El conjunto de los incidentes descritos en este informe evidencia una normalización preocupante de discursos y conductas antisemitas que requieren una respuesta firme, coordinada y sostenida en el tiempo".
El balance de 2025 deja así una doble lectura. Por un lado, 221 incidentes registrados y un crecimiento del 14,51% respecto al año anterior. Por otro, un fenómeno más difícil de cuantificar: la expansión de discursos que, bajo la cobertura de la crítica a Israel, pueden terminar señalando, excluyendo o responsabilizando colectivamente a los judíos.
El Observatorio considera que esta evolución hace especialmente relevante la prevención, la denuncia y la formación, así como una respuesta institucional capaz de distinguir entre la crítica legítima a las políticas de cualquier Gobierno y aquellas expresiones que cruzan la frontera hacia la discriminación antisemita ▪️
