España no estará en la 70ª edición del Festival de Eurovisión, prevista para mayo de 2026 en Viena, si Israel participa. Así lo reiteró el presidente de RTVE, José Pablo López, durante su comparecencia este jueves en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de la Corporación en el Senado.
La dirección de RTVE mantiene una postura "firme y sin cambios" frente a la Unión Europea de Radiodifusión (UER), dijo el López. "La posición no se ha visto alterada. La presencia de Israel era insostenible, por el genocidio que se ha perpetrado en Gaza. Eurovisión es un concurso, pero los derechos humanos no lo son", afirmó ante los senadores.
El anuncio se produjo tras la pregunta del senador del PSOE Ramón Morales Quesada sobre la postura que RTVE llevará a la Asamblea de la UER en Ginebra, prevista para el 4 y 5 de diciembre. López también acusó a Israel de "incumplir sistemáticamente" las normas del certamen y de haber "tratado de influir en el resultado" en las dos últimas ediciones sin recibir sanción.
Asimismo, reveló que el director general de la UER, Noel Curran, le remitió una carta confirmando que se adoptarán medidas para frenar injerencias gubernamentales y el uso político del festival, aunque consideró que estas actuaciones son todavía insuficientes.
Críticas al reglamento y presión hacia la UER
El presidente de RTVE cuestionó igualmente las declaraciones del director del festival, Martin Green, quien defiende que las televisiones y artistas "no representan a los gobiernos" y que Eurovisión es un "concurso cultural". López replicó: "Me pregunto si el señor Green está planteando también el regreso de Rusia o Bielorrusia al festival", recordando que, a su juicio, Israel ha dado al certamen una "deriva política muy importante".
También insistió en que la UER es consciente de que las recientes reformas no corrigen la falta de sanciones. "Todos sabemos que si esas televisiones volvieran, harían una utilización similar a la que ha hecho Israel. La UER sabe que estas medidas son un avance, pero que no son suficientes", expresó.
España planea reiterar en Ginebra la misma exigencia trasladada meses atrás: condicionar su participación en Viena a la exclusión de Israel si no se garantiza un sistema de votación inmune a presiones o irregularidades. Su presencia dependerá de la aprobación del nuevo reglamento, que restringe el televoto y prohíbe campañas institucionales para influir en los resultados.
España, Eslovenia e Irlanda: un frente común
La decisión constituye un precedente histórico, según medios locales: desde su debut en 1961, España nunca se ha ausentado de Eurovisión. El veto convertiría además a RTVE en el primer miembro del Big 5 que abandona el certamen desde que Italia se retiró en 1998. El boicot español se suma al de Eslovenia e Irlanda. La cadena pública eslovena RTVSLO ya confirmó que no concursará si Israel está presente, mientras que RTÉ comunicó que mantiene su propia postura de veto.
López lamentó que ninguna de las autoridades de la UER —ni su presidenta, la francesa Delphine Ernotte, ni el CEO de la ORF austríaca, Roland Weissmann— se haya puesto en contacto con RTVE para acercar posiciones tras el anuncio de los cambios en el reglamento. "Lo que pedimos hace cuatro o cinco meses es lo mismo que volveremos a solicitar en la Asamblea General", subrayó. La Corporación considera que la actuación de Israel durante este tiempo sigue "sin sanción", un punto que para España resulta innegociable.
Reacción en la comunidad judía
En un mensaje por redes, la Comunidad Judía de Barcelona (exCIB) consideró que "la decisión de RTVE de boicotear Eurovisión 2026 si Israel participa es fruto de una TV pública que ha perdido su misión y se ha convertido en un club de activistas que no representan a nadie más que a su propio amo".
"El arte y la música están para unir, no para ser usados como arma política. La mayoría de la gente no comparte esta decisión. Que unos pocos no hablen en nombre de todos", agregó ▪
