Intelectuales judíos denuncian el "silencio" e "indiferencia" de la izquierda radical
El grupo acusa a sus correligionarios de la izquierda, supuestos aliados, de haber convertido el término “sionista” en un “insulto”.
Manifestación en París en homenaje a la familia Bibás asesinada por Hamás.
Redacción
Actualizado el 11/5/2025, 05:22 hs.
Intelectuales judíos franceses de izquierdas han denunciado en una inusual tribuna en el diario "Le Monde" la actitud de la izquierda radical en su país ante el estallido de antisemitismo desde la masacre del 7 de octubre de 2023, y aseguran que los judíos de Francia "no han encontrado más que el silencio, la negación y la indiferencia de la extrema izquierda ante el antisemitismo".
"La explosión antisemita que vive nuestro país no preocupa a quienes suelen pronunciarse contra el racismo", denuncia este grupo de personalidades, intelectuales y profesionales, entre ellas la socióloga Eva Illouz y la historiadora Annette Wieviorka, en una columna publicada ayer, sábado, por el diario galo.
El artículo está firmado por más de 150 personas, desde economistas a historiadores, pasando por escritores, filósofos, sociólogos, artistas, cineastas, productores, realizadores, y profesores universitarios de distintas áreas. Todos ellos aseguran ser "judíos de diferentes tendencias políticas", pero todos "miembros de la amplia familia de la izquierda", que hartos de la situación en Francia desean "expresar su consternación e indignación ante el antisemitismo que florece entre quienes, en el pasado, fueron o podrían haber sido sus aliados".
"Estamos angustiados al ver que nuestros amigos y familias temen por sus hijos cuando son insultados o amenazados en la escuela. Atónitos al ver que muchos ya no se atreven a expresarse cuando hablan con sus colegas, o llegan hasta ocultar su judaísmo en el lugar de trabajo. Cuando nos enfrentamos a esvásticas y pintadas antisemitas dibujadas en nuestras ventanas y buzones, nos encontramos con el silencio, la negación y la indiferencia de la izquierda extrema. Los abusos contra civiles y rehenes israelíes no parecieron conmover a este mismo movimiento de izquierda, aunque profesa defender a la humanidad", se lamentan.
"Explosión Antisemita" bajo la máscara de "Antisionismo"
Y recuerdan la "explosión antisemita" que se está produciendo en Francia, donde sólo en 2024 han sido denunciados "1.570 actos", es decir, "más de cuatro al día", sin "inquietar" a quienes suelen pronunciarse contra el racismo" pese a que desde los asesinatos de Ilan Halimi en 2006, y de los niños de la escuela Ozar Hatorah de Toulouse, en 2012, "sabemos que, en Francia, el antisemitismo mata".
"Nos habíamos acostumbrado a ver cómo las redes sociales se convertían en cloacas del odio antijudío, nos habíamos resignado a las bromas nauseabundas que pasan por humor. Pero nada nos había preparado, judíos de izquierda, para la deserción de intelectuales y pensadores con buena conciencia y virtud, que, en lugar de luchar con nosotros por la paz, nos aislaron y estigmatizaron".
Por su numerosa población musulmana (que podría llegar hasta un 10%, según distintas proyecciones), y a que Francia alberga la primera comunidad judía más grande de Europa, y la tercera mundo sólo después de Israel y EEUU, la incidencia del antisemitismo estos últimos 17 meses ha sido exponencial tanto a nivel de ataques físicos como declarativos, sobre todo desde la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon y su "Francia Insumisa". Aunque no son los únicos ni mucho menos.
El grupo judío de intelectuales y profesionales, también acusa a sus correligionarios de la izquierda más radical de haber convertido el término "sionista" en un "insulto", y de que "sólo a los judíos que se declaran ´antisionistas’ se les perdona ahora ser judíos: Un poco como en la Europa medieval, donde se les pedía que se retractaran de su fe para ser aceptados".
"Ahora somos la única minoría que, si expresa su sentimiento de exclusión y protesta por ser estigmatizada, es acusada a cambio de explotar su sufrimiento; somos la única minoría ignorada o ridiculizada por el movimiento político que se supone que defiende a los excluidos. No es éste el lugar para comentar las acciones del gobierno israelí de extrema derecha, que todos condenamos. Pero no podemos evitar preguntarnos si hacer de Israel un Estado paria no es un sustituto contemporáneo de la vieja y conocida prohibición de los judíos como pueblo paria", plantean en su escrito.
Deslegitimar a Israel
Otro aspecto que abordan en el artículo publicado por Le Monde es la deslegitimación de Israel como Estado, "el único Estado judío del mundo".
"En la posguerra se redibujaron muchas fronteras en Asia, Europa y Oriente Próximo. Israel formaba parte de este vasto movimiento y surgió al amparo del derecho internacional, en un territorio más pequeño que Bretaña. Esta parcela de tierra fue el único refugio para los supervivientes de la Shoá y los refugiados de los países árabes que esperaban, uniéndose a los cerca de 500.000 judíos que ya vivían allí, poder construir por fin un futuro sin amenazas ni pogromos", explican.
Y consideran que "deslegitimar a Israel es negar a estos refugiados y a sus descendientes el derecho a vivir. Confundir a Israel con sus asentamientos ilegales es, una vez más, convertir a los judíos, a todos los judíos, en los principales culpables de la historia".
Legitimando a Hamás
No menos asombro dicen que les causa la defensa de las acciones de Hamás y el blanqueo que desde la izquierda radical se hace de una organización terrorista: "Este mismo movimiento ha declarado repetidamente sus intenciones exterminadoras hacia los judíos y los israelíes. Nos asombra que profesores que ocupan prestigiosas cátedras minimicen o ignoren la naturaleza de Hamás y sus acciones. ¡O que otros, como el ex presidente de Médicos sin Fronteras, con ocasión del 80 aniversario de la liberación de Auschwitz, digan que "el recuerdo de Auschwitz parece una especie de escupitajo en la cara de los palestinos!".
"Seamos claros: ésta no es una izquierda que quiera la paz.
Eva Illouz / Annette Wieviorka
"Seamos claros: ésta no es una izquierda que quiera la paz. Se alimenta del odio y lo alimenta; fomenta el rechazo y las divisiones, orgullosa de su virtud simplista y de su lectura unívoca de una historia compleja. Esta izquierda ya no sabe cuestionar la realidad y ya no puede dar respuestas a sus sobresaltos (..) Una vez más, los judíos se encuentran en el centro de la crisis de la República y de sus valores universales. No querían desempeñar este papel, pero está claro que el futuro moral y político de nuestra sociedad vuelve a estar en juego a través de la cuestión judía", concluyen.