La Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) fue una de las primeras instituciones en pronunciarse tras la victoria, destacando que el triunfo representa un motivo de orgullo para todo el país. En su comunicado, la entidad afirmó que "la conquista del Campeonato del Mundo es un éxito histórico que llena de orgullo y alegría a toda la sociedad española", al tiempo que felicitó a jugadores, cuerpo técnico y aficionados por un campeonato que calificó de "merecido".
La FCJE elogió además el recorrido realizado por la selección durante todo el torneo y puso el acento en los valores que, a su juicio, hicieron posible el éxito. La organización destacó que "los 26 hombres de Luis de la Fuente han dado una lección durante todo el campeonato de que el juego en equipo, la confianza y la solidaridad dentro del campo son la clave del triunfo", recordando además la dificultad del camino hasta levantar el trofeo, especialmente tras superar en la final a una Argentina liderada por Lionel Messi.
La Federación señaló igualmente que la celebración que vive España constituye un recordatorio del papel integrador del deporte, al considerar que el fútbol trasciende fronteras, culturas y creencias y promueve valores como la convivencia, el respeto y el trabajo en común.
Mensajes de felicitación desde la comunidad judía
La Comunidad Judía de Barcelona también quiso sumarse a las celebraciones mediante un mensaje difundido en redes sociales, en el que felicitó tanto a España por el título como a Argentina por el torneo realizado.
La institución expresó su reconocimiento a los jugadores, los cuerpos técnicos y las aficiones de ambas selecciones, destacando el carácter histórico del campeonato conquistado por España y concluyendo su mensaje con un sencillo pero contundente: "¡Enhorabuena, campeones!".
Por su parte, la Fundación HispanoJudía reaccionó con un entusiasta "¡Arriba España! ¡Campeones!", reflejando la alegría compartida por buena parte de la comunidad judía española tras el desenlace del Mundial.
La directora ejecutiva de la Fundación, Mona Sánchez Rubio, aportó además una curiosidad de carácter histórico y cultural al recordar que "Ferran Torres García tiene apellidos sefardíes", una observación que despertó interés entre los usuarios.
De las preferencias por Argentina a las felicitaciones a España
Las felicitaciones también llegaron desde Israel. La Embajada de Israel en España publicó un mensaje en el que trasladó su enhorabuena a la selección española por un éxito que calificó de "gran logro", asegurando que celebraba junto a los españoles este momento histórico.
Estas reacciones llegaron apenas unas horas después de que el primer ministro israelí, Biniamín Netanyahu, hubiera expresado públicamente su apoyo a Argentina antes de la final. En un vídeo difundido en la red social X junto al embajador argentino en Israel, el rabino Shimon Axel Wahnish, Netanyahu deseó "mucho éxito a la selección argentina" y, en un mensaje dirigido al presidente argentino Javier Milei, afirmó: "Javier, eres un amigo. Un verdadero amigo. Un gran amigo. Te apoyamos, apoyamos a Argentina de muchas maneras, también mañana. ¡Buena suerte!". Algún ministro de su Gobierno también manifestó en redes sociales su respaldo al conjunto argentino, en consonancia con la estrecha relación política que mantienen actualmente Jerusalén y Buenos Aires.
El presidente del Estado de Israel, Itzjak Herzog, dedicó igualmente unas palabras a España tras la final. En su mensaje trasladó sus mejores deseos al rey Felipe VI, a la selección y al conjunto del pueblo español por haberse proclamado campeón del mundo.
Herzog expresó además su deseo de ver a Israel clasificada para el próximo Mundial, cuya organización corresponderá conjuntamente a España, Portugal y Marruecos, y quiso reconocer también el extraordinario recorrido realizado por Argentina hasta la final.
"Este Mundial ha vuelto a demostrar el poder del deporte para unir a personas de todo el mundo en un espíritu de buena voluntad, concordia y alegría", afirmó el presidente israelí, quien también felicitó a la FIFA por la organización del torneo.
Las muestras de apoyo procedentes de instituciones judías españolas y de representantes israelíes reflejaron así cómo el triunfo deportivo de España trascendió el ámbito futbolístico, convirtiéndose en un acontecimiento compartido por comunidades e instituciones que vieron en la victoria una celebración colectiva y una reafirmación de los valores de unidad, convivencia y esfuerzo común ▪
