Un nuevo informe elaborado por investigadores independientes y respaldado por la Liga Antidifamación (ADL) sostiene que las conversaciones breves con un modelo extenso de lenguaje (LLM) capaz de refutar creencias conspirativas antisemitas pueden reducir de forma significativa estas ideas. El estudio concluye que estas interacciones disminuyeron las creencias en conspiraciones antisemitas en un 16 % y mejoraron la favorabilidad hacia los judíos en un 25 % entre quienes inicialmente sostenían posturas negativas, según un comunicado.
Según la ADL, especialistas realizaron un experimento con 1.224 adultos estadounidenses que respaldaban al menos una de seis teorías de conspiración antisemitas. Cada participante mantuvo una breve conversación con un chatbot —Claude 3.5 Sonnet— programado específicamente para refutar la teoría conspirativa que la persona apoyaba.
"Durante milenios, las teorías de conspiración antisemitas han alimentado el odio y la violencia contra el pueblo judío", afirmó Jonathan A. Greenblatt, director ejecutivo y nacional de la ADL. "En la ADL, innovamos constantemente para encontrar nuevas formas de contrarrestar este odio milenario con la tecnología moderna. Ahora es muy alentador ver que incluso los prejuicios profundamente arraigados pueden ser desafiados efectivamente por herramientas prometedoras que podrían llegar a millones de personas".
Un impacto persistente y transversal
El estudio revela que los efectos de la intervención no fueron efímeros: aproximadamente un 50% del impacto inicial seguía presente un mes después. La herramienta funcionó en múltiples tipos de teorías conspirativas, desde las que sostienen que los judíos controlan los medios o los gobiernos, hasta la negación del Holocausto o las acusaciones que responsabilizan a la comunidad judía de la pandemia de COVID-19.
El informe destaca que estos resultados ponen de manifiesto la utilidad de la refutación basada en información verificable incluso frente a narrativas de larga data y con fuerte carga identitaria.
"Lo notable de estos hallazgos es que la refutación basada en hechos funciona incluso para teorías de conspiración con profundas raíces históricas y fuertes conexiones con la identidad y el prejuicio", explicó David G. Rand, profesor de Ciencias de la Información, Mercadeo y Psicología en la Universidad Cornell y autor principal del estudio.
"Nuestro refutador basado en inteligencia artificial no depende de apelaciones emocionales, ejercicios de empatía ni tácticas contra prejuicios para corregir las falsas creencias. Principalmente proporciona información precisa y contraargumentos basados en pruebas, demostrando que los hechos siguen siendo importantes a la hora de cambiar opiniones", agregó.
De acuerdo con datos previos de la ADL, la aceptación de estereotipos y tropos antijudíos ha crecido entre la población general. En este nuevo estudio, casi una cuarta parte de los participantes respaldó tres o más teorías de conspiración antisemitas; la más frecuente fue la idea de que poderosas familias judías manipulan los eventos globales.
El informe también confirma una correlación notablemente fuerte entre la creencia en conspiraciones antisemitas y el prejuicio directo hacia los judíos, una relación superior a la existente entre el pensamiento conspirativo general y el antisemitismo.
Retos y proyecciones para una herramienta prometedora
Los hallazgos cuestionan la noción de que las creencias antisemitas —alimentadas por siglos de prejuicio y articuladas en torno a identidades rígidas— son inmunes a la corrección basada en hechos. Investigaciones previas del mismo equipo habían mostrado efectos similares en teorías conspirativas clásicas, pero esta es la primera vez que una intervención impulsada por IA demuestra capacidad para reducir no solo la adhesión a conspiraciones antisemitas, sino también los prejuicios que estas generan.
Los responsables del estudio subrayan, no obstante, que aún queda un desafío importante: lograr que estas herramientas lleguen a quienes las necesitan. "Esta investigación demuestra que el potencial es enorme; el siguiente paso es descubrir cómo aprovecharlo para llegar a las personas y lograr que utilicen estas herramientas", señaló Matt Williams, vicepresidente del Centro de Investigación sobre el Antisemitismo de la ADL.
"Debemos explorar estrategias como la integración en motores de búsqueda y plataformas de redes sociales, recomendaciones de mensajeros confiables y campañas de concientización pública", dijo.
Los datos principales de este experimento fueron recopilados en enero de 2025, con un seguimiento realizado en febrero de 2025, según detalla el informe. La ADL subraya que los resultados abren una vía novedosa y potencialmente escalable para contrarrestar la proliferación de discursos antisemitas en un momento de creciente difusión de teorías conspirativas ▪
