En un restaurante del centro de Madrid, en un ambiente distendido pero cargado de expectativa, se celebró este jueves el lanzamiento de JHUBS, una plataforma que busca articular una red de empresarios, inversores y profesionales judíos con el objetivo de generar oportunidades reales de negocio y fortalecer el tejido comunitario.
Con una convocatoria limitada a entre 60 y 70 asistentes —seleccionados por su trayectoria empresarial— el evento marcó el inicio de una iniciativa que pretende dar respuesta a los desafíos actuales, entre ellos el incremento del antisemitismo en los últimos dos años.
"Es la primera ciudad que se hace el lanzamiento de este grupo de empresarios, mentores, inversionistas y profesionales, que van a hacer un círculo virtuoso de generación de valor, de generación de negocio y de generación de oportunidades", explicó Ronny Majlis, director de JHUBS Internacional, en conversación previa con Enfoque Judío, tras un viaje de 48 horas desde Israel, a través de Egipto, debido a las restricciones aéreas del momento.

Por su parte, Mario Cohen, presidente de Olami Madrid, puso el foco en la estructura del proyecto: "Un ecosistema enfocado más a conectar empresarios, profesionales para generar ideas de negocio y generar oportunidades de networking", señaló, destacando que la iniciativa busca consolidarse como un espacio permanente de interacción y complementario al de JBIZ, recién lanzado también pero más enfocado en jóvenes profesionales y emprendedores.
Madrid, laboratorio de una nueva comunidad empresarial
El lanzamiento de este jueves fue más una declaración de intenciones de cara a la institucionalización y gestación de una plataforma digital de conexión. Durante su discurso inaugural, Majlis apeló directamente al perfil de los asistentes para explicar por qué Madrid fue elegida como punto de partida. Al pedir que levantaran la mano quienes habían nacido en la ciudad, quedó en evidencia una realidad: la mayoría provenía de otros países. La comunidad judía de Madrid está en una ebullición que muchas otras comunidades del mundo envidiarían.
"Somos puros extranjeros acá… lo que está pasando en Madrid no está pasando en ninguna parte del mundo. Es una oportunidad única y es una joya", afirmó Majlis, subrayando el carácter excepcional del momento que vive la comunidad judía local a raíz de la inmigración desde países como Venezuela, Argentina e Israel. Aunque no únicamente.
Ese crecimiento demográfico es interpretado como una oportunidad para construir un modelo comunitario basado en la generación de riqueza y en la cooperación. "Queremos que la comunidad española sea una comunidad más rica… que haya más negocios", sostuvo. Pero una riqueza que redunde "en beneficio de toda la comunidad", apuntó.
En ese marco, JHUBS se presenta como un "hub" o polo de conexión. Un espacio donde el networking no se limita al intercambio de contactos, sino que se traduce en proyectos concretos. "Vengan a conocerse, a generar oportunidades… pero lo único que les vamos a pedir es que entreguen algo de vuelta", insistió Majlis, introduciendo el concepto de reciprocidad comunitaria como eje central.
La idea, según explicó, es crear un círculo virtuoso: empresarios consolidados que crecen, pero que al mismo tiempo impulsan a quienes están comenzando. Un modelo que busca formalizar prácticas ya existentes dentro de la comunidad, pero que hasta ahora se daban de manera informal y desestructurada.

De la conexión espontánea al sistema organizado
Uno de los elementos más novedosos de JHUBS es su intento de sistematizar las redes de contacto dentro del mundo judío. Majlis lo describió como el paso de una lógica "natural" a una estructura organizada.
Desde siempre, "la gente judía está acostumbrada a llamar a sus contactos… pero no hay un organismo que te ayude a hacerlo de una forma más eficiente", explicó. La propuesta es crear bases de datos en cada país que integren empresarios, profesionales y empresas, facilitando la generación de negocios entre ellos a nivel nacional e internacional.
El objetivo no es limitar las relaciones comerciales al ámbito comunitario, sino aprovechar una base cultural compartida como punto de partida y cooperación. "No estamos diciendo que solo hagan negocios entre ustedes (judíos)… pero si tienen códigos comunes, ¿Por qué no ayudar al otro?", se preguntó.
Este enfoque cobra especial relevancia en un contexto global que, según Majlis, exige mayor cohesión interna: el antisemitismo a raíz de la masacre del 7 de octubre y la guerra de Gaza. "Si no nos ayudamos entre nosotros, ¿quién nos va a ayudar?", lanzó al evocar, colectivamente, uno de los principios más básicos e inherentes del judaísmo mencionados en Pirkei Avot.

JBIZ y JHUBS: experiencia y juventud en un mismo circuito
La iniciativa se articula en paralelo a JBIZ, otro proyecto impulsado desde Olami Madrid, aunque con un enfoque distinto. "JBIZ está enfocado más a jóvenes profesionales… y JHUBS a conectar empresarios y profesionales", explicó Cohen. Ambos ecosistemas están diseñados para interactuar y que, eventualmente, JHUBS preste ayuda y experiencia a JBIZ.
La lógica es clara: los jóvenes necesitan acceso a redes, experiencia y oportunidades, mientras que los empresarios pueden aportar mentoría, contactos y financiación. "Los jóvenes no tienen network… y JHUBS se convierte en ese hub que necesitan", añadió.
Durante su intervención, Cohen insistió en la responsabilidad de quienes ya han recorrido un camino profesional. "Tenemos que acordarnos de cuando nosotros empezamos… y devolver esa oportunidad", señaló. El modelo, por tanto, no solo busca generar negocios, sino también garantizar la sostenibilidad de la comunidad a través de la integración de nuevas generaciones en el tejido económico.
El desafío invisible de emprender siendo mujer
En un evento con una clara predominancia masculina, la presencia de mujeres de negocio como Mery Oaknín aportó una mirada distinta sobre el emprendimiento dentro de la comunidad. Cofundadora y CEO del grupo Bibe —con más de 200 tiendas en nueve países— su testimonio pone el foco en un fenómeno poco visible pero latente.
"Hay muy poca mujer en el universo empresarial (judío)… y nos dejamos ver poco porque estamos cargadas de tareas", explicó, aludiendo a la doble exigencia que enfrentan muchas mujeres comunitarias: liderar empresas y asumir responsabilidades familiares. Esa falta de visibilidad, según Oaknín, limita las posibilidades de conexión entre emprendedoras. "Hay grandes mujeres con grandes proyectos… que podríamos conectar y ayudarnos", afirmó.
En su caso, el trabajo conjunto con su socia fue clave para superar las dificultades propias de la madre judía, en la que aún recaen muchas de las obligaciones del hogar y la responsabilidad educativa y cohesionadora dentro de la familia. "Nos hemos apoyado en los momentos más duros… pero si hubiéramos tenido una red, hubiera sido mucho mejor", reconoció al ser preguntada por la nueva iniciativa.
Su recomendación para quienes comienzan en el mundo del emprendimiento es clara: perseverancia y equipo. "Ser emprendedor tiene momentos muy difíciles… pero si la idea es buena, al final sale", aseguró esta empresaria nacida en Melilla, radicada primero en Málaga y, desde hace ya algunos años, en Madrid.
También subrayó la importancia de construir relaciones sólidas en el ámbito empresarial. "Para hacer negocios tienes que conectar con la persona… compartir valores y visión de futuro", explicó, destacando que la confianza es un factor determinante.
Consultada por el contexto actual, Oaknín señaló que no ha experimentado directamente situaciones de antisemitismo en su actividad profesional, aunque reconoce que otros sí lo han hecho. "Por eso este tipo de encuentros es importante… es una red en la que te puedes apoyar", indicó.
Finalmente, lanzó un mensaje directo a otras mujeres al borde del emprendimiento: "Que lo hagan… es un camino maravilloso".

Una red global con punto de partida en Madrid
El lanzamiento de JHUBS en Madrid es solo el inicio de un proyecto con ambición internacional. Según explicó Majlis, la iniciativa busca expandirse a países como Chile, Argentina, México, Uruguay, así como a mercados en Israel y el Estados Unidos latino. En algunos, la semilla ya está funcionando a través de Olami y de JBIZ.
La idea es construir una red global interconectada, donde los miembros puedan generar oportunidades de negocio más allá de sus fronteras. Un modelo que combina identidad compartida, estructura organizada y visión empresarial.
Pero más allá de la expansión, el foco sigue estando en el impacto local comunitario. En palabras de Cohen: "Crear riqueza para la comunidad… y ayudar a los que están empezando". Por su parte, Majlis recordó las dificultades económicas que suelen tener todas las instituciones comunitarias para mantenerse -con la excepción de México y Panamá, según dijo- y el impacto que el desarrollo individual empresarial tiene a futuro en el crecimiento colectivo.
Por sus condiciones y oferta, la comunidad judía de la capital española ha experimentado en los últimos años un crecimiento exponencial de migrantes de otras comunidades del mundo, que están cambiando la demografía judía y exigiendo cambios y adaptaciones propias del siglo XXI.

Madrid, ante una oportunidad histórica
Con una base iniciática de judíos askenazíes en la primera mitad del siglo XX, más tarde cercenada por las consecuencias de la Guerra Civil, la comunidad judía madrileña se vio reforzada e institucionalizada en la segunda mitad de siglo por la llegada de miles de judíos de origen sefardí-marroquí. En los setenta y ochenta comenzó el flujo de migrantes argentinos que huían de la dictadura, y hacia los 2.000 de los que buscaban nuevo destino como consecuencia de la crisis económica del "corralito".
El aparente boom migratorio se vio frenado por la crisis global de 2008 y 2012, para cuando empezó una creciente migración de judíos venezolanos que deseaban dejar atrás el régimen bolivariano y buscar una vida segura para sus hijos y nuevas oportunidades de negocios. Más recientemente, a partir de 2022, un número creciente de israelíes -sobre todo de las áreas más liberales del país, muchos de su pujante sector hi-tech-, se radicaron en España en paralelo a las protestas por las reformas judiciales iniciadas por el Gobierno, y eventualmente, también por la guerra tras el 7-O.

"Somos puros extranjeros, gente de afuera. ¡Es una locura! Lo que está pasando en Madrid no está pasando en ninguna parte del mundo. Es una oportunidad única. Es una joya. La comunidad judía de Madrid se puede transformar en lo que Uds quieran que se transforme. No hay límites", afirmó Majlis al iniciar su intervención en el lanzamiento de JHUBS.
Y es que el evento de este jueves, de unas dos horas de duración, dejó en claro que el objetivo no es solo conectar, sino construir. Una apuesta por transformar el networking en un motor de desarrollo comunitario en un momento que, según sus impulsores, exige más que nunca unidad, iniciativa y compromiso ▪
