Fútbol

Los aficionados del Barsa en Israel indignados con Yamal por politizar el fútbol con una bandera palestina

“El acto del niño estúpido e irresponsable, dar un paso político, en medio de las celebraciones del campeonato nos dolió a nosotros y a la mayoría de los israelíes. Esto es un hecho y lo condenamos”. Barcamania.co.il
Los aficionados del Barsa en Israel indignados con Yamal por politizar el fútbol con una bandera palestina
El autobús del Barsa durante las celebraciones este lunes por el título de Liga (Foto: Impresión de pantalla E3 tv)
Actualizado el 12/5/2026, 10:32 hs.

La imagen de Lamine Yamal izando una bandera palestina durante la celebración este lunes del título liguero del FC Barcelona desató una fuerte polémica entre aficionados israelíes del club, que en las últimas horas expresaron su indignación en redes sociales y a través de cartas dirigidas a la directiva blaugrana.

La controversia impactó especialmente entre seguidores históricos del Barça en Israel, donde el equipo catalán cuenta desde hace décadas con una de las aficiones más numerosas del fútbol europeo.

"El acto del niño estúpido e irresponsable, dar un paso político, en medio de las celebraciones del campeonato nos dolió a nosotros y a la mayoría de los israelíes. Esto es un hecho y lo condenamos", escribió la peña israelí Barcamania.co.il, una de las comunidades de aficionados culés más grandes del país, que solo en Facebook reúne a 185.000 seguidores. La organización informó además que envió "una fuerte y oficial carta de denuncia a los altos funcionarios del Barcelona protestando contra este acto y la expectativa de no llevar la política al deporte".

Barsa 2
Página de Barcamania.co.il en Facebook

La reacción se produjo pocas horas después de la multitudinaria celebración del campeonato liguero conseguido por el Barcelona tras imponerse al Real Madrid el domingo por 2-0, lo que le dio el título liguero 2025-26. En Israel, donde miles de aficionados siguen cada semana al club catalán y viajan regularmente a Barcelona para asistir a partidos, el episodio fue interpretado por muchos como una ruptura del espíritu que históricamente había vinculado al Barça con buena parte del público israelí.

Durante años, uno de los elementos que fortaleció la conexión emocional entre el Barcelona y numerosos aficionados israelíes fue precisamente la percepción de unas buenas relaciones institucionales y personales con Israel. El presidente del club, Joan Laporta, mantiene además una amistad personal con el presidente israelí Isaac Herzog, un vínculo que seguidores israelíes suelen mencionar como parte de la cercanía histórica entre ambas partes.

Cartas a la directiva y mensajes de decepción

Entre las reacciones difundidas en las últimas horas destacó la carta enviada por un aficionado israelí y socio barcelonista desde hace décadas. En el texto, dirigido a la directiva del club, expresó su "profunda decepción" por el gesto de Yamal y recordó que siempre admiró "la identidad del Barça como una institución destinada a unir y no a dividir".

"Cuando los jugadores utilizan momentos de celebración colectiva para transmitir mensajes políticos en uno de los escenarios deportivos más importantes del mundo, muchos aficionados leales inevitablemente se sienten excluidos y heridos", escribió. El aficionado añadió que, para numerosos israelíes, la bandera palestina no es percibida como "una simple expresión política aislada de la realidad", especialmente tras los acontecimientos del 7 de octubre, el terrorismo y la situación de los rehenes en Gaza durante dos años.

En otro de los pasajes de la carta, el aficionado subrayó que siempre valoró "la apertura del presidente Laporta hacia Israel y su comprensión del profundo vínculo que muchos aficionados israelíes sienten hacia el FC Barcelona". También pidió al club reflexionar sobre la necesidad de mantener los símbolos políticos fuera de las celebraciones oficiales para preservar el fútbol "como un espacio que pertenezca por igual a todos los aficionados".

Las redes sociales vinculadas a seguidores israelíes del Barcelona se llenaron además de mensajes de enojo, frustración y decepción. Algunos aficionados aseguraron que el gesto dañó su relación emocional con el club. "Primero que nada, mi país. Y él representa lo que más odia de mi país. El amor por el equipo terminó anoche", escribió uno de los usuarios.

Otro aficionado comparó el episodio con anteriores declaraciones políticas del exentrenador Pep Guardiola. "Pep Guardiola, quien fue el entrenador (E.J. por excelencia) para mí, decidió hablar en contra de Israel y muy rápidamente un fanático de muchos años se convirtió en una gran odio hacia mí y hacia un país entero", señaló, antes de acusar a Yamal de intentar ganar popularidad con un gesto político.

Un debate que reabre la relación entre deporte y política

Las publicaciones más duras llegaron incluso a desear lesiones o el final de la carrera deportiva del joven jugador, reflejando el clima de indignación que atravesó parte de la comunidad de aficionados israelíes. "Esto es mucho más que política", escribió otro seguidor, mientras que otros calificaron la bandera palestina como "una bandera enemiga".

Desde Barcamania.co.il insistieron en que entienden el malestar de los aficionados y aseguraron que están trabajando para que la voz de los seguidores israelíes "sea escuchada y tomada en serio" por la dirigencia blaugrana. La peña destacó además el peso económico y simbólico de la afición israelí para el club, recordando que "cientos de miles de israelíes son un poder consumidor significativo y traen millones" al Barcelona.

La controversia volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la relación entre deporte y política, especialmente en escenarios de alta exposición mediática como las celebraciones de títulos o grandes competiciones internacionales. En este caso, la reacción de parte de la afición israelí evidenció hasta qué punto determinados símbolos pueden ser interpretados como posicionamientos políticos con una fuerte carga emocional.

Mientras tanto, el episodio amenaza con abrir una nueva grieta entre algunos aficionados israelíes y un club que históricamente había cultivado una relación especialmente cercana con ese público. Una conexión construida no solo desde la admiración futbolística, sino también desde los vínculos institucionales, personales y emocionales que durante años acercaron a Barcelona con Israel, una relación rota en la última década ▪