Las principales organizaciones y comunidades judías de Europa condenaron públicamente el video del ministro israelí de Seguridad Interior, Itamar Ben Gvir, humillando a activistas detenidos de la polémica flotilla hacia Gaza, y lo consideraron una actitud que se aleja de los valores judíos. En España, la única entidad judía que expresó públicamente su rechazo fue la Comunidad Judía de Barcelona (CJB), mientras la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) volvió a guardar silencio ante una controversia internacional que movilizó a buena parte del liderazgo judío europeo.
A nivel continental, el European Jewish Congress (EJC) condenó "las vergonzosas acciones" de Ben Gvir y afirmó que su comportamiento "va en contra de los valores israelíes y judíos y del Estado de derecho". La organización paneuropea sostuvo además que la humillación pública de detenidos "no tiene lugar en un Estado judío" y advirtió que este tipo de acciones "sólo da legitimidad a activistas que apoyan a Hamás". El EJC celebró también las críticas expresadas por el primer ministro israelí, Biniamín Netanyahu, y su ministro de Exteriores, Gideon Saar.
Al EJC se sumó la Conferencia de Rabinos Europeos (CER, por sus siglas en inglés), la principal organización rabínica ortodoxa del continente. En un comunicado difundido en vísperas de Shavuot, sostuvo que Ben Gvir "actuó de una manera que traicionó esos mismos principios" morales de la Torá y denunció que sus acciones "alimentaron aún más el antisemitismo contra los judíos en todo el mundo". La entidad aclaró que, aunque los manifestantes de la flotilla fueran cuestionables, "las acciones del ministro fueron inaceptables. Punto final".
El video difundido por el propio Ben Gvir abrió noticieros en distintos países europeos y provocó una ola de reacciones inédita entre organizaciones judías habitualmente reacias a intervenir en debates de política interna israelí. En este caso, la ola de reacciones vino impulsada también por las condenas del caso publicadas por el primer ministro israelí y el ministro de Exteriores.
"No es derecha o izquierda, es una cuestión moral"
En Francia, el CRIF fue una de las primeras entidades nacionales en reaccionar. Su presidente, Yonathan Arfi, escribió que las imágenes difundidas por Ben Gvir "no son dignas de la democracia que es el Estado de Israel" y las describió como "un ataque deliberado contra los valores y el honor de Israel".
Arfi sostuvo además que el episodio excede cualquier discusión partidaria en Israel. "Esto va más allá del conflicto en Gaza. No es una cuestión de ‘a favor o en contra de Bibi’, ni de derecha o izquierda. Es una cuestión moral", declaró en un mensaje por redes. El dirigente alertó también sobre el impacto que estas escenas tienen en Europa, donde —según dijo— sectores antisionistas utilizan imágenes de este tipo para impulsar una "nazificación" de Israel y del pueblo judío.
En el Reino Unido, tanto el Board of Deputies of British Jews como el Jewish Leadership Council emitieron comunicados de condena. El Board of Deputies aseguró compartir "el disgusto y la condena" expresados por autoridades israelíes y calificó el maltrato a los detenidos como "totalmente injustificable y contrario a nuestros valores".
Por su parte, el Jewish Leadership Council definió el video como "repugnante" y denunció que la retórica racista y el abuso de poder de Ben Gvir constituyen "una mancha sobre el gobierno israelí". Michael Wegier, director ejecutivo de las comunidades judías británicas, afirmó además al medio Ynet que dentro de la comunidad nadie serio había reaccionado positivamente a las imágenes. "No nos gusta criticar a Israel; somos una comunidad muy sionista y muy comprometida, pero no podemos expresar nuestro amor ignorando lo demás", señaló.
Alemania e Italia endurecen el tono
Desde Alemania, el Consejo Central de los Judíos en Alemania calificó el comportamiento del ministro como "vergonzoso e irresponsable" y afirmó que se encuentra "en total contradicción con los valores judíos". La entidad concluyó además: "Nos distanciamos de Itamar Ben Gvir".
En Italia, la presidenta de la Unión de Comunidades Judías Italianas, Livia Ottolenghi, calificó como "inaceptable y grave" el trato dado a los activistas de la flotilla. Según informó la agencia ANSA, la organización sostuvo que las acciones del ministro "perjudican a Israel y sus intereses legítimos" y debían ser "firmemente rechazadas".
Especialmente duro fue también Volker Megnagi, presidente de la comunidad judía de Milán, quien declaró a Ynet que Ben Gvir "destruyó toda la imagen de Israel". Aunque defendió la interceptación de la flotilla, remarcó: "El pueblo judío no es capaz de hacer cosas así". Megnagi añadió que incluso miembros del gobierno italiano —al que definió como el más favorable a Israel en Europa— rechazaban lo sucedido.
En Bélgica, el Comité de Coordinación de las Organizaciones Judías de Bélgica (CCOJB) replicó directamente el comunicado del EJC, y en los Países Bajos, la fundación CIDI de lucha contra el antisemitismo publicó uno de los mensajes más contundentes: "Con amigos como Itamar Ben Gvir, no necesitas enemigos. El extremista es una vergüenza para Israel. Es hora de despedirlo".
"Lo que ocurrió allí contradice los valores judíos y los valores del Estado de Israel. Es una línea roja", afirmó por su parte Yonatan Kreutner, secretario general de la organización que agrupa a las comunidades judías de Suiza.
El silencio de la FCJE
En España, la única reacción pública comunitaria provino de la Comunidad Judía de Barcelona (CJB). La entidad afirmó que apoyar al Estado de Israel implica también "ser capaces de alzar la voz cuando determinadas actuaciones no son las esperadas" y sostuvo que las declaraciones y comportamientos de Ben Gvir eran "incompatibles con los valores del pueblo de Israel".
La CJB valoró además las críticas expresadas por Netanyahu y Saar, interpretándolas como una demostración de "compromiso claro con la responsabilidad institucional y con la imagen de Israel ante el mundo". Precisamente por ese compromiso con Israel, añadió la entidad, el gobierno israelí debe actuar "con firmeza y responsabilidad" frente a episodios de esta naturaleza.
Mientras tanto, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) no ha emitido hasta el momento ningún comunicado oficial ni se ha pronunciado en sus redes sociales sobre el vídeo de Ben Gvir mofándose de los activistas detenidos de la flotilla, pese a la amplitud de las condenas en el resto del continente y a que prácticamente todas las grandes organizaciones judías europeas marcaron distancia respecto del comportamiento del ministro israelí ▪
