La esvástica pintada sobre la estatua de Maimónides en pleno corazón de la antigua judería de Córdoba ha provocado una condena unánime de instituciones judías y representantes diplomáticos, que consideran el ataque no solo un acto de vandalismo contra el patrimonio de la ciudad, sino también una agresión contra la memoria judía y sefardí de Córdoba.
La Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) expresó por redes sociales su "total repulsa" por el hecho y denunció el "señalamiento con un símbolo nazi a esta figura judía, sefardí, cordobesa, española, universal". El mensaje subraya así la dimensión múltiple de Maimónides: una figura inseparable de la historia judía de España, pero también parte del patrimonio histórico y cultural universal.
En la misma línea se pronunció la Embajada de Israel en España, que calificó el episodio como "otro incidente antisemita, esta vez contra la estatua del universal Maimónides". La representación diplomática vinculó el ataque con una tendencia más amplia: "una creciente ola de odio documentada por el propio Ministerio del Interior español", y reclamó que el antisemitismo sea combatido por "toda la sociedad y todas las instituciones".
Un ataque contra la memoria judía de Córdoba
La reacción más contundente en el ámbito europeo llegó del European Jewish Congress (EJC), que recordó que la estatua se encuentra en el corazón del histórico barrio judío de Córdoba y constituye un símbolo del rico legado judío de la ciudad.
Para el organismo europeo, la utilización de una esvástica —uno de los símbolos más asociados al nazismo y al exterminio de los judíos de Europa— adquiere un significado especialmente grave cuando se dirige contra la imagen de uno de los grandes filósofos judíos de la Edad Media.
El EJC advirtió además de que el antisemitismo no se dirige únicamente contra los judíos como personas, sino también contra "la historia, la memoria y la cultura judías". La profanación de la estatua de Maimónides representa, en este sentido, un ataque simbólico contra una parte esencial de la identidad histórica de Córdoba.
El suceso fue denunciado públicamente por el portavoz del PSOE de Córdoba, Antonio Hurtado, quien difundió imágenes de la estatua en sus redes sociales. "La estatua de Maimónides en Córdoba aparece con una esvástica", señaló, reclamando su limpieza inmediata y advirtiendo de que el vandalismo afecta tanto a las personas como al patrimonio histórico de la ciudad.
El Ayuntamiento de Córdoba confirmó que conocía los hechos y anunció que un dispositivo especializado de Sadeco procedería a eliminar la pintada. La actuación se programó para primera hora del lunes, debido tanto a la ubicación del grafiti como a la relevancia del monumento.
Y efectivamente un día después la estatua fue limpiada por el Ayuntamiento. En otro post, Hurtado escribió: "A ver lo que dura limpia la estatua de Maimónides. No es la primera vez que la vandalizan los nazis. No saben ni quién fue Maimonides ni Hitler. Descabellado todo".
Maimónides, símbolo de Córdoba y del judaísmo español
La estatua se encuentra en la plaza de Tiberíades, en el corazón de la antigua judería cordobesa, y constituye uno de los puntos de referencia del patrimonio histórico y turístico de la ciudad. Realizada en bronce por el escultor Amadeo Ruiz Olmos en 1964, fue concebida en homenaje al filósofo cordobés y a la ciudad de Tiberíades, donde se encuentra tradicionalmente asociado el lugar de descanso de sus restos, informó el medio Cordópolis.
Maimónides, nacido en Córdoba en 1138, es considerado una de las grandes figuras intelectuales del judaísmo medieval. Rabino, médico, filósofo y uno de los mayores estudiosos de la Torá, su obra trascendió las fronteras de su tiempo y de su propia tradición religiosa.
Por eso, la esvástica sobre su estatua no es una simple pintada. El símbolo elegido conecta directamente con la historia del antisemitismo europeo y convierte un acto de vandalismo patrimonial en un gesto de evidente carga antijudía.
La respuesta institucional y comunitaria ha sido prácticamente unánime. En una Córdoba que reivindica su pasado judío como parte fundamental de su identidad histórica y cultural, la profanación de la imagen de Maimónides recuerda que preservar la memoria no consiste únicamente en conservar monumentos, sino también en defender el significado de aquello que representan ▪
