"Shorashim"

Cuando las raíces familiares se convierten en memoria viva dentro de las aulas del Colegio Gabirol

En el programa Shorashim, de carácter internacional, los alumnos desarrollan un trabajo escrito de gran extensión centrado en su historia personal y su relación con el pueblo judío.
Cuando las raíces familiares se convierten en memoria viva dentro de las aulas del Colegio Gabirol
Ceremonia de presentación de trabajos del programa Shorashim, en el colegio Ibn Gabirol (Foto: Enfoque Judío)
Actualizado el 30/3/2026, 13:02 hs.

Con danzas, canciones en múltiples lenguas y relatos familiares atravesados por la historia, el Colegio judío Ibn Gabirol de Madrid celebró este jueves "Shorashim" (Raíces), uno de los hitos más significativos de su calendario escolar. La jornada, protagonizada por alumnos de 2º de la ESO, puso en primer plano la búsqueda de identidad y el vínculo con el pasado, en un ejercicio que trasciende lo académico para convertirse en experiencia vital.

En ese sentido, el propio espíritu del proyecto quedó reflejado en una de las introducciones elaboradas por los estudiantes: "Nos invita a reflexionar sobre el significado profundo de nuestras raíces y la importancia de conocer quiénes somos y de dónde venimos", una definición que explica el alcance de una iniciativa que combina investigación histórica, memoria familiar y construcción de identidad.

Shorashim Raices 3
Ceremonia de presentación de trabajos del programa Shorashim en el colegio Ibn Gabirol (Foto: Enfoque Judío)

Proyecto internacional

El programa Shorashim es un proyecto de carácter internacional en el que los alumnos desarrollan un trabajo escrito de gran extensión —de decenas de páginas— centrado en su historia personal y su relación con el pueblo judío. A partir de allí, cada estudiante investiga sus orígenes, elige una figura familiar sobre la que profundizar y vincula ese recorrido con un acontecimiento histórico relevante, en muchos casos ligado directamente a su propia genealogía.

La propuesta no se limita al plano teórico. Como parte del proceso, los alumnos elaboran maquetas u obras artísticas que acompañan su investigación, las cuales son posteriormente exhibidas ante compañeros y familias en una ceremonia festiva. En este evento se integran también presentaciones, objetos familiares y expresiones culturales que refuerzan el carácter colectivo de la experiencia.

La jornada de este jueves destacó especialmente por la pluralidad de identidades que conforman hoy el judaísmo madrileño. Las presentaciones reflejaron tanto el legado ashkenazí como el sefardí, junto con orígenes que abarcan desde España e Israel hasta países árabes —principalmente Marruecos—, Europa central y oriental, Latinoamérica y Estados Unidos.

Shorashim Raices 1
Ceremonia de presentación de trabajos del programa Shorashim en el colegio Ibn Gabirol (Foto: Enfoque Judío)

Diversidad de orígenes en una misma identidad

Esa diversidad se expresó también a través de la música. Los alumnos interpretaron canciones en yidish, hebreo, ruso, rumano y ucraniano, además de una sevillana que culminó con un enfático "Viva España". Estas manifestaciones artísticas no solo acompañaron la presentación de los trabajos, sino que funcionaron como una forma de conectar las distintas tradiciones culturales que conviven dentro de una misma comunidad.

Desde el colegio se subrayó el valor simbólico de la jornada como un puente entre generaciones. En muchos casos, los estudiantes recurrieron a sus abuelos para reconstruir episodios históricos que marcaron a sus familias, desde la Guerra Civil española hasta la Segunda Guerra Mundial en Europa occidental, pasando por la batalla de Leningrado o los procesos migratorios hacia Sudamérica.

En este contexto, el proyecto adquiere una dimensión que va más allá del aula. La investigación sobre las raíces familiares se convierte en un ejercicio de transmisión de memoria, donde las experiencias individuales se entrelazan con la historia colectiva del pueblo judío. Como señaló uno de los alumnos: "Las raíces no solo hacen referencia a nuestros orígenes familiares, sino también a la historia colectiva del pueblo judío", una idea que resume el sentido profundo de Shorashim como herramienta educativa y cultural.

Además, los mejores trabajos tienen la posibilidad de competir a nivel internacional en el Museo ANU de Tel Aviv, lo que añade una proyección global a un proyecto que, sin embargo, comienza en el ámbito más íntimo: la familia. Así, entre documentos, relatos y expresiones artísticas, los estudiantes reconstruyen su historia personal mientras se reconocen como parte de una identidad compartida que trasciende fronteras y generaciones ▪