El presidente de Israel, Isaac Herzog, ha elevado el tono frente al Gobierno español en una entrevista concedida al corresponsal Sal Emergui, del diario El Mundo, en las que acusa directamente a Pedro Sánchez de realizar declaraciones "hipócritas y falsas" en relación con Israel.
En un contexto de crisis diplomática sin precedentes entre ambos países, Herzog no solo cuestiona el contenido de las críticas del presidente español, sino también su intencionalidad, al tiempo que intenta separar esas tensiones políticas del vínculo histórico y cultural entre los pueblos.
"Las palabras de Sánchez son escandalosas e insolentes", afirmó Herzog, en referencia a las acusaciones del mandatario español estos dos últimos años y medio, y calificó de "comentarios hipócritas y falsos" los que hizo desde China acerca de que Israel es el país que fundamentalmente viola más el derecho internacional. Herzog argumentó que otros actores, como Irán, llevan décadas vulnerando ese mismo marco legal sin recibir la misma condena y consideró que las críticas de Sánchez responden más a una estrategia de política interna que a un análisis equilibrado de la situación internacional.
El jefe de Estado israelí recordó además que Sánchez visitó su oficina tras el ataque del 7 de octubre de 2023, donde expresó solidaridad con Israel, un gesto que —según él— ha sido posteriormente olvidado. En ese sentido, criticó que las declaraciones en China del presidente español se produjeran en una fecha especialmente sensible para Israel, coincidiendo con la conmemoración del Holocausto, lo que consideró una muestra de "falta de sensibilidad".
Intentos fallidos de distensión y mensaje al pueblo español
Herzog también abordó el deterioro de las relaciones bilaterales, reconociendo que ha intentado rebajar la tensión con el Ejecutivo español, sin éxito. "Durante mucho tiempo busqué la forma para desescalar y reducir la tensión con el Gobierno español, pero lo que recibimos fueron bofetadas", lamentó. Aun así, quiso diferenciar entre el plano político y el vínculo entre sociedades, subrayando el respeto y la admiración que, según él, existe en Israel hacia España.
En esa línea, envió un mensaje directo: "Extiendo la mano al pueblo español y le digo que sabemos distinguir entre ciertos líderes o declaraciones políticas y el respeto y el amor entre los pueblos". Herzog destacó elementos culturales compartidos, desde la influencia histórica del judaísmo sefardí hasta la admiración por el fútbol, la música y la literatura españolas. Incluso evocó un recuerdo personal: la participación de su padre, Haim Herzog, junto al rey Juan Carlos en 1992 en la ceremonia que conmemoró el 500 aniversario de la expulsión de los judíos de España.
El presidente israelí también hizo referencia a ejemplos simbólicos de conexión entre ambos pueblos, como el caso de una madre que abrió un taller de flamenco en memoria de su hijo víctima del terrorismo. Estos gestos, según Herzog, reflejan una relación profunda que trasciende las tensiones políticas actuales.
Críticas legítimas, pero con matices
Preguntado por Emergui sobre el clima anti-israelí de opinión en España, Herzog reconoció que las críticas hacia la ofensiva israelí en Gaza no provienen únicamente del Gobierno y que forman parte del debate democrático. "La crítica en sí es algo legítimo", admitió, aunque insistió en que debe ir acompañada de un entendimiento del contexto en el que actúa Israel.
Según explicó, la respuesta militar israelí se produjo tras el control violento de Gaza por parte de Hamás, al que describió como un grupo terrorista respaldado por Irán. Herzog sostuvo que esta organización convirtió el enclave en una base de operaciones armadas, con misiles y un sistema de coerción interna que, según sus palabras, reprimía a sectores moderados y minorías. En ese marco, recordó que muchas de las víctimas del ataque del 7 de octubre eran israelíes que apoyaban la convivencia con los palestinos.
Finalmente, al ser consultado sobre las perspectivas de paz, Herzog evitó entrar en definiciones políticas concretas, aunque apuntó a un cambio en el enfoque necesario por parte de líderes europeos. Criticó lo que denominó la repetición de "mantras" que, a su juicio, no reflejan la evolución de la región. En su visión, la paz con los palestinos estaría ligada a un proceso más amplio de integración regional, que ya mostraba avances antes del estallido del conflicto reciente.
En medio de este escenario complejo, las declaraciones de Herzog sobre la realidad en Oriente Medio -hablo de Hezbolá, Irán, Gaza, Hamás…- evidencian la profundidad de la actual crisis diplomática con España, al tiempo que intentan preservar un canal de entendimiento con la sociedad española, diferenciándola de sus dirigentes políticos ▪
