El Ministerio de Exteriores de Israel se preguntó este viernes si la decisión del Gobierno español de cesar a su embajadora Ana Sálomon podría no ser casual y lo que busca es satisfacer una demanda de Irán para permitir el tráfico de barcos españoles en el estrecho de Ormuz.
En un mensaje difundido en redes sociales, la diplomacia israelí se preguntó si existe relación entre esa decisión y el anuncio previo de la Guardia Revolucionaria de Irán, que había condicionado el acceso al estrecho de Ormuz a la ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos e Israel.
"España retira a su embajadora en Israel apenas dos días después de que la Guardia Revolucionaria Islámica iraní anunciara que condiciona el acceso al estrecho de Ormuz a la ruptura de relaciones con Estados Unidos e Israel. ¿Coincidencia?", escribió el Ministerio de Exteriores israelí en su publicación por la red social X, en la que deja entrever la sospecha sobre la secuencia de acontecimientos.
La referencia israelí apunta al anuncio realizado el 9 de marzo por la Guardia Revolucionaria iraní, que afirmó que "cualquier país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de su territorio tendrá completa libertad de paso a través del estrecho de Ormuz". Se trata de uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo para el transporte de petróleo y mercancías.
Una nueva vuelta de tuerca
El Gobierno de Pedro Sánchez decidió esta semana cesar definitivamente a Sálomon, después de haberla llamado a consultas indefinidamente en septiembre de 2025, en medio del progresivo deterioro de las relaciones bilaterales en los últimos dos años y medio.
Según el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, la decisión respondió a las "calumniosas acusaciones" contra España y a las "inaceptables medidas" adoptadas por el Ejecutivo israelí contra las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego, a las que Israel prohibió el ingreso en el país por posturas antisemitas desde la masacre del 7 de octubre, que ni siquiera condenaron. Esta y otras medidas llegaron desde Jerusalén tras el paquete de iniciativas contra Israel anunciado por Sánchez para supuestamente frenar lo que él considera un "genocidio" en Gaza.
El jueves, en entrevista con medios locales, Albares justificó el cese de Sálomon alegando la falta de voluntad del Gobierno israelí para mejorar la relación bilateral y el clima de constantes ataques verbales procedentes de altos cargos del país. Entre otras acusaciones está la de que el gobierno de España es "antisemita", sustentada para el Gobierno de Biniamín Netanyahu en los repetitivos ataques españoles a Israel desde noviembre de 2023 y al clima de demonización de Israel y de antisemitismo popular y mediático que viven las comunidades judías en España.
El ministro sostuvo que durante meses España había intentado mantener una relación diplomática normal pese a lo que calificó como "injurias y calumnias" reiteradas contra el país. "Durante todo este tiempo España ha intentado mantener las mejores relaciones posibles a pesar de que hemos estado sistemáticamente recibiendo injurias y calumnias por parte de Israel hacia España y hacia el pueblo español", afirmó en ese sentido.
Pero lejos de la normalidad que sugiere el ministro, el deterioro de las relaciones comenzó a raíz de las sucesivas condenas y sanciones del Gobierno a Israel en relación a la guerra de Gaza, la cancelación de contratos en materia de defensa, el boicot a productos de asentamientos israelíes, la adhesión de Sánchez a procesos en tribunales internacionales y sus llamamientos a organizaciones deportivas y culturales para la expulsión de ese país. Por todo ello, el gobierno de Sánchez está considerado el país más crítico con Israel en el seno de la UE.

Israel tampoco tiene embajador en Madrid
Más en línea con la situación diplomática actual, Albares recordó que Israel mantiene desde hace casi dos años un nivel de representación inferior en Madrid, después de que su entonces embajadora, Rodica Radian-Gordon, fuera llamada a consultas en mayo de 2024 tras el reconocimiento del Estado palestino por parte de España. Desde entonces, la legación israelí está encabezada por una encargada de negocios.
"Estamos exactamente al mismo nivel", subrayó el ministro en declaraciones a La 1 de TVE, defendiendo que la decisión del Gobierno español simplemente equipara la representación diplomática de ambos países.
El deterioro del vínculo bilateral se ve también agravado por las sucesivas críticas procedentes de Israel. Esta semana, el Ministerio de Exteriores de Israel publicó otro mensaje en redes sociales en el que afirmaba que el presidente del Gobierno español había perdido "la brújula moral".
"Cuando Hamas y el régimen iraní conforman el mayor club de fans del presidente del Gobierno español, el pueblo español debería preguntarse por qué", señaló el comunicado difundido por la diplomacia israelí. La publicación añadía además la frase: "Dime quién te alaba y te diré quién eres".
Las declaraciones llegaron después de que el movimiento islamista Hamas celebrara públicamente el cese de la embajadora española. En un comunicado, la organización describió la decisión como una "continuación de las honorables posiciones del Gobierno español y su pueblo" frente al "genocidio" palestino en Gaza, y animó a otros países a romper relaciones diplomáticas con Israel.
Reciprocidad diplomática
Albares sostuvo que la decisión del Gobierno responde a la constatación de que la voluntad española de mantener una relación diplomática fluida no había sido correspondida. A su juicio, Israel no solo mantuvo su representación diplomática reducida en España, sino que tampoco moderó las críticas hacia el Ejecutivo español.
Por ello, el ministro consideró que "no tenía sentido continuar" con una situación en la que la embajadora llevaba seis meses llamada a consultas sin fecha de retorno. En consecuencia, el Gobierno decidió dejar al frente de la legación española en Tel Aviv a una encargada de negocios, exactamente en el mismo rango que mantiene Israel en Madrid.
Pese al cese de Sálomon, Albares subrayó que la embajada española en Israel continúa plenamente operativa. Según explicó, la misión diplomática seguirá funcionando con normalidad para atender a la comunidad española residente en el país y para gestionar los asuntos consulares y diplomáticos habituales ▪
