El Ministerio de Exteriores, que encabeza José Manuel Albares, cesó a la embajadora en Israel, Ana María Sálomon Pérez, en un contexto de creciente tensión diplomática entre ambos países y tras meses en los que la diplomática ya no ejercía sus funciones desde Tel Aviv.
La decisión, oficializada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), obliga ahora al Ejecutivo a designar un nuevo jefe de misión si quiere mantener la representación española al más alto nivel en ese país, aunque diversas fuentes consultadas por Enfoque Judío consideraron que es improbable que lo haga porque Israel tampoco tienen oficialmente a un embajador en Madrid.
El propio BOE precisa que el relevo se produce "a propuesta del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 10 de marzo de 2026". Sálomon ocupaba el cargo desde julio de 2021 y había sido llamada a consultas el pasado 9 de septiembre, en el marco de la crisis diplomática con Israel.

En principio, la embajadora iba a terminar sus funciones en Israel este mismo año por haberse cumplido el período de misión, dijeron las fuentes, y consideraron que el nombramiento de otro embajador será sin duda una señal clara de las intenciones de España hacia Israel en estos momentos de crisis.
Desde el punto de vista protocolario, el hecho de que Israel designara el año pasado a una encargada de negocios, Dana Erlich, al frente de su Embajada en Madrid, invita cuanto menos a que legación española en Israel tenga el mismo rango, por una cuestión de paridad. Curiosamente, tanto Erlich como la encargada de negocios de España en Israel en este momento, Francisca Pedrós, han ocupado antes el cargo de embajadoras en otros países.
Momentos de crisis
En cualquier caso, la salida de la embajadora Sálomon llega en un momento de tensión internacional con Israel, en el que el Ejecutivo español mantiene discrepancias con el gobierno encabezado por Biniamín Netanyahu. Desde septiembre pasado, cuando fue convocada a consultas, la diplomática no había regresado a su puesto.
El llamado a consultas se produjo en respuesta a las "calumniosas acusaciones hacia España y las inaceptables medidas contra las ministras Yolanda Díaz y Sira Rego" adoptadas por el Ejecutivo israelí, según dijo en su día el Gobierno, y se produjo después de que Israel respondiera a una serie de decisiones sin precedentes en las relaciones bilaterales del Gobierno de Pedro Sánchez en relación a la guerra de Gaza.
Con anterioridad, Sálomon también había sido convocada en diversas ocasiones por el Ministerio de Exteriores israelí en protesta por determinadas declaraciones o posturas de altos cargos españoles, incluido el presidente del Gobierno.
Embajadas sin titular
La tensión entre ambos países se arrastra desde hace tiempo. En mayo de 2024, tras el reconocimiento del Estado palestino por parte de España, Israel llamó a consultas a su entonces embajadora en Madrid, Rodica Radian-Gordon, también poco antes de terminar sus funciones. Poco después la dio de baja y designó posteriormente a Tzvi Vapni como embajador, aunque debido a la crisis bilateral nunca llegó a ejercer.
La Embajada israelí quedó a cargo del encargado de negocios Dan poraz, y no fue hasta septiembre de 2025 que Israel anunció el nombramiento de una nueva jefa de misión, Erlich, aunque no con el rango de embajadora, un mensaje que trasladaba el profundo descontento del Gobierno con las políticas de Sánchez.
Como consecuencia, Israel lleva cerca de dos años sin embajador en Madrid.
Con el cese oficial de Sálomon, la situación se replica ahora en la misión española en Israel. Hasta ahora la embajada en Tel Aviv había quedado técnicamente bajo la dirección de un encargado de negocios ad interim, una figura que permite mantener la actividad administrativa y consular, pero que carece del peso político y la interlocución directa que corresponde a un embajador extraordinario y plenipotenciario. Es de suponer que España calificará ahora el cargo de forma permanente ▪
